“Para mucha gente, la constitución ha muerto”

Artículo publicado el 10 de Junio de 2005
Artículo publicado el 10 de Junio de 2005

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El representante polaco ante el Parlamento Europeo, Filip Kaczmarek, comparte su opinión sobre Europa con café babel, tras el resultado del No francés y holandés a la constitución.

Filip kaczmarek, que ocupa escaño en el grupo de centro-derecha PPE-DE en el Parlamento europeo, es un antiguo miembro del parlamento polaco y un europeo convencido que se ha dedicado desde inicios de los años noventa a informar a los jóvenes de Polonia acerca de las oportunidades que ofrece la integración europea.

Una de las razones por las que Francia votó No fue el miedo a una competencia injusta por parte de los nuevos Estados miembro de la Unión Europea. ¿Por qué cree usted que ocurre esto?

Algunas personas en los países veteranos están cansadas de la ampliación europea, de sus costes y del hecho de que no fueron involucradas en el proceso de toma de decisiones. Sin embargo, no sé si rechazar el tratado es la manera correcta de expresar un sentimiento. Pero, por supuesto, si el público no puede expresar su descontento de ninguna otra manera, lo hará rechazando la Constitución. Dicho esto, propagar el sentimiento de que existe dumping social (como resultado de la entrada de Estados más pobres) no ayudará a construir lo que los franceses llaman una "Europa social".

La reubicación de negocios sería un problema si las compañías se fueran a China o a Ucrania; en otras palabras, fuera de la Unión Europea, pero no ha sido así. Si queremos que Europa sea capaz de competir con países como China y Estados Unidos, tenemos que hacer que la economía sea más efectiva, más abierta, más flexible, más competitiva. Creo que está mal que nos critiquen (a los nuevos miembros) por nuestra política de bajos impuestos. Otros países deberían seguir nuestro ejemplo y no pedir que los incrementemos. Si los elevamos, nunca seremos un continente competitivo.

Pero la contratación externa de empleos sigue siendo un problema para los trabajadores. Incluso cuando uno está deseoso de salir del país, los bajos salarios pueden ser suficientes para sobrevivir, pero no para ahorrar pensando en el regreso.

Sí, los salarios son más bajos en los nuevos Estados miembro y en los países candidatos. Y como no les pedimos que bajen aquí sus salarios, la única solución es la de aumentarlos en los nuevos Estados miembro para hacer que todo esté más equilibrado.

Las personas en occidente temen ser quienes tengan que pagar por estos ajustes.

Nosotros (en Europa central y oriental) hemos pagado durante 50 años. No pudimos elegir nuestro modelo de desarrollo, construir una economía de libre mercado o escoger a nuestros aliados. Pagamos por la estabilidad en la cual la parte occidental del continente fue capaz de crecer. Por supuesto, nuestra contribución no es algo que se pueda contar con dinero; fue más un precio político y simbólico el que hemos pagado. La solidaridad interna cuesta dinero. Frases como "somos una Europa reunificada" y "tenemos una Historia y unos valores comunes" pueden sonar bien, pero aún quedan grandes diferencias de estilo y estándares de vida. Esto no es una solidaridad real.

¿Tendrá Polonia un referéndum sobre la constitución y, en ese caso, se llevará a cabo al mismo tiempo que las elecciones presidenciales de octubre?

Oficialmente, el parlamento aún no ha decidido. El problema es que el referéndum en Polonia necesita una tasa mínima de participación del 50% para que sea válido. Si el referéndum se realiza junto con las elecciones presidenciales, seguro que se hará presente el abstencionismo. Si el referéndum se realiza por separado, en el transcurso de la primavera, será difícil hacer que vote un número suficiente de personas. Desde luego, la discusión ahora gira más entorno a si la Constitución ha muerto o no, que sobre si se debe tener un referéndum. Para mucha gente, la constitución ha muerto.

¿Acaso no estaba la mayoría de los polacos a favor de la constitución?

De acuerdo con las encuestas, había tan sólo entre un 10 y un 15% de personas en contra de la constitución; un 30% aún no ha decidido, y un 60% estaba a favor. Pero en Polonia la discusión no se centra en la Constitución. Se centra en si la gente está contenta o no en la Unión Europea. Difícilmente alguien es capaz de leer un documento como ése, que consta de casi 500 páginas, así que cualquier referéndum tendrá más que ver con los sentimientos (que con los hechos). A un año después del ingreso a la Unión Europea, a la mayoría de la gente –yo me incluyo- nos gusta. Incluso los grupos que estaban en contra de unirse, como los granjeros, están ahora a favor. Los polacos son muy Polocéntricos: se encargan primordialmente de los asuntos polacos, luego de los asuntos europeos y de los Estados Unidos… y el resto del mundo no existe. Gracias a Europa, nosotros (los polacos) estamos ahora trabajando sobre otros asuntos, como los Derechos Humanos en Togo y en el Tíbet. Hemos ampliado nuestra visión al ayudar a difundir por el mundo los valores comunes europeos. Esto es nuevo para Polonia, y muy positivo.