Personajes precarios: la insoportable levedad del ser en 579 historias

Artículo publicado el 26 de Abril de 2010
Artículo publicado el 26 de Abril de 2010
Personajes Precarios  es un proyecto literario nacido de la imaginación del escritor italiano Vanni Santoni. Una serie de historias a contar, reunidas primero en un blog y, después, en un libro. Encuentro con algunos de los antihéroes contemporáneos

Un escritor con el problema de la continuidad, una serie de personajes con una historia que contar y la explosión del fenómeno de los blogs. Es la peligrosa mezcla de la que ha nacido Personajes Precarios, un proyecto literario imaginado en 2004 por Vanni Santoni. “Comence por esbozar en papel los perfiles de los personajes, un poco en el desorden inicial”, explica el autor. “Navegaba en diferentes géneros y épocas, pero cada vez más trabajaba sobre personajes contemporáneos”. El blog se desarrolló durante varios meses con un éxito interesante. Hasta que un día recibe un correo electrónico de un profesor universitario “contento de que alguien haya abordado la cuestión de la literatura sobre la precariedad como algo existencial más que social”, señala Vanni al reflexionar sobre su criatura.

Los precarios, un fenómeno de edición

El libro de Vanni SantoniEs así que los Personajes Precarios se dirigieron hacia una nueva vida y recibieron en 2005 y 2006 sus primeros reconocimientos: la publicación de algunos mini-relatos en la revista GAMM y el primer lugar en el concurso literario Scrittomisto, cuyo premio fue la publicación de un libro con la editorial RGB. Mientras tanto, los Personajes han hecho algunas incursiones en la radio, el teatro y el cómic. La revista en línea Nazione India publicó cuatro retratos de “perfiles precarios", prolongación ideal del libro. Y, por último, una columna en la edición toscana del periódico italiano Corriere della Sera.

Los Personajes Precarios reunidos en el libro del mismo nombre son 579, héroes de breves historias irónicas o dramáticas, contadas con diferentes estilos literarios. 111 páginas para 579 capítulos. Presentamos algunos de ellos…

Katiuscia

Investigadora. Cabello corto con un pequeño flequillo. Apodada ‘la bióloga’ por sus amigos. Pasión por el teatro, una compañía de teatro independiente. Con un contrato de tiempo definido. Vegetariana. Zapatillas Converse All-Star rosas, negras, lila. Un buen CV para su edad. Durante sus experiencias en la toxicomanía aguda, por lo general se encarga de sujetar fuertemente el brazo en el momento de la inyección de veneno. 

Sara

16 años y medio marchitada. Con una hermosa mirada azul celeste, trae de cabeza a varios novios que son el terror de su barrio.

Mina

Rostro redondo que parece un eclipse de luna, voz temblorosa, cabellos finos de recién nacido. Mina es maestra de primaria. Ha ecrito un libro para niños, pero “le falta un ilustrador”.

Roberta

Se metió en una secta que le ha sacado todo su dinero y la ha puesto en contra de su familia. Nunca ha sido tan feliz.

Aurelio

Sin un objetivo, se da un tiro en el pie. 

Ilio

-¿Dónde vas?

–Salgo.

–Es peligroso a esta hora.

– No, mamá, no es peligroso. Y, además, tengo un cuchicho.

–¿Qué cuchillo?

–Un Opinel.

Natalia

Antes de tirarse por la ventana, se ha pegado bien su peluca con pegamento.

Jacopo

Demasiado vago para fregar los platos los días que está obsesionado con el éxito, Jacopo solo ha comido hoy una bandeja de kiwis que tenía en casa. “La vitamina C es buena para la salud”, piensa mientras se fuma con rabia un cigarro y echa un vistazo con odio el MySpace de grupos musicales que han empezado después que el suyo, pero que ya son más conocidos. 

Pietro

Víctima de la hecatombe de directivos de los años 90, Pietro toma todas las mañanas desde hace 19 años el tren de las ocho de la mañana y, por las tardes, el de las siete, como si aún siguiera en su puesto. Generalmente, se esconde en las iglesias o las salas de juego. 

Léonard

- Lo que me precoupa es la nostalgia infinita, paralizante, de mis 20 años. - ¿A los 23?

- A los 23.

Foto: Linas Justice/flickr; personaggiprecari/myspace; Ricardo Machado/flickr.