¿Partidos por Europa? Los "partidos políticos europeos" ante las elecciones al Parlamento europeo de 2009

Artículo publicado el 5 de Abril de 2008
Artículo publicado el 5 de Abril de 2008
Por Guillaume Delmotte Traduccion Rebeca Santamarta Strasbourg, 29 de enero de 2008 ¿Los “partidos políticos europeos” serán actores principales de la campaña de las elecciones al Parlamento europeo que tendrán lugar en junio del 2009 y, más a largo plazo, de la vida política de la Unión Europea en los próximos años?

Antes de poder responder a esta cuestión, observemos en primer lugar lo que los “partidos políticos europeos” constituyen en relación a un tema a la vez familiar y desconocido. Familiar porque todos, como ciudadanos, tenemos una idea de lo que son o deberían ser los partidos políticos. Desconocido porque los “partidos políticos europeos”, como tales, están todavía muy alejados de nuestro espacio cognitivo y de nuestro repertorio de acciones. Desde esta base, ¿cómo entender la realidad de los “partidos políticos europeos”? Se puede hacer primero como ciudadano, militando en la causa europea con un discurso sobre su práctica, lo cual yo reivindico aquí. Se puede hacer también adoptando el método de la ciencia política. Yo creo útil, aunque no pudiendo pretender tener la calidad de experto en política, apoyarse en trabajos y conocimientos producidos por las ciencias sociales, a fin de introducir una cierta reflexividad (para emplear grandes palabras), para nutrir, en todo caso, la reflexión que debemos hacer sobre los “partidos políticos europeos”. La ciencia política ha propuesto varias aproximaciones y definiciones de partidos políticos. Yo propongo aquí una de ellas, la de La Palombera et Weiner (1966), bastante restrictiva pero bastante próxima a las representaciones de los actores: “Una organización duradera, es decir, una organización cuya esperanza de vida política es superior a la de sus dirigentes; una organización local bien establecida y aparentemente duradera que mantiene relaciones regulares y variadas con el escalón nacional; la voluntad deliberada de dirigentes nacionales y locales de tomar y ejercer el poder, solos o con otros, y no simplemente, influir en el poder; la preocupación, por tanto, de buscar el apoyo popular a través de elecciones o de cualquier otro mecanismo”.

Esta definición permite iniciar una reflexión sobre los partidos políticos europeos. Yo desarrollaría dos enfoques: uno descriptivo, consistente en una lista general de fuerzas políticas europeas y otro, normativo, dando explicación a las oportunidades de éxito de la formación de un sistema político europeo, donde los partidos políticos jugarían plenamente el papel que les asignemos en el espacio nacional.

El enfoque descriptivo: listado general de las fuerzas políticas europeas

Lo que el sentido común (actores políticos, periodistas, comentaristas diversos) designa como lo que son los “partidos políticos europeos” son las organizaciones políticas constituidas en el seno del espacio político de la Unión Europea, dotadas de una estructura permanente, de una burocracia interna, de estatus, de logotipos, que tienen congresos regularmente, que producen textos, eligen dirigentes y proponen numerosos manifiestos de cara a las elecciones al Parlamento Europeo.

Es interesante volver sobre la historia de los partidos políticos europeos: en los años 70, el anuncio de la elección del Parlamento Europeo al sufragio universal contribuyó a la institucionalización progresiva de los “partidos políticos europeos”, a partir de organizaciones políticas internacionales preexistentes. Hoy, siete partidos, que cubren casi la totalidad del espectro político, desde la izquierda comunista o post-comunista a la derecha conservadora, tienen vocación de pretender el estatus de “partido político europeo”, que está definido por el reglamento comunitario del 4 de noviembre del 2003 relativo al estatuto y al financiamiento de los partidos políticos a nivel europeo: Partido de la Izquierda Europea, Partido Democrático de los Pueblos de Europa-Alianza Libre Europea, Partido Verde Europeo, Partido de los Socialistas Europeos, Partido Demócrata Europeo, Partido Europeo de los Liberales, Demócratas y Reformadores, Partido Popular Europeo. Otras fuerzas políticas existen a nivel de la Unión Europea. Son en efecto los grupos políticos del Parlamento Europeo. Estos últimos reagrupan desde los años 50 (primero en el seno de la Asamblea común de la CECA y después del Parlamento Europeo), a los elegidos europeos, no por nacionalidad como en las asambleas internacionales clásicas, sino por afinidad política (lo cual es novedoso). Hay hoy siete grupos políticos – su número y su denominación varían según las legislatura, e incluso durante el transcurso de una misma legislatura (el grupo de extrema derecha Identidad-Tradición-Soberanía como tal desapareció en noviembre del 2007 con la salida de 5 de sus diputados) – que pueden estar constituidos por varios “partidos” europeos: así el grupo ALDE que reagrupa a los liberales y al partido demócrata europeo, o también el PPE-DE, que reagrupa a los elegidos de los partidos demócratas cristianos y a los de los partidos conservadores (del Reino Unido y de los países escandinavos), o también el grupo Verdes-ALE que reagrupa a los parlamentarios del Partido Verde Europeo y del PDPE-ALE. Los grupos políticos del Parlamento Europeo, son hoy, entre las fuerzas políticas europeas, la parte más activa y la más visible de la vida política de la Unión Europea. Sin embargo, los partidos políticos europeos podrían tomar en el futuro un lugar más grande en ella. En efecto, a finales del 2007, los diputados del Parlamento Europeo adoptaron por una larga mayoría un informe de codecisión de Jo Leinen (Presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales), sosteniendo una propuesta de la Comisión que debe permitir mejorar la estabilidad financiera de los partidos políticos europeos y de reforzar así la dimensión europea de estos últimos y, por consecuencia, la de las elecciones al Parlamento Europeo. Esta propuesta autorizaría por otra parte la creación de fundaciones políticas europeas.

Es necesario, como vemos, tener una visión más amplia de las fuerzas políticas europeas, poniendo en primer lugar la noción de empresa política multinacional, desde las Internacionales históricas (Internacional Socialista - IS, Unión Democrática Internacional - UDI) hasta los reagrupamientos de partidos a los partidos políticos europeos que se muestran en el campo político de la Europa ampliada, pasando por los grupos políticos del Parlamento Europeo.

Después de esta aproximación descriptiva, venimos a presentar una más normativa.

El enfoque normativo: ¿qué partidos para qué sistema político europeo?

En este enfoque normativo hablaremos fácilmente de proto-partidos políticos, incluso, de manera despectiva, de pseudos-partidos, haciendo ver la idea de que no serán verdaderos partidos políticos en el sentido en que lo entendemos dentro del espacio político nacional, que les faltará un cierto número de atributos para hacer de ellos verdaderos partidos políticos – se habla a menudo de federaciones de partidos más que de partidos. En efecto:

- no dispondrían de militantes adheridos directamente a la organización

- no dispondrían de otros recursos que de los que disponen los partidos nacionales miembros

- no constituirían marcas colectivas claramente identificadas en la competición electoral europea

- no designarían a sus candidatos durante las elecciones europeas ni se meterían directamente en campaña electoral (son todavía los partidos nacionales los que se encargan y los que designan a sus candidatos) y tendrían una falta de organización territorial uniformada y de un mercado electoral unificado;

- no adoptarían programas legislativos reales (este punto está en relación con el monopolio de iniciativa legislativa que ostenta la Comisión y con el hecho de que no viene todavía directamente del resultado de las elecciones, pero es por el momento el resultado de una lógica intergubernamental).

La doble lógica de actuación de las instituciones europeas afecta también de una cierta manera las organizaciones políticas europeas

- el reagrupamiento de partidos tipo “Internacional” (Internacional socialista…) revela la lógica internacional clásica

- el desarrollo de partidos políticos estructurados, dotados de todos los atributos de los partidos nacionales descritos antes, relevaría la lógica transnacional-supranacional.

Se pueden identificar dos dinámicas (complementarias) de evolución de las fuerzas políticas europeas, del modelo internacional clásico hacia un modelo más íntegro de partidos y sistemas políticos, donde la lógica transnacional-supranacional estaría presente plenamente

- Una dinámica “por lo bajo”, sociopolítica y militante con la aparición de los militantes de los partidos políticos europeos (paralelamente al desarrollo de la ciudadanía europea instituida por el Tratado de Maastricht): estos participarían de en cualquier modo en una óptica de subversión transnacional” a fin de ir del lado del simple club de los dirigentes de partidos nacionales, que es la imagen tradicional que dan los partidos políticos europeos.

- Una dinámica “por lo alto”, jurídico- institucional con la puesta en marcha de un estatus de partidos políticos europeos y la institución de un financiamiento europeo. Esta dinámica contribuye a la autonomización del campo político europeo. Además, la reforma de las instituciones con la parlamentarización del régimen político de la Unión Europea (la Comisión convertida en un gobierno sostenido por una mayoría política en el Parlamento, constituida por una coalición identificada bien antes de las elecciones), iría igualmente en el sentido de la politización y la europeanización del espacio institucional de la Unión Europea. Las elecciones serán un lugar de enfrentamiento entre fuerzas políticas europeas, en el marco de un espacio homogeneizado de cambios y luchas políticas.

Conclusión: ¿Qué futuro tienen los partidos políticos europeos?

Pueden plantearse tres cuestiones

- La cuestión de la oferta política. ¿Los partidos políticos europeos están en condiciones de construir proyectos políticos (competentes) a nivel de la Unión Europea? Si tomamos el ejemplo del Partido de los Socialistas Europeos (PSE) – aunque la cuestión se plantea también, en otros términos, al Partido Popular Europeo (PPE)- ¿ puede éste contribuir a forjar una nueva definición de socialismo democrático, una concepción común al conjunto de fuerzas que lo componen sobre todo entre las que provienen de los Estados fundadores y las de los nuevos países miembros, y esto, diez años después de la querella entre partidarios y los contrarios de la “tercera vía” blairista (y su versión alemana, el “nuevo centro”)? Es bastante significativo observar que el nombre oficial del partido es “Partido de los Socialistas Europeos”, subrayando así el pluralismo que caracteriza al PSE. Desde la adhesión de nuevos Estados miembros del bloque comunista, ¿qué definición común del socialismo se puede encontrar de un lado y del otro de la frontera que ha separado Europa durante 50 años? ¿Qué línea política puede seguir el PSE, qué sistema de alianzas puede encarar en el seno de la Unión Europea (la cual se sabe que sólo funciona a fuerza de compromisos), fuera de la alianza entablada históricamente entre los grupos políticos PSE y PPE en el Parlamento Europeo?

- La cuestión de la relación con la militancia política. Si continuamos el análisis del caso del Partido de los Socialistas Europeos, la adhesión directa al PSE es posible para los militantes de los partidos miembros a partir de una decisión tomada en Viena en el año 2005. Este proceso debe ser cuestionado a la luz de las experiencias nacionales. Se puede observar, en efecto, un informe nuevo en la militancia del cual se sabe que ha sido modificado por el uso de Internet. Se habla incluso de partidos de “apoyo”. Habría una relación más distanciada de la organización, casi virtual. Es notable el caso de la adhesión al PSE que se puede hacer en algunos “clics”… O también, un partido, puede estar ligado a la socialización, aprendizaje, formación, transmisión de una cultura política. Desde este punto de vista, los partidos políticos europeos pueden ser un punto de elaboración de culturas políticas europeas. ¿No habría que crear secciones comunes entre partidos nacionales, e incluso secciones transnacionales de militantes de partidos políticos europeos?

- La cuestión del informe de la sociedad civil europea. ¿Qué relación pueden entablar los partidos políticos europeos con la sociedad civil europea, con los sindicatos, las asociaciones, las organizaciones no gubernamentales? Históricamente esta cuestión se construye de manera diferente según las familias políticas y sus orientaciones y se trata de partidos de izquierdas según los tipos de partidos – socialista, social-demócrata o de trabajadores.

Las evoluciones recientes de la legislación comunitaria como las iniciativas tomadas por los partidos europeos muestran, en todo caso, que un estado político unificado se contribuye progresivamente en Europa. Lo que está en juego no es nada menos que la construcción de una democracia en el seno de la Unión Europea.