¿Perlas para los cerdos?

Artículo publicado el 8 de Noviembre de 2006
Artículo publicado el 8 de Noviembre de 2006

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En el principio, fue Jesús quien la puso de moda. Fue San Mateo quien, en el Evangelio (7,6), decía eso de “no echarle perlas a los cerdos”. Se trata de una manera de decir: “no malgastéis vuestro talento con quien no lo sabe apreciar”. Una expresión que se ha convertido en habitual en muchas lenguas. De este modo, hoy por hoy, se dice: Perlen vor die Säue werfen en alemán; rzyca pery przed wieprze en polaco y to cast pearls before swine en un inglés rebuscado.

Sin embargo, algunos pueblos han sido más ingeniosos. En Francia es muy frecuente el uso de donner de la confiture aux cochons (“darle mermelada a los cerdos”). Aunque los más estrafalarios son los españoles, para los que Dios da pañuelos a quien no tiene mocos. Los italianos, sin embargo, prefieren decir: danno il pane a chi non ha i denti, “dan pan a quien no tiene dientes”. Una expresión que muchos jóvenes le hubieran espetado a los afortunados que, que habuieran rechazado las insinuaciones de Michelle Hunziker, la bellísima ex mujer suiza del cantante Eros Ramazzotti, y que ha declarado hace poco no haber hecho el amor desde hace un año.

Ahora bien, como en otros idiomas, tampoco la lengua de Dante ha olvidado la expresión original. Recibe el nombre de Las perlas a los cerdos un grupo de compra colectivaen-línea. ¿El objetivo? Hacer la compra en grupo para dejar a un lado los “productos industriales y plastificados de los supermercados” y “redescubrir sabores de otro tiempo”. Las perlas, por supuesto.

¿Y si tuviera razón Ugo Bernasconi? Según el escritor y pintor italiano: “El mayor problema de echarle perlas a los cerdos no es tanto malgastar las perlas, si no que éstas hagan daño a los cerdos”.