Para acabar con los maleantes en el Parlamento Europeo

Artículo publicado el 27 de Mayo de 2009
Artículo publicado el 27 de Mayo de 2009
Andrea D’Ambra, militante que ya lanzó una petición para abolir los gastos de regargas GSM en Italia, presenta esta vez una campaña para pararles los pies a los europarlamentarios con antecedentes judiciales. Un problema muy italiano... que concierne a todos los europeos

En la actualidad, entre los eurodiputados italianos, podemos encontrar a Vito Bonsignore (PPE), Mario Borghezio (UEN), Gianni De Michelis (PSE) y Aldo Patriciello (PPE), todos condenados por delitos graves, desde la tentativa de corrupción hasta el incendio provocado, de la discriminación a la financiación ilícita. Pero no solo hay italianos. De muchos países 'se escapan' cierto número de condenados. Entre ellos: el inglés Ashley Mote (del grupo parlamentario de los independientes), condenado por fraude. La pequeña diferencia entre Reino Unido e Italia es que el Partido de la independencia británico, gracias al cual Mote fue elegido al Parlamento Europeo, lo expulsó de sus filas en cuanto se conoció dicha sentencia. Por tanto, Mote se vio obligado a cambiar de grupo político, uniéndose a los independientes. Otro ejemplo es el francés Jean Marie Le Pen (también independiente), fundador y líder del partido de extrema derecha francés, Frente Nacional. Él solo ha recogido una retahíla de condenas, desde la incitación al odio racial a apología de los crímenes de guerra. 

Estas personas son nuestros representantes... ¿Cómo es posible? Simplemente porque a nivel europeo, el Acta 1ª (que regula la elección de los representantes al Parlamento Europeo por sufragio universal directo, adjunto a la decisión 76/87/CECA, CEE, Euratom del Consejo del 20 de septiembre de 1976) que regula en la materia, estipula que la decisión recae sobre los Estados miembro. En Italia, por ejemplo, si bien un ciudadano condenado por un tribunal no puede ser vigilante en un colegio, nada impide que sea elegido al Parlamento, incluso si ha sido juzgado por un delito grave. Existe una ley de iniciativa popular, firmada por más de 300.000 ciudadanos, suspendida en el Senado desde hace años, a la espera de que el Parlamento 'encuentre tiempo' para aprobarla. En otoño pasado, el comité de asuntos constitucionales del Parlamento Europeo ha puesto en marcha una modificación del polémico acto. El eurodiputado inglés Andrew Duff (ALDE) es el responsable de esta comisión. El proyecto habla sobre la edad mínima de los votantes y de los candidatos... Pero no hace ninguna referencia a la inelegibilidad de los que han sido sujetos de una condena. 

Hasta hoy, ningún eurodiputado italiano ha mostrado el más mínimo interés por este tema. Ni siquiera los cuatro italianos que integran la comisión de asuntos constitucionales (Monica Frassoni de los Verde, Riccardo Ventre del PPE, Luisa Morgantini de Izquierda Unida Europea o Mauro Zani del PSE). Por suerte, algunos eurodiputados de otras nacionalidades han dado muestra de algunos signos positivos, como el presidente de la comisión de asuntos constitucionales, el alemán Jo Leinen (PSE) y otros tres eurodiputados de la Alianza de los Demócratas y los liberales por Europa (ALDE): el inglés Andrew Duff, el alemán Alexander Alvaro y el socialista inglés Richard Corbett. 

Por estos motivos, he decidido lanzar una petición a través de mi blog para pedir que en la modificación del Acta 1ª se incluya también la inelegibilidad de los que han sido condenados, con el objetivo de uniformizar la legislación a nivel europeo y prohibir a los que han comentido un delito reconocido el acceso al Parlamento Europeo.