Polonia para las polacas

Artículo publicado el 9 de Marzo de 2007
Artículo publicado el 9 de Marzo de 2007
Un nuevo partido político sólo de mujeres se enfrenta en Polonia a los estereotipos auspiciados por el gobierno conservador.

Hay un debate muy crispado en Polonia acerca de los derechos de la Mujer. En enero, conservadores y nacionalistas antiabortistas propusieron la inclusión de un nuevo derecho fundamental “a la vida desde el instante de la concepción” dentro de la Constitución. También adelantaron propuestas para financiar el trabajo doméstico femenino.

Propuestas que se toparon con duras críticas de la opinión pública. “Si se desea hablar de los derechos de las mujeres, que se hable a las mujeres para empezar”, se quejaba Izabela Jaruga-Nowacka. Esta diputada de Alianza Izquierda Democrática es conocida por su vehemencia en la defensa de los derechos de la Mujer.

Falta empaque

Hay razones de sobra para montar un partido de las mujeres. “No se trata sólo de resistir”, dice Manuela Gretkowska, de 43 años, novelista y fundadora del partido Partia Kobiet. “Estamos en democracia. Debemos exigir nuestros derechos en acorde con los principios de un régimen democrático. Tengo la convicción de nuestro futuro éxito. Por fin habrá en el parlamento un partido que mirará por los intereses de las mujeres.”

Al contrario de otros países europeos, en Polonia no hay verdadera igualdad de géneros, aunque las mujeres alcanzan cada vez mayores cotas de responsabilidad en el mundo laboral y en política.

“Las parlamentarias no defienden lo suficiente nuestros intereses como mujeres”, lamenta Gretkowska. “Nos confundimos al diluirnos en ideologías. No logramos que se discutan los problemas que nos afectan día a día. Por encima de todo, no protegemos a los más indefensos de la sociedad: nuestros hijos.”

En Polonia, las mujeres que tienen estudios y una carrera profesional son bichos raros. Las mujeres que tienen éxito profesional son tachadas de inmediato de feministas radicales, o menospreciadas como personas que no han logrado tener una familia que cuidar. “Las mujeres de hoy tienen menos seguridad y confianza en sí mismas”, dice Magda, líder de una organización en pro de los derechos cívicos, SLLGO. “Incluso cuando una mujer trabaja en la función pública, se le dice que lo que debería hacer es cuidar de su casa.”

“Polonia es de las polacas”

Según el reglamento interno del Partido de las Mujeres, los hombres sólo pueden ser minoritarios en su seno. Un concepto de partido ridiculizado no sólo por colegas masculinos, sino también por mujeres de otros partidos políticos.

En todo caso, muchas políticas de primer orden, empresarias, periodistas y mujeres de renombre han apoyado esta iniciativa. Por encima de todo, ha surgido la voz de muchas mujeres normales y corrientes que quieren expresar su insatisfacción con la política de hoy en día.

“Los que nos han ridiculizado y menospreciado como si fuéramos un mero “fenómeno político folclórico” van a enterarse de cómo nos organizamos las mujeres en política y cómo vamos a trabajar según conceptos nuevos en política", asegura Lidia Popiel-Linda, cofundadora del Partido de las Mujeres.

Este partido se dio a conocer mediante el manifiesto de Gretkowska “Polonia es mujer” (Polska jest kobiet). El programa del partido no se limita a la mejora de las condiciones de vida y derechos de las mujeres en todo el país, sino que quiere cambiar aquellas áreas en las que una mujer pueda sentirse insatisfecha.

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El objetivo principal es mejorar la situación en todo el país, y es lo que ha levantado más críticas. “Es imposible implementar sus ideales de golpe en todo el país y todas las áreas en las que se mueve la Mujer. No sé cómo creen que van a arreglar el país entero”, espeta Teresa Jakubowska, del partido izquierdista y anticlerical Racja (Razón). “No creo que el Partido de las Mujeres aporte nada nuevo a la escena política.”

Otros pretenden que la creación del partido sólo tiene fines publicitarios de cara al libro que Gretkowska acaba de publicar Mujeres y Hombres. La verdad es que se está convirtiendo en todo un bestseler. Una cosa es segura: las mujeres polacas necesitan una mejor representación de sus intereses dentro del gobierno del país.