¿PAC sí, dumping no?

Artículo publicado el 12 de Diciembre de 2005
Publicado por la comunidad
Artículo publicado el 12 de Diciembre de 2005

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Prioridad de acceso al mercado para los países menos desarrollados, soberanía alimentaría y comercio justo son varias de las propuestas de los Estados en vías de desarrollo y las ONG para reformar la PAC.

En el agrio debate de la liberalización de la agricultura en el seno de la Organización Mundial del Comercio, los países en vías de desarrollo y numerosas organizaciones no gubernamentales critican la distorsión de los mercados mundiales de productos agrícolas producida por el proteccionismo de las grandes potencias desarrolladas: los Estados Unidos y la Unión Europea. En el caso concreto europeo, las subvenciones a la exportación de la política agrícola común son señaladas con el dedo acusador por fomentar un comercio injusto. ¿La solución pasa por una mayor liberalización de los hiperprotegidos mercados agrícolas europeos? Mesa redonda con diversos actores relacionados con el mundo en desarrollo en busca de una PAC más respetuosa con estos países.

"Somos los grandes perdedores de la reforma"

El día 24 de noviembre, el Consejo de ministros de la Unión Europea anunciaba un recorte del precio de intervención pública del azúcar del 36% y una compensación del 64,2% de las pérdidas que sufran los agricultores. La medida no sólo tendrá efectos sobre el mercado europeo del azúcar, sino que afectará a los países africanos, caribeños y del pacífico (ACP) a los cuales la Unión Europea concedía un acceso privilegiado al mercado europeo desde el 1975. A partir de ahora, estos tendrán que competir con productores de azúcar de la talla de Brasil o Tailandia. El mismo día, el grupo ACP publicaba un comunicado en que tildaba la medida de "ultrajante", y las medidas de compensación de "insuficientes". El presidente del grupo ACP-azúcar y embajador de los Estados caribeños orientales en la UE, George Bullen, declaraba que aquel día sería un día "negro para la industria azucarera" y que la decisión "enviaba un mensaje de ruina a los pequeños granjeros que plantan cañas de azúcar." Según la ACP, la comercialización del azúcar representaba una de las fuentes principales de ingresos de los países en vías de desarrollo. Bullen recalcaba que la medida es "contradictoria con el cumplimiento de la agenda de desarrollo del Milenio y de la Ronda de Doha", reiterando el hecho que "la UE no puede esperar el progreso de las negociaciones en Hong Kong a expensas de la ACP."

”En defensa de la soberanía alimentaria”

Según Paul Nicholson, coordinador europeo de la red internacional agraria Vía Campesina y miembro del sindicato agrario vasco EHNE, la liberalización total de la agricultura significaría el "sacrificio" del sector económico rural. Nicholson defiende el derecho de la Unión Europea y de todos los gobiernos del mundo a hacer valer su "propia soberanía alimentaria", esto es, a regular su mercado agrícola y a satisfacer las necesidades alimentarias de sus ciudadanos. "La política agrícola común europea no es mala en sí misma", recalca Nicholson, "lo que sí es negativo y denunciamos es el modelo agro-exportador apoyado en ayudas a las exportaciones de la UE". Según Vía Campesina, organización integrada por asociaciones campesinas de países tanto desarrollados como en vías de desarrollo, las prácticas de dumping en la exportación de productos agrícolas producen graves efectos destructores sobre el tejido productivo agrícola familiar de todo el mundo. Es, por esto, que Vía Campesina defiende que los países puedan protegerse ante las importaciones a precios bajos de otros países.

“La PAC sí pero no la que tenemos”

Para Gonzalo Fanjul, responsable de investigaciones de Intermón Oxfam, "la protección de los agricultores de la UE es necesaria pero lo que necesitamos no es lo que tenemos". En concreto, según Fanjul "la Política agrícola común es injusta" ya que "hace un mal reparto de las subvenciones, potencia la explotación intensiva y va en contra del medio ambiente." Estas críticas no son nuevas; la organización no gubernamental Oxfam, de la cual Intermón forma parte, ha hecho del comercio justo uno de sus principales caballos de batalla desde su creación el 1995. Las prácticas de exportación subvencionada de la PAC, según Fanjul, contribuyen al robo de los mercados agrícolas de los países en desarrollo. Para Intermón Oxfam, la PAC "debería considerar su impacto sobre los países pobres y reorientar las ayudas hacia el apoyo a las explotaciones familiares y el medio rural europeo, la sostenibilidad ambiental de la producción agraria y la producción de alimentos sanos y de calidad". En resumen, una reformulación de la Política agrícola destinada sobre todo a la lucha contra la pobreza de los agricultores de los países en desarrollo.

Ha colaborado Myriam Rodríguez desde Barcelona