Pocos temas candentes en la sauna finlandesa

Artículo publicado el 13 de Diciembre de 2006
Artículo publicado el 13 de Diciembre de 2006
No es sólo el último Consejo Europeo de 2006 -que tendrá lugar en los días 14 y 15 de Diciembre-, es también el canto del cisne de la presidencia finlandesa.

Este lunes, un encuentro de ministros europeos de asuntos exteriores amonestó a la candidatura turca a la UE "congelando parcialmente" ocho temas dentro de la cartera de negociaciones con Ankara. ¿Hemos asistido a la bajada de telón de la presidencia semestral finlandesa?

Las sagas no siempre son afortunadas

La primera oportunidad para presentar la UE como un actor internacional fue la Guerra del Líbano este verano. Los europeos se hicieron eco de la petición de las Naciones Unidas a Israel, con una llamada al “cese inmediato de las hostilidades” y la condena al “desproporcionado uso de la fuerza bélica”. En un encuentro llamado irónicamente “Una Europa de resultados”, este mes, el Primer Ministro finlandés Matti Vanhanen informó del buen ejemplo dado por “nuestra rápida reacción” a la crisis de Oriente Medio. La UE demostró su habilidad a la hora de actuar. Envió un número considerable de tropas para reforzar la operación de las Naciones Unidas en el Líbano. Sin embargo, aumentan las críticas contra los finlandeses, que guían la UE en una dirección pro-árabe y anti-israelí.

Los éxitos alegados por la Presidencia finlandesa se encuentran en los detalles pequeños. Por ejemplo, se llevó a cabo un acuerdo en los “Servicios Directivos”, creando una estructura legal común para el servicio a los proveedores en el Mercado Interno. Un gran clima y una campaña en pro de la biodiversidad se apoderó de Bruselas. Las normas sobre la compraventa de derechos de emisión de CO2 han sido revisadas. Los finlandeses se pusieron a prueba con Rusia, centrándose en la energía, mientras la cumbre de Lati del 20 de noviembre pasado consolida sus prioridades externas. Sin embargo, la acusación en su lecho de muerte del espía ruso Alexander Litvinenko, lanzado directamente al presidente ruso Vladimir Putin, “coincidió” por desgracia con “unas sinceras y fructíferas discusiones” en la cumbre de la UE desarrollada en Helsinki el 24 de noviembre. Putin quitó protagonismo a la gravedad de la situación de los finlandeses al acusar a Italia de ser la madre de la mafia.

Dicho esto, proyectos como el “REACH” para el control medioambiental de la industria, que los finlandeses llevan seis meses diciendo que estaban terminando, no pueden sumarse a estos éxitos. Ha habido una clara falta de éxitos contundentes. Como un cambio en la constitución europea, por ejemplo.

Coches de tres ruedas

“Han presionado con la creencia de que todo está bien con la constitución de la UE”, declaró el euroescéptico Nigel Farage, Líder del partido independentista del Reino Unido (UKIP). A los finlandeses les encomendaron informar de las preparaciones para el 2007 y las conmemoraciones del 50 aniversario del Tratado de Roma (25 Marzo). De momento, sólo cuando la presidencia cambie a Alemania, se espera que comiencen las conversaciones. “La distancia entre el público y los políticos es aún mayor después de seis meses con los finlandeses”, se lamenta Farage.

Éste es un comentario con el que estará de acuerdo el público turco. Su adhesión parecía avecinarse con mayor fuerza en la agenda. Admitir a Bulgaria y a Rumanía en la UE el 1 de enero de 2007 ha sido un asunto mecánico sin mayor mérito para los finlandeses. El tono irónico de Farage se evidencia cuando dice: “Es difícil pensar en una medida con menos apoyo público que esta ampliación, dada la enorme ausencia de participación en las elecciones de 2004. Estos dos países son aún más pobres que los que entraron en 2004”, nos dice. ¿Qué ocurrirá con el candidato más pobre de la futura UE, Turquía?

Las últimas horas

La concesión verbal de Turquía a Finlandia se dio el día 7 de diciembre a “5 minutos de la medianoche”, como lo describió Camiel Eurlings, miembro conservador alemán del Parlamento Europeo. En la actualidad, todo comercio con el norte de Chipre está apartado de las negociaciones de adhesión, y los puertos turcos están cerrados a los buques greco-chipriotas. Las supuestas concesiones turcas de abrir un puerto y un aeropuerto demuestran que el punto muerto no estaba tan muerto como se temía en público. El Comisario europeo de Ampliación europeea, el finlandés Olli Rehn, pasó de hablar de “choques de tren” a “elefantes en un bazar”. Al final, su presidencia semestral declaró que no podrán abrirse paso en las negociaciones sobre el comercio entre Chipre y Turquía.

Los últimos esfuerzos diplomáticos de los finlandeses en Tampere no dieron su fruto. El ministro greco-chipriota de asuntos exteriores, Lillikas, le cerró la puerta al ministro de asuntos exteriores finlandés, Erkki Tuomioja (cuyo padre fue un enviado de las Naciones Unidas a Chipre en 1963), como también lo hizo el ministro de asuntos exteriores turco Abdulá Gül. Turquía sólo cedió cuando la UE dio un paso adelante e hizo trabajo finlandeses. La gente “habló” mucho en esta presidencia y se ha dicho poco. La rueda turca, que frenó el rápido camino de la resolución chipriota, aún sigue parada.

Los finlandeses se presentaron al comienzo de su presidencia haciendo hincapié en el 50% de posibilidades de éxito que esperaban tener. Han pasado seis meses, y el vaso continúa medio vacío. Seis meses no es tiempo suficiente para que ningún país dirija con éxito la UE.