Phyton, Forrest Gump y la nueva web de Cafébabel

Artículo publicado el 21 de Abril de 2018
Artículo publicado el 21 de Abril de 2018

Nuevos temas, nuevos formatos, nueva web, nuevas sedes... Cafébabel cambia su aspecto porque desde sus inicios ha llovido mucho. Una de las estrellas de este cambio es la web, que en breve, mostrará su nueva cara al mundo. ¿Cómo habrá vivido este proceso Johan, nuestro diseñador gráfico y webmaster? 

"Mi madre siempre decía: la vida es como una caja de chocolate, nunca sabes lo que te va a tocar". Francamente, no sé lo que estaría pensando la madre de Forrest Gump cuando dijo eso, pero podría haber estado pensando, sin ningún problema, en la construcción de la nueva web de Cafébabel. Ya ves, ni yo mismo imaginaba la cantidad de sorpresas que me esperaban.

Desde hace varios meses, he estado trabajando con un equipo de desarrolladores en la construcción del elemento central en el que Cafébabel se ha apoyado durante 17 años: su sitio web. La versión actual se creó en 2013, de ahí que no está de más decir que se ha quedado un poquito... vieja. Peor aún. Se ha convertido en una web muy difícil de mantener y actualizar. El código era tan complejo que incluso los desarrolladores más afilados se rompieron la camisa para intentarlo. ¿La trampa? El Python, tal y como se llamaba al lenguaje de programación que se usaba por aquel entonces. 

En primer lugar, diseñar gráficamente este nuevo proyecto ha sido para mí una oportunidad soñada para añadirle un nueva cuerda a mi arco. Y esa cuerda, en el lenguaje de los geeks, se llama integración o desarrollo front-end. Si a algunos esto os suena a chino, no os preocupéis porque os lo voy a explicar. Un sitio web es un poco como un iceberg, existe la parte visible para los usuarios llamada front-end. Y la parte sumergida que se llama back-end.

Vamos a construir la nueva web desde cero. Primera sorpresa: los desarrolladores empiezan a hablarme de Phyton. ¡Vuelta a las andadas! La conversación fue, más o menos así:

- Pero, yo pensaba que ese "Phyton" era precisamente una de las razones por las que la versión anterior era tan complicada de actualizar. 

- No... El problema era el "framework". Antes se usaba Django y ahora vamos a emplear Jinja.

- Ah.

Con esa gran explicación lúdica comienzo mi trabajo para darme de nuevo de leches con otra cosa, el JQuery, el lenguaje utilizado para crear las interacciones. Yo pensaba que se usaba el que conoce todo el mundo: el Javascript. De repente me sentí un poco como su toda mi vida hubiera estado hablando en argot y ahora aprendiera un francés literario. Vaya que nunca es tarde para aprender. El proyecto progresa dulcemente y asienta bien sus cimientos.

Último descubrimiento justo cuando termino el trabajo individual. Cuando escribo incluso una pequeña línea de código, la comparto con mis acólitos para una "revisión". El desarrollo se consolida así como y cuando. Sopeso mis palabras cuando digo consolidado, los desarrolladores son tan exigentes que una tabulación o espacio en exceso debe ser corregido. Esto se llama rigor, ¿no?

¿Pero no es precisamente eso lo que necesita el nuevo Cafébabel? Para orientar la línea editorial hacia una mayor calidad, para proponer contenidos mejor estructurados, más homogéneos, mejor trabajados, estos son los objetivos que se han dado desde hace ya casi un año y que se quiere concretizar concretamente en 2018.

En resumen, que después de haber hablado de html, jQuery, Javascript, Python e incluso Parsel con la Sra. Gump, el nuevo sitio nacerá muy pronto. Después de todo, ¿Cafébabel no es una revista multilingüe?