Plegamos la alfombra azul... ¡hasta el año que viene!

Artículo publicado el 17 de Noviembre de 2007
Artículo publicado el 17 de Noviembre de 2007
UN FESTIVAL PARA DESCUBRIRNOS El año 2007 deja al cine europeo huérfano con la muerte de dos de sus más grandes figuras: Ingmar Bergman y Michelangelo Antonioni. El cine introspectivo y personal de estos dos autores es una referencia obligatoria para los nuevos directores.
En la actualidad, la sociedad padece una crisis referencial a todos los niveles que ha sido inevitable con el efecto de la globalización. Y esa crisis está reflejada en el cine porque el cine siempre ha sido un espejo en el que nos hemos mirado para saber cómo somos. Un festival de cine europeo como el de Sevilla es, por lo tanto, un conjunto de reflejos que nos permiten descubrir qué es eso que llamamos Europa. Miles de ciudadanos de diferentes nacionalidades han tenido la oportunidad de conocerse mejor yendo al cine durante nueve días, porque conociendo y entendiendo cada cultura, y siendo partícipe de la diversidad cultural del continente europeo es el único modo de que los propios europeos hagamos fuerte y poderoso el cine europeo.¿Existen elementos comunes entre las distintas cinematografías europeas? ¿Una película húngara es entendida en España? ¿Una película española es entendida en Hungría? En un mundo en el que todo se mide en términos mercantiles debemos preguntarnos si los países europeos crean productos audiovisuales ‘comercializables’ en el resto del continente. Programas como el MEDIA y el Eurimages vienen desde hace años intentando que los ciudadanos europeos vean su cine, que, a menudo, está eclipsado por el norteamericano. La historia universal del cine atestigua que nunca ha habido un cine europeo homogéneo sino autores que por su cine personal y, a veces arriesgado, han conseguido destacar. Y es bueno que no se haya producido una homogeneización a favor de la riqueza cultural de cada país, pero hay que ser conscientes de que es posible encontrar la fórmula para que los productos audiovisuales de los países europeos sean válidos fuera de sus propias fronteras. Sevilla Festival de Cine Europeo es un buen modo de darse cuenta de que a pesar de las numerosas diferencias, las cinematografías europeas no son tan diferentes. La barrera idiomática es un problema menor.

Una edición cargada de sorpresas

itsafreeworld09.jpg

Con una Sección Oficial cargada de directores tan reconocidos como Volker Schlöndorff, Claude Chabrol, Ken Loach, Alexander Sokurov, Jacques Rivette, Jirí Menzel o Fatih Akin, se predecía un alto nivel de las cintas presentadas en esta tercera edición. Sin embargo, ni Chabrol ni Loach, por ejemplo, han convencido a un público que ha disfrutado mucho descubriendo el cine joven y fresco de Eran Kolirin (The band´s visit), Eytan Fox (The Bubble) o Joachim Trear (Reprise). Quizás sea porque son de las pocas películas que consiguen despegarse de un amargado tono de lamento. Y es que el hecho es que los países europeos no dejan de reprocharse las miserias de su propia historia. Hay películas que son críticas necesarias y justas. A veces, el cineasta sólo quiere mostrar su lamento y su resignación y, en otros casos, el cine sirve para afrontar los problemas con humor. Sin embargo, es indiscutible que la mayoría de los cineastas europeos sienten la necesidad de mirar constantemente al pasado para así entender el presente. Las cinematografías de algunos países europeos reconocen con tono triste que el trauma que ha provocado la absurda historia reciente aún les afecta.

Destacamos…

2007-11-10_galafuera.jpg

IT´S A FREE WORLD. La nueva película de Ken Loach ha conseguido hacerse con el máximo premio del festival, el Giraldillo de Oro, aunque para la mayoría del público y de la crítica, Loach vuelve a decepcionar. Esta vez presenta una crítica a las mafias que dan trabajo a inmigrantes ilegales y se aprovechan de ellos.REPRISE. El primer largometraje del noruego Joachim Traer, ‘Reprise’ es un ágil relato sobre las experiencias de dos jóvenes escritores que cuenta con un magnífico guión. Un gran ejercicio de cine ágil, moderno y fresco. EL HOMBRE DE LONDRES. La esperada adaptación de la novela de Georges Simenon ‘El hombre de Londres’ de Béla Tarr, que fue presentada en la última edición de Cannes, ha servido de excusa para que este controvertido director húngaro se reencuentre con el público sevillano. En esta coproducción de Hungría, Francia y Alemania, Tarr, homenajeado en esta edición del festival, se mantiene fiel a su estilo lento y minucioso y nos propone una historia sobre cómo un hecho casual puede cambiar por completo la vida de una persona. DU LEVANDE. Su estética expresionista es perfecta para este conjunto de historias sobre las pequeñas miserias de la vida cotidiana de sus personajes. Una fábula sobre el valor de la vida y de lo importante que es intentar ser feliz. Esta cinta, candidata a los Oscar por Suecia, le ha valido a su director, el sueco Roy Andersson, compartir el Premio de la Crítica con el alemán Akin (por ‘Al otro lado’). Un final asombroso e impactante hacen de esta película, muy divertida en algunos momentos, un excelente ejercicio de cine. IRINA PALM. La típica película amable que conquista al público. Ese no es motivo de reproche, pero sí que lo consiga a través de recursos fáciles y con un desarrollo tan convencional como predecible. La película, sin embargo, muestra a una Marianne Faithfull inmensa que hace que el espectador se crea la historia y salga de la sala con cara de felicidad.

2007-11-05-nervion03.jpg

AL OTRO LADO. Fatih Akin regresa con una película de historias cruzadas cuyos personajes se relacionan gracias a un nexo común; al estilo de Babel del mexicano González Iñárritu. A través de las experiencias de una activista política turca que es perseguida en su país Akin propone una reflexión sobre si Turquía está preparada para pertenecer a la Unión Europea. Se hizo con el Premio de la Crítica.ULZHAN. El veterano Volver Schlöndorff regresa con una película rodada en Kazajistán. La historia relata con tono metafísico cómo un francés viaja por Kazajistán para encontrar respuestas o para encontrar la muerte. En su camino se cruza una joven profesora kazajo que le acompaña. Una película diferente, calmada y reflexiva en la que se plantea un viaje al espectador (que acepta encantado la propuesta).I SERVED THE KING OF ENGLAND. El checo Jirí Menzel, que a lo largo de su trayectoria ha dejado tan buenas muestras de humor inteligente y tan lúcidos análisis sobre la historia reciente de la República Checa, demuestra que sigue en buena forma. En esta película se vale de un personaje, un entrañable camarero, protagonizado por Ivan Barnev, que persigue un sueño: ser millonario. Divertida y muy bien dirigida por el gran Menzel.

Emilio Gómez Barranco

Fotografías: (fotógrafo oficial del Sevilla Festival de Cine Europeo)

Lolo Vasco