Poco dinero, grandes hazañas: Cuatro iniciativas de cine y arte en Kosovo

Artículo publicado el 24 de Marzo de 2011
Artículo publicado el 24 de Marzo de 2011
El clima económico sólo permite la realización de una película al año financiada por cada centro cinematográfico, donde las posibilidades de exhibición son mínimas. Muchos jóvenes kosovares trabajan donde creen que pueden ayudar: en la calle, con la gente de a pie.

Las nuevas generaciones de albano-kosovares no hablan serbio, un idioma muy parecido a mi lengua nativa, el montenegrino. Para charlar con Rron Ismajili utilizo el inglés; estamos tomando un café macchiato en un bar tranquilo y moderno, el Living Room. El monumento "New Born", símbolo de la independencia de Kosovo, está cruzando la calle. Nuestra conversación no versa sobre las celebraciones que tienen lugar fuera, en las calles de Pristina, para conmemorar el tercer aniversario de la independencia de Serbia.

Kosovo y el "film festival-manía"

Rron tiene 21 años y estudia en la escuela Marubi (MFMS), la primera academia privada de cine y televisión albanesa, creada en 1999. Rron está escribiendo un nuevo corto sobre la producción de libros, y está satisfecho con el apoyo que Kosovo da a sus jóvenes desde diferentes organizaciones. "La gente está interesada en ayudar y sostener a los nuevos talentos", cuenta. Él se financia trabajando como director de fotografía freelance para anuncios y vídeos musicales. "Puedes encontrar trabajo si quieres y te esfuerzas", insiste. Junto a sus amigos albaneses, Rron quiere participar en la novena edición del Dokufestentre el 23 y el 31 de julio de 2011 en Prizren, en el sur de Kosovo. "La única manera de hacer este trabajo es conociendo gente en festivales y universidades. Es uno de los mejores festivales de cine europeos", explica.

El festival de cine más grande de Kosovo también ofrece exposiciones, conciertos y un camping para los visitantes

El coorganizador del Dokufest, Veton Nurkollari, está de acuerdo. "El Dokufest es muy importante por el empujón que se le da a los documentales, pero también se presta atención a cuestiones que normalmente se tienen en cuenta a la hora de realizar documentales, cosas como los derechos humanos o el medio ambiente." El cambio social a través del arte, y no de la política, parece ser lo importante para estos jóvenes albano-kosovares. "Los artistas no quieren ser políticos", explica Charlotte Bohl, que, con sólo 26 años, ya es la coordinadora del Rolling Film Festival, que ya está en su segunda edición. "Aquí los políticos están vistos como algo malo; recuerdan al conflicto, a la guerra. No se perciben como un motor de cambio."

En su oficina del centro de Pristina, el equipo está revisando los vídeos promocionales del festival. Entre el 2 y el 5 de marzo de 2001 se exhibieron en el Rolling Festival más de 30 películas hechas sobre los gitanos romaníes de todo el mundo. A los cuatro días de exhibiciones en Pristina les siguen otras actividades por todo Kosovo; entre el 21 y el 30 de marzo se visitan escuelas, se hacen proyecciones y se debate con los alumnos. "El festival cuesta unos 28.000 euros. Debido a los bajos salarios de aquí, no es tan caro como sería en Francia o España. Allí costaría cinco o seis veces más", explica el equipo, cuyos fondos provienen de la fundación Kosovo for open society, y las embajadas suiza y francesa, entre otros.

Arte: Desde los pueblos serbios y romaníes hasta los nombres de las calles en Pristina

"Todo empezó cuando vi que no podía hacer suficientes películas para presentar la cultura romaní y su estilo de vida", explica el director artístico Sami Mustafa, un albano-kosovar que se siente romaní. Junto a dos de los cinco miembros del equipo, conducimos hacia la pequeña ciudad serbia de Lepina para conocer a Farija Mehmeti, una pintora romaní. Las pinturas en los muros de casas pobres, incluyendo retratos de mujeres de diferentes edades e inspirados en la vida diara, muestran el enorme talento de esta chica y de su hermano Bajram. La última exhibición tuvo lugar en 2004. Desde Lepina viajamos hacia Mitrovica Norte para ver un teatro de marionetas y tomar lecciones de baile. Los eventos de la escuela son parte de la Balkan sunflower organisation, fundada en 1999 para ayudar a los refugiados de Kosovo. Durante el fin de semana, estos niños serbios y romanís trabajan juntos con vistas a la actuación, que tendrá lugar en tres semanas.

Este artista visual observa cómo van las cosas en PristinaVolviendo a Pristina, quedo con el conocido artista Alban Muja para ir a dar un paseo. Su último trabajo se llama Blue wall, red doors ("Muro azul, puertas rojas"), de 2009, y trata sobre la confusión en las calles de la capital. Muchos residentes, incluyendo conductores de taxi y carteros, no conocen las direcciones de Pristina. "Hay muchos edificios nuevos y la gente ha perdido la orientación de los nombres de las calles."

Desde 1989 están cambiando constantemente los nombres de calles y plazas: primero era la temática de Yugoslavia, luego de los tiempos de Milosevic, después se rebautizaron durante la guerra y ahora con la independencia. "Veinte años de historia en esta parte de los Balcanes muestran los cambios, la confusión y la falta de tolerancia. Este graduado en la Academia de Bellas Artes fue pintor, fotógrafo y vídeo-productor de documentales. Él ve el centro como una manera de expresar opiniones e ideas. "Si pudiera abrir una escuela de arte, enseñaría a mis alumnos sobre los diferentes artes y les daria la oportunidad de sentirse bien, de explorar en el entorno dónde mejor estuvieran". Aunque la naturaleza de su trabajo es cambiante, Alban intenta siempre un enfoque global. "Si trabajas con conceptos locales, probablemente sólo los locales entenderán el entorno y nadie más. Un artista que ha creado algo exclusivo en un entorno local está destinado al fracaso." Alban acaba de volver de Nueva York y se está preparando para ir al festival de cine de Berlín, dónde ha trabajado con un artista sueco con nuevas ideas. Como Rron, el Dokufest o de los promotores del Rolling Film, la cultura está teniendo nuevas ideas que salen de las viejas experiencias de Kosovo. Esa es la fotografia del país: muchos aspectos necesitan un cambio, pero aún hay mucha gente reacia al cambio. Poco importan el el idioma o el sector.

Foto: Portada © Rolling Film festival; DokuFest 2010 © Jetmir Idrizi/ DokuFest en facebook; retrato © Alban Muja