¡Qué estropicio de inglés!

Artículo publicado el 11 de Enero de 2007
Artículo publicado el 11 de Enero de 2007

Resulta relativamente sencillo para los británicos hablar otra lengua distinta de la materna, ya que con la actual invasión de palabras inglesas a otros idiomas, tan sólo queda tratar de adivinar el final del verbo y ¡voilà!- podremos chattare ("charlar") en italiano, shoppen("comprar") en alemán, o downloader ("descargar") en francés.

La incorporación de vocablos de un idioma a otro no es un fenómeno reciente. Desde la noche de los tiempos, se han prestado palabras y a la par, se han tomado prestados otros términos. Cuando los normandos invadieron Inglaterra en 1066, antiguas palabras francesas del otro lado del Canal de la Mancha se filtraron al inglés que, a finales del siglo XIII ya había adquirido alrededor de 10.000 galicismos. Muchos de ellos han desaparecido del francés moderno, o han adquirido diferentes connotaciones.

Tomemos rendez-vous ("cita" en francés): en inglés adopta el matiz de reunión de naturaleza secreta. Die hand, der ring y der finger, oriundas del alemán, fueron luego introducidas al inglés. Pero que no nos engañen por rückseite ("atrás"): término que ya no designa literalmente "parte trasera", sino "revés". Entre tanto, überhören, en vez de significar oír de casualidad, como en el alemán original, ahora significa en inglés "no escuchar" o "ignorar".

Lo mismo ocurre cuando bromeamos con nuestro abuelo y le llamamos "old timer" en inglés, referido a una marca de coches antiguos (Oldtimer) en ciertos países continentales.

A lo largo de la Historia, figuras e instituciones como Mussolini, la Académie Française (Academia Francesa) y la Verein Deutsche Sprache (Unión Lingüística Germana) han tratado de interrumpir ideológicamente esta "contaminación" o evolución, pero estos pequeños "gérmenes" parecen seguir diseminándose.