Pornopolítica: Cuando votar es un placer

Artículo publicado el 5 de Mayo de 2011
Artículo publicado el 5 de Mayo de 2011
Políticas que dan el do de pecho, experiencias místico-sexuales en las urnas o candidatas que reivindican su causa ligeras de ropa. Más allá de Berlusconi y su bunga bunga, la relación entre erotismo y política se extiende por toda Europa. La política se suelta la melena en cafebabel.com

Mujer de mediana edad. Rubia. Grandes pechos. Podría ser perfectamente el reclamo de un anuncio de contactos, pero no. Se trata del cartel electoral usado por la política Soledad Sánchez Mohamed para promocionar la candidatura de su formación, Partido Democrático de Ciutadella, a la alcaldía de esa ciudad en la isla de Menorca. Bajo el eslogan ‘dos grandes argumentos’, la foto muestra las manos de un hombre aferrado con fuerza a un busto femenino, dejando ver gran parte de su anatomía. Toda una arriesgada apuesta que le costó la denuncia de un rival electoral.En Alemania también saben de qué va la cosa. La candidata Vera Lengsfeld, del distrito berlinés de Friedrichshain-Kreuzberg, usó un cartel que las mostraba a ella y a la canciller Angela Merkel (ambas del partido conservador CDU) luciendo encantos bajo el lema ‘tenemos más que ofrecer’.

Todo por los votos

"Ya no saben cómo conseguir el espectáculo, y tienen que recurrir a técnicas publicitarias"

Son solo dos ejemplos del cada vez más común uso de imágenes eróticas para promocionar candidaturas políticas. Política y sexo se gustan cada vez más y la relación parece ser productiva. El uso del sexo se ha ido asentando en las campañas electorales como medio de impacto, polémico y eficaz a partes iguales. Aunque levante ciertas ampollas en los sectores más puritanos, recurrir a imágenes subidas de tono garantiza la presencia mediática del candidato y su campaña. Para Javier del Rey Morató, profesor de comunicación política en la Universidad Complutense de Madrid, " se está espectacularizando el discurso político. Lo que pasa es que ya no saben cómo conseguir el espectáculo, y tienen que recurrir a técnicas publicitarias, aproximando más y más la comunicación política a la publicidad. Decía Neil Postman que, en nuestros días, la metáfora de la comunicación política es el anuncio publicitario".

Así fue en las pasadas elecciones de Cataluña. En esta ocasión, fueron tres las formaciones que buscaron la parte más picante del panorama electoral. Por una parte, las juventudes del Partido Socialista de Cataluña lanzaron un video en el que se recreaba un día electoral a lo ‘nueve semanas y media’. Una chica acude a las urnas y cuando deposita su voto, la líbido democrática hace efecto: orgasmo asegurado. El spot electoral no estuvo extento de polémica y hubo quien lo criticó por sexista. Pero la cosa no quedó ahí en aquellos comicios. La candidata a la Generalitat, Montserrat Nebrera, usó también el reclamo erótico para sus propósitos electorales y hubo hasta quien se dejó acompañar por una conocida actriz porno española.

Cuando el medio es el mensaje

 Los hay que no pretenden vender sólo un candidato, sino que quieren denunciar una causa política con el uso de escenas rompedoras. El uso de imágenes eróticas no es patrimonio de campañas publicitarias, sino que en ocasiones se usa como medio de protesta. En 2007, la escritora polaca Manuela Gretkowska, fundadora del Partido de las Mujeres, decidió concurrir a las elecciones sin complejos. La formación pretendía reivindicar el papel de la mujer en el tablero político polaco. Y lo hizo como su madre la trajo al mundo. En un impactante cartel electoral, acompañada por otras féminas, desnuda y denunciando. "El cartel no es pornográfico, sino que rompe con el tabú de la desnudez y de que la mujer no puede participar en política", argumentó por aquel entonces en una entrevista con el diario español El País.

Cartel de el Partido de las Mujeres polaco (2007)El nudismo es tendencia. Un año antes, Albert Rivera, candidato a presidir el gobierno catalán, se mostró del mismo modo que Gretkowska, en este caso en solitario. Con la imagen, pretendían simbolizar su despreocupación por todo aquello que no fuese el bienestar de las personas: “Sólo nos importan las personas. No nos importa dónde naciste. No nos importa la lengua que hablas. No nos importa qué ropa vistes. Nos importas tú". Desnudos o no, tanto la escritora polaca como Rivera pretendieron vender un mensaje por medio de un sistema con gancho. Pero, parafraseando a Mcluhan, ¿termina el medio por convertirse en el mensaje? Cuando los políticos se destapan, ¿acaban por ocultar lo que quieren decir?

Frivolidad y primeras damas

Desde el desnudo de Gretkowska hasta a las andanzas de una pornstar, un tema fundamental trasciende a todos estos ejemplos. ¿Se hace la política cada vez más frívola? Preguntamos de nuevo a Morató: “En una sociedad que vive la ausencia de ideologías, la banalización del mensaje es un recurso muy frecuentado. Prima la información estética sobre la información semántica, prima el interés humano sobre la complejidad, y el recurso a la publicidad sobre los mensajes programáticos”.

Sexo y elecciones aparte, esa tendencia a la banalización cubre otros aspectos diferentes. Los medios prestan una atención exagerada a aspectos frívolos de la clase política (noticias que, por cierto, suelen copar los primeros puestos en las listas de noticias más leídas en los portales de noticias). Desde comentarios sobre la vida extramatrimonial de los dirigentes (el expresidente Aznarlo ha sufrido en alguna que otra ocasión) hasta análisis del estilo de sus parejas, como la primera dama francesa, Carla Bruni, o Miriam González Durantez, mujer del viceprimer ministro británico Nick Clegg.

2011 es año de comicios y la locomotora electoral volverá a ponerse en funcionamiento. ¿Acabará atropellando a la política?

Ilustración: (cc) Cless/flickr