¿Por qué los políticos son tan ineptos cuando comen?

Artículo publicado el 22 de Mayo de 2017
Artículo publicado el 22 de Mayo de 2017

A lo largo de las campañas, los políticos están desesperados por aparentar ser gente normal y corriente. ¿Y qué es más común en el día a día que disfrutar de algo para picar? Desgraciadamente, el acto de comer no es precisamente decoroso, lo cual ha desembocado en una serie de fotos poco favorecedoras de los políticos.

Durante el periodo de campaña, la visita de Theresa May al condado de Cornualles (Inglaterra) no ha sido bien recibida por los medios de comunicación británicos, entre otras cosas por encerrar a los periodistas, impidiéndoles hacer preguntas durante la visita a una fábrica. Sin embargo, el golpe de gracia llegó en forma de patata frita. Los fotógrafos capturaron a la primera ministra comiendo las patatas fritas tradicionales de Cornualles con una expresión facial extrañamente agresiva. Quizá estaba imaginando que aquellas patatas eran versiones en miniatura de Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea.

Pero May no es la única. Pillar a los políticos británicos con expresiones embarazosas durante las comidas se está convirtiendo en una tradición de las campañas. En 2014, el que era el líder del Partido Laborista, Ed Miliband, fue fotografiado comiendo un sándwich de beicon.

The Sun, un periódico británico, publicó esta imagen en portada el día antes de las elecciones de mayo de 2015. "Esto es lo que Ed le hizo a un indefenso sándwich. En 48 horas podría estar haciendo lo mismo a Gran Bretaña", titularon. Fue parte de una persistente descripción que exponía a Miliband como un bicho raro, lo cual, tristemente funcionó: el Partido Laborista perdió 26 escaños en las elecciones, haciendo que el propio Miliband renunciase a su puesto como líder.

Obviamente, un buen líder ha de tener buenos modales en la mesa. Sin embargo, ir demasiado lejos puede causar problemas también. Tan solo un mes antes de la desafortunada portada, David Cameron fue fotografiado en una barbacoa comiendo un perrito caliente con cubiertos. 

Sigue pareciendo más normal que un Donald Trump que fue el gran hazmerreír por tuitear una foto de sí mismo comiendo pollo frito con cubiertos en su lujoso avión privado.

De todas las comidas con las que pueden hacer fotos comprometidas a los políticos, la peor de todas posiblemente sea el helado. Con el Presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, quedó más que demostrado cuando se dispuso a comer su cucurucho. 

Y cuanto menos se hable de esta foto del primer ministro italiano Silvio Berlusconi, mejor…

Lo más desconcertante de estas fotos es lo poco que parecen disfrutar de sus comidas. Lo mínimo es sonreír, como el expresidente de Francia François Hollande.