QUE EL (NUEVO) PAPA COMA TARTA DE CREMA POLACA

Artículo publicado el 16 de Marzo de 2014
Artículo publicado el 16 de Marzo de 2014

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Antes de terminar la primavera de 2013 el alemán Benedicto XVI había dimitido como Papa y uno nuevo ocupó su puesto: Francisco I, el jesuita argentino. Volvemos a Wadowice, lugar de nacimiento de su predecesor Juan Pablo II, al que le encantaba la famosa kremówka.

Algunas fuentes dicen que la kremówka (pronunciado «cremofca») deriva de las milhojas francesas, creadas en el siglo XVII por el chef François Pierre de la Varenne. La aparición de un postre similar en territorio polaco coincidió con varias versiones regionales de este manjar. Por ejemplo, el napoleonka de Varsovia es el mismo postre que el kremówka en Cracovia y el resto del país.

En el sur del país un tal Karol Wojtyla solía visitar la pastelería local para probar sus pasteles de hojaldre con crema. En un momento digno de Marcel Proust, el niño que se convertiría en el Papa Juan Pablo II recordó su niñez en la plaza del pueblo cuando visitó su ciudad natal durante 1999. Al igual que ocurrió con Proust y las magdalenas, las pastelerías de Wadowice siguen siendo famosas gracias al Papa. Se dice que la receta de la kremovka que tanto le gustaba a Karol Wojtyla se ha perdido porque la pastelería la mantuvo en secreto, pero hay muchas formas de preparar este pastelito. Esta es la receta de mi tía cracoviana:

RECETA

INGREDIENTES:

Láminas de hojaldre ya preparadas

Y PARA LA CREMA:

600 ml de leche

4 yemas de huevo

150 g de azúcar

2 cucharadas pequeñas de azúcar de vainilla

70 g de harina de trigo malteado

50 g de fécula de patata

200 g de mantequilla

Un pequeño vaso del licor que más te guste

ELABORACIÓN:

Cocina el hojaldre en un horno precalentado a 220º C durante unos 15 minutos.

Una vez fuera del horno corta el hojaldre en dos.

Calienta dos tercios de la leche, añade las yemas de huevo, la harina y la fécula de pata, el azúcar normal y el azúcar de vainilla.

Añade la leche caliente usando una batidora hasta que la crema quede espesa.

Déjala enfriar.

Derrite la mantequilla y añade la crema hasta que vuelva a espesarse.

Echa la crema encima de uno de los trozos de hojaldre y pon el otro encima. Déjalo enfriar en el frigorífico durante una hora.

Espolvorea el azúcar en polvo.

¡Tu delicia papal está lista para que la bendigas con un mordisco!