Península Ibérica: ¿La nueva Escandinavia?

Artículo publicado el 2 de Enero de 2006
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Artículo publicado el 2 de Enero de 2006

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Es bien conocido el salto económico dado por España y Portugal desde 1986. Paralelamente, sus sociedades han experimentado vertiginosos avances sociales.

En 1986, había que ser muy valiente para declarase abiertamente homosexual tanto en España como en Portugal, las campañas para fomentar el uso del preservativo entre los jóvenes generaban agrias polémicas, apenas había alumnos en los colegios públicos que no dieran clases de religión, el divorcio en España era legal sólo desde hacía 5 años y nadie podía intuir que la inmigración pudiese representar un reto antes de que finalizase el siglo XX.

La Iglesia Católica

Cruz del Valle de los Caídos, mausoleo que Franco construyó para sí mismo esclavizando a presos republicanos - Foto: Stock.xchngTras una omnipresencia absoluta en todo el plano social durante las etapas dictatoriales vividas por España y Portugal durante el siglo XX, la fuerte influencia histórica de la Iglesia Católica empezó a ceder terreno con la llegada de la Democracia. Portugal es un Estado laico desde 1976, laicismo que se ha ido extendiendo progresivamente hasta culminar con la aprobación en 2001 de una Ley que consagra la libertad religiosa, y que propició la tramitación de otras normas como la que prohíbe la presencia de símbolos religiosos en todos los edificios públicos, no sin protestas de la Iglesia y los partidos conservadores.

En España, país relacionado con el catolicismo por antonomasia, las iglesias están cada vez más vacías, incluso más vacías que las de sus vecinos europeos. Así, el 25% de la población acude al menos una vez por semana a la iglesia, porcentaje que se eleva al 84% en el caso de Irlanda, al 45% en Italia, al 27% en el Reino Unido o al 21% en Francia. Un proyecto de ley orgánica de educación que convierte la asignatura de religión en no evaluable fue aprobado por el Congreso de los Diputados el 15 de diciembre pasado tras una jornada de manifestación en Madrid en la que participaron 407.000 personas según datos de la Policía, y 2 millones según los organizadores.

Aborto y clonación

Barco del aborto frente a las costas portuguesas - Foto: WikipediaPortugal y España comparten una legislación sobre el aborto muy similar, tan sólo está permitido abortar en cierto número de casos, siendo uno de ellos que la madre corra el riesgo de sufrir daños físicos o psíquicos durante el embarazo, pero mientras en España los tribunales hacen una interpretación muy amplia de la norma que en la práctica posibilita que el aborto sea accesible para todo el que lo necesite, en Portugal sucede lo contrario. En el país luso se efectúan, según cifras oficiales, entre 20.000 y 40.000 abortos clandestinos al año.

La repercusión del proceso de Aveiro en 2004 por delito de aborto y las operaciones mediáticas de ONG como Women on Waves han empujado al primer ministro portugués José Socrates a anunciar en abril de 2005 un referendo sobre este tema. El organizado en 1998 no tuvo como consecuencia la despenalización del aborto.El científico Bernat Soria dirige en Granada investigaciones sobre células madre - Foto: Junta de Andalucía

En ambos países está prohibida la clonación reproductiva, pero mientras en Portugal no existe legislación sobre investigación con células madre, en España se contempla esta posibilidad desde 2003, si bien ha sido la Ley de Reproducción asistida de mayo de 2005 la que ha colocado ha España en el grupo de países con la legislación más avanzada respecto a la investigación con células madre y clonación terapéutica. El gobierno ha legalizado asimismo el recurso a la práctica llamada "bebé-medicamento" para, en casos excepcionales, seleccionar embriones con fines terapéuticos. Dicho esto, la clonación humana con fines reproductivos seguirá estando prohibida.

Homosexualidad

El artículo 13 de la Constitución portuguesa consagra que nadie puede ser discriminado por razón de su orientación sexual, y si bien el país ha vivido enormes avances en estos últimos 20 años, aún persisten algunas discriminaciones hacia el colectivo homosexual. Las parejas homosexuales no pueden casarse ni adoptar aunque sí existe una legislación sobre parejas de hecho. El Código penal portugués prevé penas mayores para los abusos homosexuales de un menor que para los heterosexuales, además de emplear expresiones discriminatorias como “prácticas o violaciones” homosexuales en contraposición a “abuso sexual” cuando el delito es cometido por un heterosexual.

España se convirtió en abril de 2005 en.Manifestación del Orgullo Gay 2005 en Madrid el tercer país del mundo en permitir el matrimonio entre parejas del mismo sexo y el primero en reconocerle los mismos derechos a estos que a los heterosexuales, incluyendo el derecho de adopción. Medida que tuvo el apoyo del 66% de la población, un gran cambio si tenemos en cuenta que hace apenas 30 años los homosexuales podían ser encarcelados por el mero hecho de serlo.

Inmigración

En 1981, tan sólo había unos 54.000 residentes extranjeros afincados en Portugal, en 1991 ya eran 100.000 y en 2001 más de 350.000, en su mayoría procedentes de las antiguas colonias portuguesas y de Europa del Este, lo que ha convertido a Portugal en el cuarto país de la Unión con un mayor crecimiento de población extrajera.

En 1986, los extranjeros en España no representaban ni el 1% de la población, pero durante los últimos años el país se ha convertido en el principal receptor de inmigrantes en la Unión. Así, uno de cada tres inmigrantes que ha elegido la UE como destino durante 2004 y 2005 se ha establecido en España. Estos nuevos españoles representan ya el 8,4% de la población y han conseguido solucionar el problema de la baja natalidad española. El país ha pasado de apenas 40 millones de habitantes en 2000 a más de 44 millones a finales de 2005.