Popolo Viola: el movimiento anti Berlusconi asalta la red

Artículo publicado el 3 de Mayo de 2010
Artículo publicado el 3 de Mayo de 2010
La política italiana más innovadora nace directamente de la web: es Popolo Viola, surgido del movimiento 2.0 que se organiza en Facebook y que lleva a las calles a millones de personas. Su objetivo principal es pedir la dimisión de Silvio Berlusconi. Después de los óptimos resultados obtenidos en sus primeros meses de vida, hoy el Popolo Viola se cuestiona su futuro

Los partidos ya no atraen a los ciudadanos (excepto raras excepciones, véase la voz de la Liga Norte), están lejos de la gente y de sus necesidades. Y entonces, vuelve a su pleno auge el “movimiento”, con un componente completamente nuevo: la red. De hecho, es la novedad del nuevo milenio 2.0, los movimientos civiles ya no nacen en las plazas ni en los pasillos de las universidades ocupadas, sino que se forman en la web, en concreto en las redes sociales. Un ejemplo clarísimo de esta nueva tendencia es el Popolo Viola (‘Pueblo Violeta’), movimiento italiano nacido del éxito de la manifestación del No Berlusconi Day, llevada a cabo en Roma el 5 de diciembre de 2009.

La marea violeta durante el No Berlusconi Day“El Popolo Viola nace de la intuición de un bloguero, San Precario, -nos explica Silvia Bartolini, administradora de la página web del movimiento- que a principios de octubre creó un grupo en Facebook para proponer una manifestación que pidiese la dimisión de Berlusconi. Y hubo un boom de inscripciones”. Para ser exactos, 380.000. De aquí la necesidad de continuar con el discurso comenzado. “Después del No B Day dimos vida (en Facebook) a la página ‘Il Popolo Viola’, para pedir una confirmación; hoy los inscritos son cerca de 266.000”, recalca Bartolini. Y continúa aumentando día a día.

No sólo en la web

El Popolo Viola nace de una idea muy simple: “Pedir la dimisión de un primer ministro muy cuestionado, que atenta contra la democracia y con una imagen pública dañada”. Lo que impresiona es la rapidez con la que este movimiento se ha propagado. Gracias a la web, aunque no sólo, según Silvia Bartolini. “Hemos llamado a filas por un malestar general muy difundido. El boca a boca fue muy rápido y ha ido más allá de la web. Por ejemplo, los chicos que usan internet regularmente hablaron del movimiento con sus padres implicándolos en el proyecto”. Probablemente, también gracias a una oposición demasiado estática, el Popolo Viola encontró terreno fértil en un país en el que el jefe de Gobierno quiso crear una situación límite: “O conmigo o en mi contra”.

Berlusconi es, en cualquier caso, la razón de ser del movimiento. “Lo que se le echa en cara es que use el papel de Primer Ministro para asuntos puramente personales, interfiriendo a menudo en los medios de comunicación, con retransmisiones que no ponen en tela de juicio su figura”, explica Bartolini. “Berlusconi hizo de Italia una anomalía entre las democracias occidentales. El único país ‘rico’ que continúa retrocediendo en todos los campos”.

Sin embargo, Silvia Bartolini se preocupa especialmente por un aspecto que tiene que ver con ella. “Yo no odio a Berlusconi, no se la tengo jurada como persona: estoy amargada por la extensión del berlusconismo, por lo que está haciendo a Italia, donde se asiste a un peligroso embrutecimiento cultural”. Al mismo tiempo, Silvia admite que la mayoría de los italianos no se da cuenta del problema como sí lo hace la ola violeta, y las últimas elecciones regionales están ahí para demostrar.

El No B Day por las calles de Roma

“Emergencia democrática”

Pero la meta del Popolo Viola no cambia. “Nuestro objetivo es liberar a Italia de estos graves problemas. Nosotros denunciamos un problema, una emergencia democrática hoy, y podríamos hacerlo también en el futuro en el caso que este mismo problema existiera con un gobierno de izquierda”. De hecho, el movimiento, que tiene una base muy heterogénea, no tiene una línea política definida. Forman parte personas de izquierda y de derecha, fundamentalmente descontentas con este Gobierno. Y las presiones políticas no faltan. “El PV es un proyecto político, pero no un proyecto partidista. En estos meses nos hemos tenido que defender de muchas presiones por parte de partidos políticos de la oposición que buscaban a cualquier precio usarnos como instrumento”, continúa Bartolini.

El Popolo Viola en HolandaLas críticas no faltan; las primeras aquellas que, por el mero hecho de ser un movimiento, lo tildan de élite intelectual, un 'príncipe azul' incapaz de despertar a Italia. Pero los coordinadores del Popolo lo niegan categóricamente. “No se puede decir que se trate de un movimiento intelectual. Es un movimiento que parte de abajo. Lo único que cuenta es tener ganas de trabajar, no quién eres o qué has estudiado. Forma parte del movimiento quien tiene ganas de participar activamente”. El movimiento continúa difundiéndose y hoy en día tiene casi 120 grupos sólo en Italia. Además, se han constituido algunos también en el extranjero: Estocolmo, París, Londres, Ámsterdam y Dinamarca. La ola violeta ha llegado incluso a Australia.

¿Y mañana?

Pero, ¿cuál es el futuro para este movimiento? Hay quien sospecha que se transformará pronto en un partido; sin embargo, Silvia Bartolini no parece estar de acuerdo. “El PV está fuera de palacio y ahí pretende quedarse. Una voz crítica hoy y mañana, si hiciera falta, prescindiendo de cualquier bandera de partido. Quizás por esto estamos más cercanos a los ciudadanos que a muchos partidos institucionales”.

Un 'pueblo' heterogéneoSin la web ¿habría nacido un movimiento como este? “La web es fundamental -sostiene Silvia-, sin ella probablemente no existiríamos. Nuestra voz principal es Facebook, pero usamos también otras redes sociales como Twitter”. Un modo para reforzar la importancia de la red, sobre todo al servicio de la democracia. “Internet es muy útil para la democracia y es un modo para conocer la verdad. Sin embargo, también es cierto que en un estado libre la web haría menos falta que en la Italia actual”, concluye con amargura Bartolini.

Mientras el Popolo Viola no parece querer pararse, y después de la manifestación de marzo contra el decreto de guardar listas, ahora el movimiento trabaja por organizar un encuentro nacional en junio. Objetivo: crear un futuro para el movimiento, elaborar una constitución, un estatuto, encontrar un modo de trabajar con el problema que el PV intenta afrontar. Queda por ver si en el futuro hará todavía falta un movimiento como este o no.

Fotos: Nicolò Paternoster/flickr, BEE FREE/flickr, Daniele Meli/flickr, NewsPhoto!/flickr. Vídeo: imwickedchild47/Youtube