Paula Beer, la nueva estrella del cine alemán 

Artículo publicado el 10 de Octubre de 2016
Artículo publicado el 10 de Octubre de 2016

Con 21 años, la actriz alemana Paula Beer ya ha trabajado con uno de los directores europeos más codiciados dentro del panorama cinematogáfico contemporáneo. Su papel en la película Frantz, de François Ozon, le ha valido el Premio Marcello Mastroianni a la Actriz Revelación en el Festival de Cine de Venecia.

Paula Beer sale del interior de una limusina negra y, con enorme seguridad, camina tranquilamente hacia la alfombra roja de la 73ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia. Andando como una modelo de pasarela, muestra una sonrisa natural que recuerda un poco a la de Laetitia Casta cuando empezaba en este mundo, mientras una horda de fotógrafos internacionales le hace una y otra foto: "Paula, one more time" (Paula, una vez más). Justo detrás, y muy bien acompañado, viene su compañero de reparto, el actor francés Pierre Niney. Cuando ya han transcurrido unas horas de gala, pronuncian su nombre y tiene que subir al escenario. Visiblemente emocionada, da las gracial al jurado, a sus compañeros de profesión y, sobre todo, a su "Mamá". La joven alemana de 21 años acaba de ganar el Premio a la Actriz Revelación del Festival de Venecia por su papel de Anna en la película Frantz, dirigida por el francés François Ozon.

No es la primera vez que Paula Beer gana un premio cinematográfico. En Alemania, es ya una estrella desde hace tiempo: en 2010 ganó el Premio de Cine de Baviera a la mejor actriz revelación. Pero es ahora cuando hemos descubierto un talento que traspasa las fronteras de su país. Este año, en Venecia, ha compartido protagonismo con Emma Stone (actriz principal de la comedia musical estadounidense La La Land), galardonada con la Copa Volpi a la Mejor Actriz. Antes de Paula, otras dos actrices de Hollywood ya han conseguido el famoso Premio Mastroianni: Jennifer Lawrence (2008) y Mila Kunis (2010).

"Una mirada a la altura de la de Romy Schneider"

Primero fue Italia y ahora es Francia la que elogia a la joven actriz, natural de Maguncia (Mainz), tras el estreno de la película "Frantz" en las salas francesas el pasado 7 de septiembre. La prensa francesa no ha dudado en comparar a la joven con Romy Schneider en sus años jóvenes. "Los ojos más bonitos que se han visto desde Romy", tuitea un fan, en referencia a la belleza cansada de la antigua estrella alemana. La comparación no atemoriza a Paula Beer, que ahora controla perfectamente el francés y ha pasado varios meses en Francia tras el rodaje. "Romy Schneider es una actriz extraordinaria. Me resulta halagador que me comparen con ella, es un verdadero elogio".

La película de François Ozon (director tambien de Sitcom, 8 Mujeres, Potiche: Mujeres al poder y Joven y bonita, entre otras), es una coproducción franco-alemana que se estrenará en España el próximo 30 de diciembre y que se desarrolla tras la Primera Guerra Mundial. Cuenta, en blanco y negro, la historia de Anna, una joven alemana que vive en una pequeña localidad y acude a diario al cementerio a llorar sobre la tumba de Frantz, su prometido muerto en Francia durante la guerra. Un día se encuentra con Adrien (papel interpretado por Pierre Niney), un joven francés que ha venido a depositar flores en la tumba de Frantz y que dice ser su mejor amigo. Este encuentro pone patas arriba el mundo de Anna, la vida del pueblo de Quedlinburg e incluso la estética en blanco y negro del drama (por la incursión de algunas escenas, muy limitadas, en color como representación de que la vida vuelve). Pero un día, sin avisar, Adrien desaparece. "No es su hijo quien se me aparece, sino Frantz", le dice Anna a la madre de Adrien, a quien va a visitar a París tras su desaparición, resumiendo en una frase el conjunto de adversidades que muestra la película.

Para el casting de Frantz, Paula Beer no se puso para nada nerviosa. Aunque en Alemania es habitual dedicar una o dos semanas para prepararse, Paula solo dedicó una jornada para preparar el de Ozon. "Me concentré en aprender bien el texto", explica la actriz. Pero interpretar en una lengua distinta a la suya resultó totalmente diferente e inédito para la joven actriz. "Se es menos libre. En una lengua extranjera las emociones no se trasmiten tan fácilmente. Al principio era extraño pero, al final, me ha dado también una grandísima libertad, lo cual puede parecer paradójico: hablar en una lengua extranjera presenta también la ventaja de descubrir todo por primera vez y de no reflexionar sobre las palabras o, por ejemplo, en la forma de hablar que se empleaba en 1919".

Dramas y una disputa 

Beer ha convencido al jurado del premio Marcello Mastroianni con su interpretación sutil, elegante y contenida, que no ha restado ninguna fuerza al papel de Anna. En el pasado, Paula Beer interpretó a una huérfana (Los diarios de Poll, 2010), a una princesa (Luis II., 2012), a Luzi, hija de una viuda austriaca (El valle oscuro, 2014) y a una joven perturbada mentalmente (Cuatro reyes, 2015). Para su trabajo se inspira en actrices con características nórdicas: "Tilda Swinton me impresiona mucho por su arte. Pero también otras como la cantautora Björk, el actor Mads Mikkelsen, el músico Nick Cave y el cineasta Jim Jarmusch. Para mí son todos formidables".

Hija de una pareja de artistas, tiene contacto desde edad temprana con el mundo de la actuación, sobre todo gracias a las clases de teatro de su escuela Montessori: "Me subí por primera vez a un escenario con 8 años. Estaba entusiasmada, pero tenía miedo de ponerme nerviosa en el escenario. Y finalmente, cuando terminé de actuar frente al público, no quería bajar", recuerda. Con 14 años, le propusieron participar en el casting de "Los diarios de Poll" (2010), un drama histórico dirigido por Chris Kraus. Ése fue el principio del éxito.

Paula Beer ha comenzado ya el rodaje de una nueva película, Werk ohne Autor, del oscarizado director Florian Henckel von Donnersmarck (director también de La vida de los otros, 2006), que se estrenará en 2017. En este thriller psicológico, ambientado en la la Alemania contemporánea, Beer interpreta a Ellie, el amor de juventud del artista Kurt Barnert, que ha huido de Alemania del este y ahora reside en la Alemania democrática e intenta reconstruir un pasado atormentado por su infancia bajo los nazis y, luego, bajo el régimen comunista. Paula había trabajado ya en el drama histórico Diplomatie (2014, con Niels Arestrup y André Dussollier) pero, en el montaje de la película, el director Volker Schlöndorff suprimió sus escenas. Hoy en día, Volker tiene que estar tirándose de los pelos. Paula Beer camina, lenta pero segura, a la conquista de las grandes pantallas europeas.