‘Pinchazos’ en Michelin: ¿Cuáles son los efectos de la recesión?

Artículo publicado el 17 de Febrero de 2009
Artículo publicado el 17 de Febrero de 2009

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

“La región de Auvernia es lo que es gracias a Michelin”, aseguran todos en Clermont Ferrand, base de la principal fábrica de neumáticos de caucho de Europa y segunda en el mundo. Con sus acciones un 4,62% abajo en enero 2009 en medio de la caída global de la demanda, sentimos la presencia del gran gigante en la pequeña ciudad

No se necesita caminar mucho a través de la ‘Ciudad Michelin’ para ver al muñeco, blanco y regordete que saluda orgullosamente desde los escaparates y carteles publicitarios. La gente lleva camisetas, gorras y chaquetas con el logo de la compañía en los bares y en las calles. Una de las más famosas marcas registradas del mundo, el sonriente ‘muñeco Michelin’ fue creada en 1888, y representa al más grande (según ganancias) fabricante de neumáticos de Europa, y el segundo en el mundo.

(michelin.fr)El grupo vende alrededor de 36.000 productos, que incluyen neumáticos, ruedas y cámaras, que son usadas en todos los tipos de vehículos conocidos. Las publicaciones estimulan la movilidad, por ejemplo, con mapas de carreteras y guías de viajes. Michelín posee plantas y fábricas de caucho en todo el mundo, y emplea más de 30.000 personas en Francia. Michelín incluso se ha esforzado para promover los 'neumáticos ecológicos'. Trata de reciclar neumáticos usados para reducir el petróleo que se consume en el proceso industrial. Hoy en día, en frente del edificio principal de la fábrica en Clermont Ferrand, hay una gran pantalla que lleva la cuenta de las emisiones de dióxido de carbono que se han reducido desde 1992.

Empleados bajo presión

Nos dirigimos a la gente de Clermont, quienes parecen haber adoptado la visión despreocupada del mundo del hombre de caucho. El Sr. X, un gerente de departamento de Michelín, piensa cuidadosamente lo que dice porque podría ser malinterpretado. Se me ha advertido varias veces cuán delicado es hablar acerca de Michelín en la prensa, especialmente ahora. Lo llama fidelidad a la compañía: habiendo dedicado treinta años a la empresa, es el fiel reflejo de los valores de sus empleadores. “No experimentamos ninguna crisis”, comienza. “La gente no compra tantos coches como antes, pero siempre necesitaremos neumáticos” dice, tan sereno en su respuesta que afloja un poco mi determinación de sacar a la luz qué causas podría tener un hipotético problema económico de Michelin. “Michelin puede resistir: el petróleo es más barato y no habrá desempleo masivo a corto plazo”. Hay algo en Michelín que hace que sus empleados estén orgullosos y agradecidos por lo que hacen. El Sr. X incluso viene a la entrevista con una camisa y una chaqueta que llevan el logo de la compañía.

(Gloerbst/ Dailymotion)El Foro Económico Mundial condujo a un nuevo proyecto programado para comenzar en Serbia en los próximos dieciocho meses. Pero los medios debaten el futuro de la industria automotriz bajo un constante titular: ‘Recesión’. La caída de la demanda ha causado un recorte significativo en la actividad mundial en diciembre, que incluyó cierres extendidos de plantas: Stoke-on-Trent, en el Reino Unido (que interrumpirá la producción entre febrero y abril), Rumanía y Clermont-Ferrand y Cataroux, donde afectará a 500 empleados. Los comunicados de prensa oficiales dicen que los costes excepcionales a causa de la subutilización de la capacidad de producción ascenderán, aproximadamente, a 150 millones de euros en los reportes del cuarto trimestre. ¿Son medidas preventivas en tiempos de crisis o el reflejo de un sistema social excelente dentro de Michelin? “La producción continúa durante las 24 horas del día”, prosigue el gerente. “Este es solo un paro temporal. No hay temor de un cierre definitivo. Es solo un ajuste de la producción a causa de la crisis. Michelín prefiere hacer que los trabajadores tomen vacaciones antes que despedirlos. ¡Y se les sigue pagando!”

Plan B y las elecciones de junio 

Algunos podrán ver todavía el color de un recibo de sueldo, pero otros son despedidos sin una explicación clara del motivo. Los empleados de Michelin que hablan desde los sindicatos están menos infectados con el síndrome estimulante del muñeco y son más realistas acerca de su inseguridad. “Michelin es una compañía grande y estable con una cierta seguridad de trabajo. Sin embargo, la crisis hace que muchos teman perder su trabajo. Antes teníamos menos miedo”. Un futuro incierto hace que más empleados se unan en un sindicato. Saben, quizás, que ellos serán las primeras víctimas. “No tenemos una visión clara del mañana”, admite un miembro del sindicato. “No tienen un plan B. Si sucede lo peor, dice, solo estará sin trabajo temporalmente”. “El mejor pronóstico que tenemos para el término de la crisis es junio”.

(Romary/flickr)

Lo cual marca otra fecha importante, aunque esta vez en el calendario político. Al hablar con el gerente y el director del sistema escolar para los niños bilingües de los empleados de Michelin en el extranjero, me doy cuenta de que están más comprometidos políticamente que sus colegas y ciudadanos más jóvenes. Un joven que es parte de la generación ‘pro-europea’ dice que votará porque experimenta la recesión en su búsqueda de empleo. “En estos tiempos de inseguridad, es necesario permanecer juntos en la UE. Solo si estamos unidos podemos resistir la crisis”. Pero la mayoría de los estudiantes que frecuentan un pub céntrico no saben que hay elecciones para el parlamento este verano. Sus argumentos: “Nunca he visto un MEP (eurodiputado) hablando en los medios”, “no estoy seguro de lo que realmente harían para mejorar la presente situación”. Ellos tampoco conocen a sus candidatos locales. 

Muchas gracias al equipo de cafebabel.com en Clermont-Ferrand - en especial a Guillaume Bucherer y Fabien Champion