Podemos: ¿Va todo bien?

Artículo publicado el 18 de Diciembre de 2015
Artículo publicado el 18 de Diciembre de 2015

Junto con Syriza, es el partido que tuvo un mayor despliegue publicitario en Europa. Desde su creación en 2014, Podemos no ha dejado de sumar seguidores, ni de aumentar la popularidad y el ego de su líder, Pablo Iglesias. ¿Tal vez demasiado? A sólo tres días de poder dirigir España, el partido parece haber sufrido su primera caída. Pero ¿lo bastante como para desinflarse?

Octubre de 2014. Cientos de miles de personas se agrupan en el Palacio de Vistalegre, la antigua plaza de toros al sur de Madrid. La mayoría vestidos de blanco y morado, completan los 9.000 participantes que asistieron a un acontecimiento histórico: La primera "Asamblea Ciudadana" de Podemos. Durante dos días, esta conferencia tuvo como objetivo convertirse en un verdadero acto de creación del partido, el nombramiento de su secretario general y, sobre todo, definir la línea política que debía llevar a la formación a ganar las próximas elecciones generales del 20 de diciembre de 2015.

Aquello era una base...

Entre smartphones, una traductora al lenguaje de signos y el clamor de la multitud que gritaba "Sí Se Puede", estaba Javi. Este español expatriado de 40 años llegó a París por casualidad. Un año después de aquello y 6 años después de haber salido de su país a causa de la crisis, nos explica en un café de Ménilmontant el camino que lo llevó aquel día a Madrid: "Quería saber cómo se crea un nuevo partido. Admiraba un poco a Podemos en aquella época, aunque nunca he jugado ningún papel en el partido. Desde París, lo que yo veía era a gente nueva que quería hacer frente a viejos problemas: La corrupción, la monarquía, el bipartidismo...". Sin embargo, la noche del 19 de octubre, Javi no participó en la masa de júbilo que vio a Pablo Iglesias tomar las riendas de Podemos. Peor aún, él que siempre había estado comprometido con la izquierda, decidió distanciarse.

"Tras la asamblea ciudadana en Madrid, Iglesias optó por adoptar una estructura vertical. Podemos siempre ha operado con una estructura horizontal, que había sido defendida por otros dirigentes del partido como Pablo Echenique Teresa Rodríguez (de la izquierda anticapitalista IA, ndr). A partir de ese día, mucha gente de izquierdas consideró que estábamos creando un nuevo partido socialista", dice Javi. A sus ojos, la verticalidad tiene dos problemas: En primer lugar, es el sistema de "la casta", los partidos tradicionales que condena Podemos; en segundo lugar, implica que la toma de decisiones se concentrará en Madrid, en un país donde la centralización del poder se concibe como una estrategia de derechas.

Más bien cercano a Izquierda Unida, Javi sigue observando el progreso de una formación cuyo éxito todavía asusta a los medios de comunicación, incluso más allá de los Pirineos. El problema es que ya no reconoce las ideas que forman la base: "Empezaron a cambiar su discurso", afirma Javi, "dijeron que querían que España abandonara la OTAN y la monarquía, pero o bien han cambiado de opinión, o nunca es el momento adecuado". Para él, el partido se está alejando de su base ciudadana. "En la televisión, Iglesias dijo que las decisiones no debían tomarse en un pequeño bar, entre los líderes. Pero después de la Asamblea de Madrid, él ha hecho lo mismo. Para mí, esto refleja falta de coherencia".

ETA, Chávez y un Podemos de derechas

Esta falta de coherencia podría explicar el estancamiento de Podemos en las encuestas. Si bien los apoyos al partido siguieron aumentando durante la primera mitad de 2015, Podemos cayó por debajo del 15% en intención de voto el pasado octubre, antes de remontar ligeramente hasta el 17% después de los primeros debates televisados. Siempre pisándole los talones al PSOE, que cuenta con una intención de voto del 19%, la formación pierde terreno frente al Partido Popular (30%) y Ciudadanos (20%). ¿Preocupante? No, en absoluto, según una fuente cercana al partido que prefiere permanecer en el anonimato.

"En cada una de las elecciones, Podemos ha aumentado sus apoyos. En las Europeas de mayo de 2014, las encuestas predijeron que íbamos a ganar un escaño en el Parlamento Europeo y ahora tenemos 5. En las elecciones andaluzas de marzo de 2015, duplicamos  nuestras voces. En las municipales, nadie hubiera imaginado que las principales ciudades españolas (Madrid, Barcelona, ​​Valencia, Zaragoza...) serían administradas con nuestro apoyo", afirma ella. En cualquier caso, en el seno del partido aseguran fiarse tan poco de las encuestas como las políticas de austeridad. Porque en España existe lo que se conoce como "la cocina de los datos": "En enero de 2015, un estudio nos atribuyó el 28% de los votos. Pero nosotros sabíamos que era irreal y que esta cifra se había construido para permitir un cálculo posterior por el que Podemos estaría perdiendo influencia".

Resulta difícil identificar el origen de la maniobra, si tenemos en cuenta que el conjunto del panorama político desea la muerte de Podemos. El éxito de Iglesias y los suyos ha provocado acidez de estómago a todas las fuerzas políticas de España. Si los líderes de los partidos palíticos tradicionales, con Mariano Rajoy en mente, no siempre desean mantener un cara a cara con su peor pesadilla, ya han encontrado una manera de iniciar una  campaña de demonización. ¿Su principal apoyo? La prensa. "Francamente, es muy complicado", reconoce Javi mientras sopla en su cortado. "Los medios de comunicación como ABC, La Razón, La Vanguardia y el propio El País han retratado a Podemos como un partido extremista. ¡Incluso fue acusado de seguir la táctica del terrorismo de ETA!".

Según la leyenda, sus oponentes habrían fabricado registros a su nombre que les vincularían con las oscuras fuerzas bolivianas o con Hugo Chávez. "Los periódicos españoles están hiper-endeudados y, por tanto, sujetos a los intereses de los acreedores. El poder financiero está cerca de las élites políticas tradicionales, así que el vínculo entre ambos no resulta complicado de hacer...", afirma nuestra fuente en Podemos. De manera que las élites habrían sido precisamente las responsables de allanar el camino ascendente Ciudadanos, el partido que ha visto el mayor aumento en el año 2015. "Reciben la ayuda de todas las sociedades que cotizan en bolsa y la bendición de los medios de comunicación, que les presentan, sin motivos, como una especie de Podemos de derechas", dice Javi.

La actuación de Pablo Iglesias en El Hormiguero.

Gracias a que juega el rol de víctima, Podemos consigue parar los golpes. Estamos en campaña y los excesos son lanzados como si formaran parte de una táctica electoral previamente acordada. La preocupación, según Javi, es que las "travesuras" de esta campaña electoral que no termina nunca habrían llevado al partido de Iglesias a un terreno inestable, en el que una vez más se estarían alejando de sus bases. "Tienen mucha presencia en las redes sociales. Tanto es así que se han alejado un poco de la calle. Ya no los vemos", asegura.

Mientras su equipo de campaña resume sus ideas en 140 caracteres, Pablo Iglesias se pasea con su coleta y sus pulseras brasileñas de plató en plató. En el programa El Hormiguero, el líder de Podemos se creció hasta el punto de acabar tocando una canción con la guitarra. "En última instancia, no me molesta", dice Javi dice con una sonrisa. "Lo que no me gusta tanto es que Pablo cada vez esquiva más las preguntas incómodas. Prefiere ir en la televisión, que todo el mundo le vea y responder a entrevistas más... consensuadas". Por ejemplo, en una entrevista con la radio independiente Carne Cruda, el candidato se negó a responder a las preguntas de Javier Gallego, el director, sobre el hecho de que un miembro de su partido no hubiera pagado el impuesto sobre sus actividades económicas. "Al final de la entrevista, se puso furioso", nos cuenta un periodista de la redacción. "Dijo que no entendía por qué los amigos le hacían preguntas difíciles. Después de aquello, nunca nos ha concedido otra entrevista".

La Remontada

Con lo rápido que ha crecido su popularidad, es necesario hacerse una pregunta sobre el  líder madrileño de 36 años: ¿Está Pablo Iglesias volviéndose pretencioso? "No", responde  categóricamente Manuel Pacheco Fuentes, jefe del soporte técnico de Podemos. Para este valenciano de 25 años, el partido siempre ha participado en los medios de comunicación y no se le puede acusar de oportunismo: "Se dio a conocer a través de la pantalla mucho antes del nacimiento de Podemos", plantea en referencia a las muchas tertulias en las que Iglesias participaba cuando era profesor de ciencias políticas.

Tampoco es cierto, según Manuel, que el partido se haya alejado de su base militante: "Ninguna organización política cuenta con una herramienta tan poderosa como nuestros círculos de participación. Este es el motor de Podemos, en el que todos pueden participar libremente. El 31 de enero de 2015, fue así como llenamos la Puerta del Sol". Nuestro informante en el seno del partido añade: "Nadie innova como nosotros. Damos al público la oportunidad de hacer preguntas directamente a Pablo, gastamos 300.000 euros cada seis meses para financiar las innovaciones sociales y cualquiera puede votar cada parte de nuestro programa electoral, que tiene 314 páginas". Además, la gente también puede hacer donaciones a Podemos, para alimentar un presupuesto de campaña que apenas alcanza los dos millones de euros (frente a los 22 millones de la campaña del PP y los 16 millones del PSOE).

Por último, como un obús lanzado en dirección a una votación histórica, Podemos ha decidido hacer lo que otros partidos hacen. Por un lado, porque su líder, que asegura que "se vive muy cómodo fiel a tus principios inamovibles sabiendo que vas a ser minoritario", no ha encontrado otra manera de ganar. Y segundo, porque durante el año electoral en curso se ha visto obligado a luchar en cualquier lugar y a cualquier hora. "Teníamos que organizar cinco campañas electorales. Como dijo Íñigo Errejón, nuestro jefe de campaña y número 2 del partido, tuvimos que correr 100 metros mientras nos atábamos los cordones de los zapatos". Entonces, ¿llegarán al final de la carrera? "Vamos a continuar nuestros esfuerzos. 2016 será el año del gran cambio en España y el partido no será menos. Pasaremos de ser una formación concebida como una fuerza para ganar las elecciones a convertirnos en un partido orientado hacia la transformación del país. Sin descuidar nunca a los de abajo".