Puskas-Dhorasoo: un trampantojo redondo

Artículo publicado el 2 de Marzo de 2007
Artículo publicado el 2 de Marzo de 2007
Ferenc Puskas y Vikhash Dhorasoo: dos nombres que a priori no tienen nada en común. Sin embargo, a través de sus trayectorias paralelas se esbozan dos universos de balón. Sólo 50 años los separan.

Desde 1995 y el caso Bosman, el artículo 39 del Tratado de Roma sobre la libre circulación de trabajadores entre los Estados miembro se aplica al terreno del deporte. De ahí las incesantes transferencias y jugosas transacciones en torno a los reyes Midas del balón.

Ejemplos recientes: David Beckham que deja el Manchester United por el Real Madrid por un precio de 25 millones de euros, o Zinedine Zidane, que le dice adiós a la Juventus de Turín por 500 millones de francos franceses.

Ferenc Puskas, “el mayor corredor” de Europa

La carrera del futbolista Ferenc Puskas comenzó en Hungría dónde se convirtió en uno de los pilares de los Magiares Mágicos en los años cincuenta. Adulado en su país, se marchó de Budapest en el momento de la represión soviética de 1956. Convertido en símbolo de la protesta contra la dictadura comunista, Puskas siguió su carrera en España, en el momento en el que Europa construía una identidad y un futuro.

El 17 de noviembre de 2006, el fútbol mundial se puso de duelo. La enfermedad de Alzheimer se llevó a Ferenc Puskas, a sus 80 años, dejando tras de sí la imagen de un futbolista fuera de lo común. El itinerario del “mayor corredor”, nacido el 2 de abril de 1927 en Budapest, casa con la Hungría de la post-guerra.

A los 16 años, se integra en el primer equipo de Budapest: el Budapest Honved, el club del ejército húngaro. Allí se convierte en un gran goleador (marcará 357 goles en 354 partidos jugados). “No abandonaría Budapest, ni a mis padres, ni a mis amigos por nada del mundo”, repetía en el momento en el que todos los grandes clubes de Europa deseaban ficharle. Pero la historia cambiaría su destino.

En 1956, la insurrección de Budapest, que sería luego aplastada en seguida por los tanques soviéticos, condujo a Puskas al exilio. Los medios de comunicación, controlados por el gobierno, le acusan de deserción y de contrabandista de alcohol. Empieza una segunda vida para Puskas, la que le va a propulsar a la cumbre de su arte.

De 1958 a 1966, se convierte en la estrella del estadio Santiago Bernabeu, coleccionando goles (324 en 372 partidos) y trofeos (3 copas de Europa, 5 títulos de Liga). Incluso participaría en la selección española, con motivo de la Copa del Mundo de 1962.

Vikash Dhorasoo, punto y a parte

Con 34 años, dentro de poco, el futbolista francés de origen indo-mauriciano se prepara para dejar el despiadado mundo del fútbol. Su película Suplente, realizada con Fred Poulet, acaba de salir en pantalla. Cuenta “su” Copa del Mundo en Alemania 2006, como suplente, en el banquillo.

Primavera de 2004: Vikash Dhorasoo deja el Olympique de Lyon, tras 5 años de buenos y leales servicios. Este centrocampista bajito se iba imponiendo como una de las mejores esperanzas del fútbol francés, y hasta el gran Milán AC decidió contratarle por sus cualidades técnicas. Una nueva experiencia en el extranjero que resultó ser positiva: “Yo cambiaba de vida: un nuevo idioma, una nuevo medio, nuevos compañeros… ¡Estaba en la piel de un estudiante que iba a descubrir a sus compañeros!”, cuenta. Aunque juega poco (16 apariciones), participa en todos lo partidos de la selección francesa en el puesto de animador del espectáculo.

Verano de 2005, decide dejar el Milán para unirse al Paris Saint-Germain (PSG), una “elección hecha con el corazón”. A pesar de una temporada mediocre, ganó la Copa de Francia, e incluso marcó el gol decisivo. “Es mi mejor recuerdo del fútbol. Yo había dejado Italia para convertirme en un miembro importante de un equipo. No lo lamentaba aquella tarde”.

Otoño de 2006: Dhorasoo se pasea por los platós de televisión. Su tono ha cambiado. EL PSG le ha comunicado su despido tras las críticas emitidas vertidas a su entrenador en la prensa. Su sueño se le escapa, y ya no será el mismo: “Forma parte del pasado, pero es cierto que fue una gran decepción. A mi edad, relativizamos las cosas en seguida”.

En el despiadado mundo del fútbol, el nombre de Dhorasoo pertenece, a pesar de todo, al pasado. “Pero yo me río de ello”, se defiende. “El fútbol es mi carrera, pero hay cosas mucho más importantes, como el amor a los míos”.