Polonia: enemigos de Rusia, sus vasallos o UE

Artículo publicado el 27 de Agosto de 2008
Artículo publicado el 27 de Agosto de 2008
El balance que hizo el analista político George Kennan sobre siglos de historia parece confirmarse: "Rusia solo puede tener enemigos o vasallos". Aún más si la política exterior de la Unión Europea no logra afirmarse

La Unión Europea y 27 diplomacias nacionales

Durante el encuentro en Tiflis el 12 de agosto de 2008, los líderes de Polonia, Ucrania y de los países bálticos, es decir, los vecinos occidentales más próximos de la Federación Rusa (sin incluir a una Bielorrusia no democrática), mostraron su apoyo a Georgia tras la agresión rusa. El presidente polaco hizo un llamamiento al fin del imperialismo ruso, no tanto dirigido a los 150.000 georgianos delante de los que pronunció su discurso, sino a la opinión pública europea. Esta visita de los líderes de los países de Europa Oriental se superponía a la misión de paz dirigida por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, compartiendo el mismo fin.

La canciller alemana, Angela Merkel, por su parte, condujo en persona las negociaciones con el presidente ruso Dimitri Medvedev sobre la retirada del ejército ruso de territorio georgiano. Algunos comentarios mordaces han comparado la intervención rusa en Osetia del Sur con la invasión de Checoslovaquia por parte del ejército ruso en 1968, o a la anexión de los Sudetes por Alemania, aprobada por Europa. Por el contrario, el presidente checo, Vaclav Haus, ha explicado que se callaba porque, "la tendencia de moda es considerar que Georgia es oro y Rusia es el mal”. El balance está claro: una vez más, se puede observar que la Unión Europea no tiene una política exterior basada en valores comunes en materia de defensa.

Uno para todos, todos para uno

(Foto: Onnik Krikorian Oneworld Multimedia 2008)

Las eventuales fuerzas de paz que deben velar por el mantenimiento de esta entre las partes enfrentadas, al igual que en la antigua Yugoslavia, serán dirigidas por la Unión Europea. Al mismo tiempo, los líderes europeos conducen sus políticas nacionales individuales.

A falta de la ratificación de completa del Tratado de Lisboa, la perspectiva de contar con un ministro de Asuntos Exteriores europeo a corto plazo son poco realistas. Por otro lado, la voluntad de los dirigentes políticos que preconizan una Unión fuerte, ¿no podría bastar para presentar con una sola voz coherente la posición de los Estados europeos que aspiran a una solución pacífica del conflicto ruso-georgiano?

Las verdades históricas, los intereses candentes y el futuro de la Unión Europea

Se sabe que cada nación tiene su propia concepción del pasado. Las palabras del presidente Kaczynsky, atemorizado por Rusia, que anexiona "hoy Georgia, mañana Ucrania, más tarde los estados bálticos, después (…) Polonia", hacen hincapié en la actitud imperialista de Rusia, frente al que la Unión Europea carece de una respuesta pertinente.

(Imagen: oaspetele_de_piatr a/ Flickr)Rusia es indispensable por sus riquezas energéticas, que Europa necesita. Los alemanes son conscientes de este hecho (la construcción del gaseoducto Nord-Stream bajo el Báltico está cada vez más cerca). Los líderes de los países anteriormente pertenecientes al bloque comunista, a los que Rusia amenaza con ‘cerrar el grifo’, lo saben también. Las declaraciones críticas de los líderes de Europa Occidental sobre la guerra en Georgia son una falta de apoyo a los georgianos, pero sobre todo una falta de valor.

Una prueba de esto es que, de facto, en materia de política exterior, ninguno de los Estados miembro representa a la Unión Europea. Una Europa Occidental alienada por Rusia debilita a la Unión Europea, que deberá hacer malabarismos entre su promesa de lealtad hacia los socios europeos en materia de energía, y la dependencia de una Rusia que cada vez pone más condiciones. Ya ahora, los diplomáticos rusos notan la influencia de Polonia y de Ucrania en la defensa de Georgia. Como prueba, el ex primer ministro ruso Yevgeni Primakov ha anulado su visita prevista a Polonia, el embajador letón dice que "Rusia no perdona a Polonia", y a los ucranianos les resulta difícil pedir la retirada de la flota rusa en el mar Negro, con base en Crimea.

A pesar de todo, una intervención europea común para mantener la paz en las provincias separatistas de Georgia sería un paso muy útil, siempre que se hiciera con tacto.