PHILIPPE LAMBERTS Y SU OPOSICIÓN AL TTIP

Artículo publicado el 11 de Agosto de 2014
Artículo publicado el 11 de Agosto de 2014

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En una conferencia de Cafébabel Bruselas, Philippe Lamberts, eurodiputado ecologista belga, ha presentado sus argumentos contra el tratado de libre comercio transatlántico. Su intención es detener cuanto antes las negociaciones comerciales con Estados Unidos.

El tratado de libre intercambio entre la Unión Europea y Estados Unidos (TTIP) hace correr ríos de tinta, por lo que el pasado 17 de junio Cafébabel Bruselas organizó una conferencia sobre el mismo: TTIP: a lot spe­cu­la­tion?

En la conferencia participaron Pas­coe Sa­bido, del Corporate Europe Observatory (un lobby que promueve la transparencia de las instituciones europeas); un administrador de la Comisión Europea, y Philippe Lamberts, eurodiputado belga Copresidente del Grupo de los Verdes/Alianza Libre Europea. Este último ha ido desmontando todos los argumentos a favor del TTIP.

«¿A QUIÉN BENEFICIA EL CRIMEN?»

Lamberts considera que las organizaciones de la sociedad civil están infrarrepresentadas en las negociaciones sobre el TTIP en la Comisión Europea. «¿Quién está presionando más a favor del TTIP?», se pregunta. Lamentando la ausencia casi total de sindicatos, asociaciones de defensa de los derechos humanos y pymes en la mesa de negociaciones, responde: «Business Europe y su equivalente en la Cámara de Comercio de Estados Unidos, es decir, grandes empresarios.» Business Europe representa los intereses de la gran patronal europea.

La in­fo­gra­fía del Cor­po­rate Eu­rope Ob­ser­va­tory da cuenta de las palabras del eurodiputado belga. De los 560 grupos de presión con los que la Comisión Europea se ha encontrado en consultas, debates y reuniones a puerta cerrada, solo 26 eran organizaciones que representan el interés público.

«¿PUEDE LLAMARSE SOCIO A QUIEN TE ESPÍA MAÑANA, TARDE Y NOCHE?»

En respuesta al representante de la Comisión, Lamberts criticó el espionaje llevado a cabo por las autoridades estadounidenses y añadió: «En Estados Unidos, la revelación [de las decisiones de los negociadores] es un crimen de Estado. En China lo es expresarse en público… ¿Quiere eso decir que tenemos que aceptar normas de Estados Unidos o de China en Europa?»

Para Lamberts, no merece la pena negociar en esas condiciones. Ha recordado asimismo que, incluso sin haberse firmado el TTIP, el valor de los intercambios comerciales con Estados Unidos equivale a dos mil millones de euros al día. Por otro lado, teme que el acuerdo acabe favoreciendo a las grandes empresas multinacionales. «En el momento en que se permite que el tamaño del mercado supere al de un territorio democrático, el poder se pasa de hecho a las empresas multinacionales», añadió.

«LA UNIÓN EUROPEA ES COMO UN MATRIMONIO QUE VA A UN INTERCAMBIO DE PAREJAS»

Lamberts teme que las normas europeas acaben igualándose por abajo con las estadounidenses en caso de que acabe firmándose el TTIP. También lamenta que las partes no apliquen los mismos principios, en especial en materia de difusión de información. «La Unión Europea es como un matrimonio que va a un intercambio de parejas diciendo “Lo intercambiamos todo”. El matrimonio chino y el estadounidense, que van al mismo intercambio, quieren aprovecharse del europeo, pero sin permitir que este se aproveche de ellos.»

«Así pues, Europa es el único matrimonio allí a favor de ese libre intercambio. A unos se la meten doblada más fácilmente que a otros; en serio, es un problema», concluye.