Pobre Italia, sus becas son más bajas que las de Grecia o España

Artículo publicado el 26 de Marzo de 2008
Artículo publicado el 26 de Marzo de 2008
En la última década, los ingresos de los italianos se han estancado mientras la inflación supera la media europea. Retrato de un país en el que los jóvenes son los más pobres.

El informe de 2006 del Banco de Italia confirma que en dicho país la desigualdad económica y la pobreza de las familias han alcanzado niveles alarmantes. ¿Quiénes son estos pobres? El instituto italiano de estadítistica (Istat), sobre la base de datos de muestreo, considera pobres las familias cuyos ingresos mensuales van de los 500 a los 2.200 euros según una panoplia de condicionantes.

En 2008, el 20% de las familias italianas están por debajo del nivel de pobreza

La Codacons (Coordinadora de asociaciones para la tutela de los derechos de los consumidores), sobre la base de datos del propio Istat relativos a los años 2005 y 2006, subraya que el 14,6% de las familias declara tener dificultades para llegar a fin de mes. Esta cifra podría alcanzar el 20% en 2008. Muchos italianos tienen cada vez más dificultad para adquirir bienes de consumo, aunque los sectores más difíciles sean el de los seguros y el de los transportes. La reducción del poder adquisitivo por tramos de ingresos, los menos golpeados son los cuadros dirigentes (1,4%), los obreros (7,9%) y los pensionistas (15,5%). La cuestión es económica pero contamina lo social y político.

Inflación y salarios

Sociedad de Consumo (Fotos: Maciej Lewandowski. Macieklew/flickr)

¿Y los precios? En enero, en Europa la inflación de los bienes energéticos y alimentarios no transformados era del 3,2%, la cifra más alta en 14 años. Además, por noveno año cnsecutivo, superará el 2%. En Italia, sin embargo, el aumento annual de los precios ha estado por encima de la media europea en los últimos años. El Istat señala para febrero de 2008 un aumento de los precios de los bienes de consumo del 5% y una inflación media de 2,9%: el precio del pan ha aumentado un 12,5% en un año, mientras el de la pasta un 14%. Los precios de los alimentos y de las bebidas no alcohólicas han crecido el 5,7% en un año. En este sentido, se han presentado propuestas específicas para luchar contra la inflación, como la obligación del triple precio en la etiqueta de los productos (origen, a ganel y al detalle) de los productos alimentarios.

Las ciudades más tocadas son las menos prósperas del país: Nápoles, Cagliari, Reggio Calabria, L’Aquila y Potenza.

Al mismo tiempo, los salarios italianos figuran entre los más bajos de los países de la OCDE. En el puesto 23 en 2007, detrás de España y Grecia. De hecho, los ingresos medios en el país desde hace diez años están congelados, en contra de la tendencia de muchos países europeos. Ello provoca una contracción del consumo interno, con un aumento del 1,1% en febrero de 2008, el peor dato de los últimos tres años.

La productividad por los suelos

En Italia, la productividad tampoco crece, y de ella depende la competitividad, el poder adquisitivo y el consumo.

La creación de la figura de Míster Precios (ver faldón) es un paliativo, no una solución. El euro no es la causa principal del problema italiano, per es cierto que los italianos tienen la fuerte impresión de que la moneda única no les está protegiendo en un momento de ralentización económica como el presente, más aún cuando el banco Central Europeo se niega a bajar los tipos de interés del dinero.

Una pobreza joven

El riesgo de pobreza es inversamente proporcional a la edad: Entre los menores, en 2006 el 19% era pobre, mientras que entre los mayores de 65 años la cifra descendía hasta el 8,5%. En otras palabras, el sistema socioeconómico italiano concentra la mayoría de sus recursos en los mayores y en los pensionistas, y no en el sostenimiento de las familias y de los jóvenes emprendedores.

¡Economía, dame votos!

Los problemas socioeconómicos están en el centro del debate electoral con vistas a las elecciones de los días 13 y 14 de abril. Ya sea Walter Veltroni o Silvio Berlusconi, todos prometen bajar impuestos, recortar el gasto público, intervenir sobre los salarios mínimos y las becas. Como en todas las campañas electorales.

La diferencia es que esta vez estamos de verdad ante una crisis económica global. Los electores esperan que el próximo gobierno dé respuesta a una cuestión simple: “¿Es Italia aún un país rico?”.

De momento, la respuesta es que sí. Si bien en la carrera contra el reloj de la crisis el País de la Bota parte en desventaja.

Míster Precios os salvará de la crisis

El 15 de enero de 2008, Antonio Lirosi, responsible del Departamento para la Regularización del Mercado, del Ministero de desarrollo Económico, ha sido nombrado Garante para la vigilancia de los precios. ¿Qué hace Míster Precios? Su función, en colaboración con el Ministerio de Desarrollo Económico, es vigilar el mercado atendiendo a las señales que provienen desde los consumidores, y la ayuda de la policía fiscal. La inicitaiva se inspira de otra en Suiza, en donde desde 1991, existe un Monsieur Prix que controla los aumentos abusivos de los precios, como por ejemplo, las tarifas del gas, la electricidad, los transportes públicos, etc. Entre sus cometidos también figura el de denunciar los oligopolios y las maniobras especulativas.

Fotos en página de inicio, el Euro (wfabry/flickr); arriba de página (Macieklew/flickr); pastas (Stefano Menegon/A.F.A.&G/Flickr)