Protesta: Bulgaria se vuelve a levantar

Artículo publicado el 17 de Julio de 2013
Artículo publicado el 17 de Julio de 2013

Ante el cáos político que reina en Bulgaria, el presidente Rosen Plevneliev ha solicitado que se convoquen elecciones anticipadas. Desde hace tres semanas miles de manifestantes protestan en Sofía para exigir la dimisión del gobierno y el fin de la corrupción.

"120 de 240" mira con preocupación Mihail Mikov, presidente de la Asamblea Nacional Búlgara, el pasado viernes por la mañana en el monitor de la sala de sesiones del Parlamento. Mikov insta a los representantes de la población a que una vez más accionen el botón de su atril. Finalmente aparece el esperado 121: se ha conseguido el número mínimo de votaciones para que comience la sesión. Mientras tanto, a las puertas del edificio del parlamento cientos de manifestantes gritan a coro la palabra "¡mafia, mafia!" y reclaman la disolución del gabinete del primer ministro Plamen Oresharski.

Desde que hace tres semanas el gobierno decidiera nombrar al magnate mediático Delyan Peevski como jefe de la Agencia Estatal de Seguridad Nacional (DANS, por sus siglas en búlgaro), cientos de miles de personas recorren las calles de Sofía como muestra de protesta. Hace ya diez días que cada mañana se reúnen un grupo de manifestantes para bloquear el ornamental edificio del parlamento búlgaro. En la cabecera de la manifestación se puede leer: "la unión hace la fuerza",  pocas veces se ha burlado la patriótica sentencia de la realidad como estos días, en los que la sociedad búlgara está verdaderamente dividida, algo que no ocurría desde los años 90.

Ciento veinte delegados apoyan al gobierno de coalición entre el partido socialista búlgaro BSP con el partido de la minoría turca DPS. La fuerza política más votada en las elecciones al Parlamento del pasado mayo, el partido "Ciudadanos para el Desarrollo Europeo de Bulgaria" (GERB, por sus siglas en búlgaro) del ex primer ministro Boiko Borissow boicotea las sesiones parlamentarias. El Parlamento del gobierno depende de que al menos uno de los delegados del partido nacionalista Ataka permanezca en la sala para garantizar la presencia de al menos la mitad de los diputados.  En las últimas semanas, esta medida ha funcionado algunas veces, y otras no.

Para los ciudadanos sigue siendo un misterio cómo va a implantar el primer ministro su programa de gobierno denominado Plan Oresharski para reactivar Bulgaria. Porque cada vez que intenta aprobar una ley en el Parlamento, acaba siendo señalado por Volen Siderov, el líder del partido Ataka. Por otro lado, los camaradas europeos de los socialistas búlgaros han reconocido que es un problema serio el hecho de que el gobierno búlgaro dependa de Ataka. "Debería separarse de Ataka, ese partido político no tiene los mismos valores que nosotros, nuestros valores son distintos de los de ellos", dijo Hannes Swoboda, presidente del grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas (S&D), en un debate sobre la situación de Bulgaria el pasado martes 2 de julio en el Parlamento Europeo. 

El Presidente del país Rosen Plevneliev afirmó en un insólito discurso a la nación hace tres semanas: "retiro mi confianza en el gobierno". Fue su respuesta a la reacción de indignación del pueblo por el nombramiento de Peevski para dirigir los servicios secretos. "La única solución democrática para salir de la crisis en la que nos encontramos es adelantar las elecciones parlamentarias".  Esas fueron las palabras de Plevneliev el pasado viernes 5 de julio en un nuevo discurso que dirigió a su pueblo. 

El gobierno y los ciudadanos que le apoyan ven a un partido que abusa del poder,  Ataka, cuyo lider Siderov amenaza con iniciar un proceso de destitución del gobierno. El presidente Plevneliev arrancó un gran aplauso de los manifestantes el viernes pasado. 

"Cientos de miles de personas recorriendo las calles de Sofía no representan a la totalidad de la población búlgara", afirma el portavoz del gobierno con la intención  de aplacar las protestas. Las interpelaciones a los dos grandes partidos GERB y BSP crecen continuamente para que estos encuentren la forma de cooperar y luchar por el interés nacional. Por último, el sábado 6 de julio el secretario del sindicato Podkrepa, Konstantin Trenchev pronunció unas palabras concluyentes: "si ninguno de los poderes políticos de la Asamblea Nacional Búlgara es capaz de ofrecer ninguna solución sensata, el sindicato Podkrepa tiene derecho a  defender los intereses de sus afiliados y sus conciudadanos y a convocar a la población a la huelga general"  

El autor de este artículo Frank Stier, es el corresponsal de la revistan-ost de de la revista de Europa del Este ostpol.

Traducción realizada por Marta Aguilar Vicario