Piotr Maciej Kaczyski: “Vetar en solitario polariza a los miembros de la Unión Europea”

Artículo publicado el 23 de Noviembre de 2006
Artículo publicado el 23 de Noviembre de 2006

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¿Mantendrá Polonia su veto contra las negociaciones entre la Unión Europea y Rusia para un Nuevo acuerdo político económico? La energía y la agricultura parecen ser la clave.

Entrevista con Piotr Maciej Kaczyski; analista polaco de asuntos europeos en el prestigioso Instituto de Asuntos Públicos en Varsovia.

Justo antes del comienzo de la cumbre de la Unión Europea y Rusia en Helsinki, Polonia entabló una nueva confrontación diplomática con Rusia, un país bajo cuyo poder han estado atrapados los polacos durante años. Polonia no quiere que la Unión Europea inicie negociaciones para un nuevo acuerdo de cooperación económica y política con Rusia si ésta no ratifica la Carta Europea de la Energía y no reconsidera su embargo a la importación de productos agrícolas polacos.

¿Existe un sentimiento anti-ruso en Polonia?

No, Polonia es realista con respecto a Rusia y muy consciente de sus propios intereses nacionales. Rusia aún trata a menudo a Europa Central y Oriental como si se tratara de su patio trasero, una actitud que la mayoría de los países de Europa Occidental comparten. Rusia quiere tener acceso a los mercados energéticos, pero no quiere abrir su mercado a las compañías europeas. Tal y como pudimos ver el año pasado, usa su capacidad energética para presionar políticamente. Ha establecido un embargo a la importación de ciertos productos agrícolas provenientes de Polonia la pasada primavera. Se niega a firmar acuerdos fronterizos con Letonia y Estonia, solicitando resoluciones anti-estonias y anti-letonas en foros internacionales, como las Naciones Unidas o el Consejo de Europa, donde se acusa a estos dos países de discriminación contra las minorías ruso-parlantes.

Además, Polonia es casi dependiente del todo de los suministros de gas y petróleo de Rusia. La única garantía de constante suministro que existe por el momento es a través de Rusia, y el posterior suministro de petróleo y gas a Alemania a través de Polonia. De ahí la fuerte oposición polaca hacia la construcción de un gasoducto del Báltico.

¿Ha intentado el país encontrar nuevos proveedores distintos de Rusia?

Sí. Por el momento la opción preferida es importar gas de Noruega. Lo que también parece haberse decidido es la construcción de una Terminal LNG (Gas natural licuado) en la costa polaca. Como para los suministros de petróleo, los nuevos proyectos incluyen petróleo Azerbaiyaní y quizás petróleo transportado desde Asia Central a través de una nueva tubería desde Odessa –Ucrania- hasta Plock y Danzig en Polonia. Lo interesante es que Polonia no deja de buscar nuevas fuentes de gas y petróleo en su propio territorio. Los últimos descubrimientos bajo el mar Báltico sugieren que quedan sin descubrir recursos de energía potencialmente útiles.

Rusia se ha ofrecido para construir una bifurcación del gasoducto del Báltico a la altura de Polonia, pero este país ha rechazado la idea. ¿Le parece pragmática esta postura?

La construcción del nuevo gasoducto del Báltico es una decisión política que dañará severamente los intereses de la nación polaca. Hay tres maneras de que Polonia pueda hacerse fuerte en el suministro de energía. La primera: las fuentes alternativas. El problema con ellas es que en el corto o medio plazo, son imposibles de poner en marcha. La segunda es la situación actual: todo el gas de Rusia a Alemania pasa a través de Polonia. Así que, dañando los suministros polacos, los rusos pondrían en peligro sus suministros a Alemania. Está claro que ellos quieren evitar eso. La tubería báltica circunvala Polonia y la convierte en un país irrelevante en cuanto al gas. El tercer camino es convertirse en uno de los mayores clientes de Gazprom, y entonces Polonia sería tan dependiente de esta compañía pública rusa de petróleo como Gazprom de Polonia.

Rusia no quiere que las Naciones Unidas creen une base antimisiles en Polonia. ¿Qué le pasaría a Polonia si su gobierno aceptase la dicha base?

El gobierno polaco está impulsando este asunto no porque sea anti-ruso, sino porque quiere consolidar su alianza militar con los Estados Unidos. Los rusos no tienen razones para temer a dichas instalaciones, ya que no han sido pensadas para ser dirigidas contra Rusia. Sin Embargo, las negociaciones con los americanos son difíciles y el gobierno polaco se opone a algunas de las propuestas americanas (como el estatuto de territorio americano). Así que lo que se necesita es que los polacos hablen no sólo con los norteamericanos sobre esta base, sino también con los europeos y los rusos. A mi entender, Polonia podría hacer más.

¿Cree que la Unión Europea no entiende a Polonia?

Polonia no es rusófoba. Además, hoy, los socios no confían los unos en los otros. No sólo Varsovia continúa dudando de Moscú, sino que a la vez, Bruselas, Washington y Moscú se miran entre ellas con gran desconfianza. El verdadero problema de Polonia es la gestión de su política extranjera. Se puede justificar la petición de ayuda europea para el embargo sobre productos agrícolas que Rusia introdujo hace unos cuantos meses, pero el veto en sí es contrario al espíritu de la Unión Europea. Este asunto debería llevarse a un nivel muy anterior, haciendo presión en la Comisión Europea y a la presidencia semestral de la UE.