Polizones, eurodiputados y otros 'viajeros de gorra'

Artículo publicado el 28 de Marzo de 2011
Artículo publicado el 28 de Marzo de 2011
En plena ola de refugiados huídos de la inestabilidad política en el Norte de África, los políticos europeos se ponen manos a la obra para cortar el flujo, y con la bendición de gran parte de la opinión pública. Mientras tanto, sesenta diputados europeos se pasaban los viernes a fichar unos minutitos para cobrar una buena dieta y marcharse de fin de semana... Hasta que fueron denunciados.

En Europa, los polizones no son siempre como pensamos. En un momento en que las revoluciones árabes generan refugiados en dirección a las costas europeas, mucha gente pensará en seguida en los stowaway ("polizones"), estas personas que embarcan clandestinamente a bordo de un avión, tren o barco, sin pagar. Estos pasażer na gapę ("viajeros de gorra") están presentes en todas partes dentro de nuestras fronteras: no pagan el metro, se saltan la cola del cine, y se apañan para que seaís siempre vosotros quienes les invitéis, y no al revés. En Alemania se las llama gentilmente blinder Passagier, los viajeros ciegos, como si no viesen la taquilla del tren antes de saltar en él.

Pero lo que nos asusta no es un polizón local, sino más bien una invasión de los polizones desde el exterior, un “Lampedusa poder 10”, como lo describió Nicolas Sarkozy a propósito de unas 200.000 personas desplazadas por la inestabilidad en Túnez, Egipto y Libia. Y sí, todas estas personas pobres corren riesgos cuando desembarcan en suelo europeo. Así que “¡Devolvámoslos a los barcos!”, sugirió sin más la diputada de la UMP Chantal Brunel. Quizás sería mejor que estos pasajeros clandestinos leyesen The Guardian antes de salir de sus “pateras”; porque, según una encuesta publicada por este diario en Polonia, Alemania, España, Francia y el Reino Unido, dos tercios de los europeos se consideran tolerantes y abiertos, pero sólo un tercio está a favor de la inmigración procedente de los países fuera de Europa.

Pero a lo mejor estos inmigrantes potenciales no sabían que, en la más respetada de nuestras instituciones democráticas, el venerable Parlamento Europeo, unos sesenta free riders o "jetas" llegaban a "trabajar", fichaban, daban media vuelta y se iban de fin de semana, hasta que fueron denunciados por la eurodiputada Nikki Sinclaire. La teoría del free rider o teoría del polizón, desarrollada en los años cincuenta, afirma que la mayoría de las personas siempre tendrá tendencia a aprovecharse del esfuerzo colectivo sin contribuir. Así, los eurodiputados que venían el viernes por la noche al Parlamento Europeo para recibir su asignación diaria de 304 euros luego se iban volando con el espíritu libre y los bolsillos llenos. Interrogado por El Mundo, un portavoz de la eurocámara dijo que esta práctica “respeta perfectamente las reglas." En Alemania, estos oportunistas se denominan Trittbrettfahrer (Trittbrett significa estribo). ¿Quizás haría falta un estribo para quienes vienen del exterior, que muchas veces cumplen con los requisitos para una demanda de asilo, y quitar el estribo a quienes viven de gorra con el dinero público?

Ilustración: Pateras : (cc)orianomada/flickr; Viñeta: ©Henning Studte/www.studte-cartoon.de/