¿Qué demonios son los criterios de convergencia?

Artículo publicado el 16 de Febrero de 2009
Artículo publicado el 16 de Febrero de 2009
Son las condiciones que un Estado miembro debe reunir para subirse al carro del euro y formar parte de la Unión económica y monetaria. Una vez dentro, los países miembro tienen que mantenerse a flote y seguir respetando esos criterios bajo pena de sanciones.

¿Desde cuándo? El tratado de Maastrich del 7 de febrero de 1992 estableció esos criterios dentro del marco de la puesta en marcha de la Unión económica y monetaria (UEM), grupo de países que habían adoptado una moneda única y abierto sus mercados económicos para crear una zona de librecambio. Considerado a menudo como un precedente a la instauración de una Unión política, la puesta en práctica de la UEM es entonces el resultado de un proceso esbozado veinte años atrás con el plan Werner.

¿Por qué? Esos criterios fueron puestos en marcha para que los Estados europeos se ajustasen a una cierta disciplina presupuestaria. Entre el período de finales de los 70 y la firma del tratado de Maastrich en 1992, la deuda de los países europeos se multiplica, pasando del 30% al 60% del Producto Iinterior Bruto nacional. Visto que dicha disciplina no era tan fácil, se decidió entonces establecer ciertas reglas comunes, premisa indispensable para el establecimiento de una moneda única.

¿Cuáles son esos criterios? El tratado de Maastrich considera cuatro dominios en los que los Estados que adoptan la moneda única deben alcanzar un consenso: la estabilidad de los precios, las finanzas públicas, el índice de cambio y el índice de intereses a largo plazo.

-El índice de inflación de un Estado miembro no debe sobrepasar en más de un 1,5% al de los tres Estados miembros más favorecidos el año anterior al de su examen.

-El déficit público no debe sobrepasar el 3% del PIB (ausencia de excesivo déficit público)

-La deuda pública no debe superar el 60% del PIB. Si no es el caso, el ritmo de eliminación de la deuda debe ser suficiente.

-El Estado miembro debe haber participado en los mecanismos de cambio durante los dos años anteriores.

-El índice de intereses a largo plazo no debe sobrepasar en más del 2% al de los tres países más aventajados en materia de inflación.

El respeto de estos criterios de convergencia en el año 1997 era la condición indispensable para integrar el grupo de países que cinco años más tarde iba a poner en marcha la moneda única.

¿Y las dificultades? Desde su aplicación, estos criterios no han cesado de suscitar debates sobre su realismo. Por otro lado, no han cesado de servir de coartada europea a los países en su labor de saneamiento de las finanzas públicas.

¿Respetar los criterios de convergencia o favorecer el crecimiento económico? Alemania y Francia, por ejemplo, habían conseguido en 2005 suavizar ciertas reglas del pacto de estabilidad y de crecimiento, que prolonga el compromiso iniciado para la adhesión a la UEM de reducir el déficit público. Ambos países habían apelado voluntariamente a poner en práctica “factores pertinentes” a tener en cuenta para decidir sobre el carácter oportuno y el desarrollo del proceso por déficit excesivo. Entre las concesiones obtenidas, destaca el aumento de la indulgencia (temporalmente) hacia los países cuyo déficit supera el 3% del PIB pero que realizan esfuerzos importantes, en concreto en materia de gastos de inversión, de investigación o de reformas estructurales.