París, Japón, Dublín con una Erasmus…

Artículo publicado el 19 de Febrero de 2008
Artículo publicado el 19 de Febrero de 2008
Una voz entre los más de cien mil otros alumnos Sócrates-Erasmus que atraviesan Europa y sus fronteras.

Con un suspiro de alivio repaso el aula diáfana. Está llena de franceses, alemanes, españoles, italianos e ingleses que aplauden. Mi presentación final acerca de mi año de intercambio Erasmus ha acabado. A lo largo de las siguientes semanas tendrán lugar los exámenes finales y muchos adioses antes de que, título en mano, vuelva a mi bullicioso campus de Dublín, de donde vengo. Las habilidades que he aprendido en este año, las experiencias que he vivido y las amistades que he forjado permanecerán conmigo y darán forma a mis planes de futuro.

En menos de un año había aceptado una plaza en el programa de intercambio y enseñanza japonés (JET en sus siglas inglesas). Durante la entrevista se me preguntó por mi experiencia Erasmus. Y me encontré en la misma situación dos años más tarde en una entrevista para un programa de periodismo internacional, donde los entrevistadores estaban deseando saber más acerca de las habilidades comunicativas y de trabajo en equipo para las que me había preparado mi año en el extranjero. Incluso hoy, como una más de la creciente “generación Erasmus”, tengo la sensación de ser europea además de irlandesa. Este sentimiento se acrecentó en el campus de París donde las amistades no sabían de fronteras europeas.

Dinamita Sócrates

Pero soy tan sólo una estudiante Erasmus. Desde el comienzo del programa en los años ochenta, más de un millón y medio de estudiantes han cogido sus libros de texto y se han dispersado por cientos de ciudades universitarias europeas a lo largo y ancho del continente. “En las fiestas se hacen amigos de todas partes” afirma Iwona Biernat, una polaca que estudia en el Trinity College de Dublín, y disfruta de la atmósfera internacional del campus, “es dinámica y siempre interesante”.

“Para los estudiantes que viajan, es siempre una aventura educativa que proporciona grandes beneficios tanto académicos como sociales, y les da una nueva perspectiva de sus vidas como europeos”, dice el profesor universitario John Nelly, del University College de Dublín.

Expuestos a otras ideas, empleo

Cada vez más, las empresas buscan gente con carrera que hayan participado en un programa Erasmus en sus años universitarios. “Les da una ventaja competitiva”, dice Patricia Hughes, de la consultora Brightwater, “los estudiantes Erasmus son más versátiles y están acostumbrados a trabajar con equipos internacionales dinámicos”. Esto es particularmente importante en el mundo de los negocios, donde cada día tienen lugar transacciones internacionales.

“Es el estar expuestos a ideas y culturas internacionales lo fundamental”, dice el profesor universitario Eamonn Walsh, decano de la Smurfit School of Business. En Gateway Computers, Paul Carroll afirma que “los estudiantes de idiomas con experiencia en el país del idioma en el que se especializan son a menudo los más solicitados por parte de las empresas. “Una carrera de idiomas está bien, pero nos hemos dado cuenta que aquellos que han vivido y trabajado en otro país o han visitado el extranjero con un programa Erasmus son los mejores, con diferencia”.

Erasmus: ¿un plus para su carrera?

Según un estudio realizado por la Comisión Europea en 2006, 54% de los antiguos estudiantes Erasmus estiman que su estancia en el extranjero les ha ayudado a obtener su primer empleo. En las “grandes escuelas” francesas, pasar un año en el extranjero se ha convertido en obligatorio. ¿Las ventajas? Una mejor adaptabilidad al mundo empresarial y más perfiles de asalariados orientados hacia puestos internacionales.

Así, “cuatro de cada cinco directivos afirman que los estudios en el extranjero aumentan con frecuencia las posibilidades de obtener un buen trabajo”, explica un sondeo. “Más de la mitad declara también que los estudiantes Erasmus tienen más posibilidades que los estudiantes menos móviles de obtener un empleo adaptado a su nivel de estudios.”

¡Pero la importancia de estas estancias en el extranjero varía según las carreras! “El impacto de un año de Erasmus en la carrera de un joven es mas importante en sociología y en empresariales…” Por último, apunte que los estudiantes de Europa del Este aprovechan más sus experiencias en el extranjero que los demás. “Ellos declaran obtener más a menudo empleos y cargos ventajosos que sus compañeros de Europa occidental.”