¿Podemos criticar a Madness? “Oui Oui Si Si Ja Ja Da Da”

Artículo publicado el 21 de Noviembre de 2012
Artículo publicado el 21 de Noviembre de 2012
Todo el mundo ha escuchado alguna vez a Madness: desde 1976 en el escenario, este mítico grupo británico presenta su décimo álbum de estudio Oui Oui Si Si Ja Ja Da Da. Aunque se les considera los inventores del pop más ska, los ingleses pasaron totalmente inadvertidos con su último álbum The Liberty of Norton Folgate (2009).
Aún así, los rude boys no se han planteado retirarse: caldo de cultivo para que nuestra pareja ítalo-alemana desmenuce su nuevo disco.

Federico: Esta vez no voy a ser yo el follonero de turno; con el nuevo álbum de Madness, por fin podemos empezar a hablar de música con eme mayúscula. Estamos ante siete músicos de verdad, multiinstrumentalistas, que han construido la historia del ska. Y, ¡cómo no!, tienen una voz sugerente, arreglos suntuosos, incluso excéntricos: con su clásica trompeta y el saxo... En fin, que yo ya estaba harto del minimalismo. Y, además, ¡tienen ritmo! Son tipos que parecen divertirse todavía haciendo buena música. Francamente, ¡no están nada mal!

Katha: Cierto es que son verdaderos veteranos en su género. ¡No cabe duda! Es imposible no haber escuchado su singleOur House si escuchas la radio alemana. Pero no consigo evitar que me dé esa risa irremediable que me entra con este álbum, empezando con la retahíla que sueltan en el estribillo de: Oui Oui Si Si Ja Ja Da Da. Es como si los de Madness tuvieran que convencerse a ellos mismos, ocho veces y en cuatro idiomas, de que tienen que hacer este décimo álbum.

Federico: ¿Ah sí? Entonces, para ti, ¿tocar en la ceremonia de los Juegos Olímpicos de Londres o sobre el tejado del Palacio de Buckingham, vestido con chaqueta y corbata y con gafas de sol, es para reírse? ¡Para mí eso es tener clase! Me parece genial que hayan tenido ganas de seguir tocando y sacar un nuevo álbum con su propio sello después de 30 años de carrera profesional. Ellos inventaron el ska a gran escala y tienen un sonido propio: el nutty sound de One Step Beyond de 1979. ¡Ni te imaginas a cuántos grupos han servido de inspiración! ¡Sólo en Italia, hay toneladas! No veo por qué tendrían que dejarlo. ¿Para agradarte a ti?

Katha: A mí lo que me sugieren es una escena en plena verbena con una cerveza en mano. Y sí, respeto a estos chicos de Camden Town por su historia musical y por haber tenido el honor de tocar frente a la reina de Inglaterra este verano. Pero, sinceramente, si cierro los ojos durante Misery —título que dice mucho de la canción—, lo que hacen es trasladarme a Múnich. Es como si estuviéramos en una fiesta de la cerveza, rodeados de alemanes borrachos sentados en bancos, moviendo los brazos arriba y abajo. ¡Y esos no son los Madness de Our House!

Federico: Mira, en mi opinión, donde se aprecia este tipo de música es en vivo y no en un álbum. ¿O tu escuchas ska a la hora del té? Una vez puse Leon —mi canción favorita de este álbum— durante una fiesta y todo el mundo flipó. He visto vídeos de sus directos y, francamente, son bestiales... Por otro lado, no digo que me haya gustado todo el álbum. Los prefiero cuando su sonido se queda en Inglaterra y no cuando hacen giras por México, por ejemplo.

Katha: Ah, bueno. Entonces estamos de acuerdo. La parte de La Luna es propia de unos Madness con sombrero mexicano y la verdad es que no está gustando. Sin embargo, Leon o My Girl 2, que son sonidos más de Londres, sí que funcionan bien. Es que cuando nos ponen baladas, la cosa se tuerce. ¿Por qué ese lado de música del mundo a cualquier precio? Sorprendentemente, para mí, son las baladas Small World y Powder Blue, que recuerdan a David Bowie, las que mejor funcionan. Y ¿para bailar? So Alive —título traicionero— me hace pensar en una reunión matinal de un grupo de jubilados dando palmas. Lo siento, pero los de Madness se están volviendo viejos.

Portada del décimo álbum de la veterana banda británica.

Federico: Eres libre de pensar lo que quieras. Yo solo digo que, un grupo al que le diseña la portada del disco Peter Blake —autor también de la de Sgt Pepper's Lonely Hearts Club Band de los Beatles—, prueba que es uno de los grupos británicos más grandes que hay, por lo que no puede ser algo solo para jubilados. Y otra cosa te añado: les aprecio incluso más porque, a pesar de todo, los conozco poco y creo, sinceramente, que saben venderse. Después de todo, tras su lanzamiento en Inglaterra, el álbum se colocó directamente en el top 10.

Katha: Algunas mezclas son bastante raras, como tocar Beethoven con música ska o la marcha nupcial en reggae. En mi opinión, no pega. Pero la canción más excéntrica del disco resume, al mismo tiempo y bastante bien, la tendencia general de este álbum: Death of a Rude Boy. Durante la última canción del disco, cuando escuché el estribillo, me dije: “Non, non, no, no, nein, nein, niet, niet”.

Fotos: portada, © Katharina Kloss y Federico Iarlori; texto: © cortesía de la página oficial en Facebook de Madness. Vídeos: mokiat/YouTube y xoxGeordie66xox/YouTube.