¿Qué significa el SÍ irlandés para la República Checa?

Artículo publicado el 12 de Noviembre de 2002
Publicado por la comunidad
Artículo publicado el 12 de Noviembre de 2002

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

En el siguiente artículo pretendo analizar los resultados del referéndum irlandés vinculándolos con sus consecuencias en el proceso de ampliación de la UE, especialmente en lo que afecta a mi país: la República Checa.

906292 irlandeses votaron sí al Tratado de Niza el pasado Sábado 19 de Octubre, mientras que tan sólo 534887 se decantaron por el NO. En el referéndum anterior, donde se trataba la misma cuestión, fueron 453461 (un 46% de los votantes) los que emitieron un veredicto favorable, frente a 529478 (el 54%) irlandeses que desaprobaban el Tratado.

Observemos los hechos. El número de votos contrarios a Niza permanece en el mismo nivel que en abril del año pasado. Lo que se ha incrementado ha sido la cifra de partidarios del SÍ como resultado de un descenso de la abstención (2001: 65,21%; 2002: 50,53%).

Los votos irlandeses para la ampliación

Cuando estuve en Irlanda este verano pude conversar con multitud de ciudadanos corrientes, tanto de las grandes ciudades como del área rural. Por lo general me comentaban que el año pasado habían votado NO porque muchos de ellos no estaban seguros de que el Tratado de Niza no fuese a suponer una amenaza a la neutralidad irlandesa. Algunos temían la disminución de las ayudas a la agricultura. Pero había una cosa sobre la cual ninguna de las personas con las que pude hablardudó: la ampliación de la Unión Europea es necesaria y tiene el apoyo de la mayoría de los irlandeses.

Los votantes irlandeses, con su SÍ al Tratado de Niza, levantaron una de las últimas barreras que tenía mi país para entrar en la UE. Pero algunas de esas barreras permanecen cerradas. Veamos cuáles son:

La cumbre de Bruselas

El principal tema de la cumbre fue cómo financiar la ampliación, especialmente en lo concerniente a los capítulos más problemáticos como la Política Agraria Común.

En general hay dos enfoques para esta problemática: el francés y el alemán. La perspectiva germánica nos habla de una reforma radical de la actual política agraria de la Unión, porque contribuye sanear el presupuesto de la UE, aunque los países reciban menos cantidades en ayudas. En este asunto, la discrepancia es más evidente con el país galo, ya que este sector (el agrícola) constituye uno de los más beneficiosos para Francia. Alemania está pidiendo una bajada en los subsidios a los granjeros de los nuevos países, en parte como forma de iniciar la reforma de la Política Agraria Común, y en parte debido al miedo a la competetividad de los granjeros de Polonia y Chequia. Francia discrepa con cualquier reforma de esta política no por generosidad con los nuevos países, sino porque el statu quo le beneficia.

La posición checa en este debate se sitúa en un término medio. La agricultura checa no representa un sector particularmente importante en su economía (al contrario de lo que ocurre en Polonia).

Menos de un 2% de la población trabaja en la agricultura, y la renta de los granjeros checos están muy por debajo de la media nacional. En la negociación el gobierno checo tan sólo reclama las mismas condiciones para sus granjeros que para los de los antiguos países de la UE desde el mismo día que entremos en la UE. Una reforma radical de la Política Agraria Común es necesaria, pero sin hacer distinciones entre antiguos y nuevos países miembros de la unión. Todos los países deben recibir un trato equitativo y deben hacer un esfuerzo en acordar una disminución paulatina de las ayudas a la agricultura. El gobierno checo está de acuerdo en esta postura ya que nuestra comunidad agrícola es débil.

Las restantes negociaciones

Actualmente sólo 4 de los 31 capítulos de las negociaciones bilaterales entre Chequia y la UE permanecen abiertos. El 24 de octubre, después de que los holandeses expusieran sus objeciones, el capítulo de la rivalidad económica estaba también cerrado. El gobierno de Holanda no coincidió con el checo en los subsidios para la industria metalúrgica, porque temía la entrada de un nuevo (y barato) competidor en el mercado de la UE.

Entre los capítulos que quedaban por cerrarse, había dos especialmente problemáticos: el de la agricultura (mirar arriba) y el de las instituciones. En este último existe un problema muy concreto: de acuerdo con el Tratado de Niza la República Checa sólo disfruta de 20 escaños en el Parlamento Europeo, pero en Chequia queremos al menos 22, tal y como se ha concedido a otros países de similar tamaño como Bélgica, Grecia y Portugal.

Las negociaciones deben finalizar en Diciembre.

La cumbre de Copenhague

La decisión definitiva sobre cuáles serán los países que se agreguen a la Unión Europea debe tomarse en diciembre, en la cumbre de Copenhague. El gobierno checo no tiene ninguna duda de que nuestro país estará en la primera ola de países que accedan a la UE, a pesar de que algunos problemas estén lejos aún de resolverse. Existe, sin embargo, la fuerte creencia de que estos problemas hallarán solución en un futuro más que cercano.

La Comisión Europea ha publicado un dossier anual sobre los preparativos de los países candidatos a la ampliación desde 1997. Desde entonces hemos superado bastantes de los problemas que teníamos, y la República checa ha aceptado también las condiciones de la UE, pero algunos problemas subsisten.

Uno de los más complicados es el de la minoría gitana. Esta cuestión ha cobrado una dimensión europea debido a las migraciones masivas de gitanos al Reino Unido y algunos países escandinavos. El gobierno checo y las ONGs están buscando una solución a este problema, pero llevará, a buen seguro, bastante tiempo. La educación y el empleo se perfilan como las fórmulas idóneas para mejorar el posicionamiento social de la minoría gitana. El segundo problema que observo es el lento progreso en el desarrollo de la conciencia ecológica de la sociedad checa. Esto está directamente relacionado con el desinterés que suscita el concepto de desarrollo sostenible entre los políticos y ciudadanos checos. Por poner un ejemplo, el partido de Los Verdes en Chequia tiene el respaldo del 3% de los votantes. La aceptación de la legislación europea fuerza a nuestros gobernantes a tomar conciencia sobre estos temas. Resulta necesario introducir el pensamiento ecológico en la sociedad checa.

Referéndum

En abril o mayo de 2003 habrá un referéndum en la República Checa. Los ciudadanos decidirán si quieren o no entrar en la Unión Europea. Las encuestas confirman que la mayoría de los que creen que participarán en la votación se decantarán por un SÍ a Europa (un 60%)

Soy optimista y espero que el proceso de ratificación en los países miembros de la actual UE transcurra sin problemas.

Sin embargo, es bien sabido que el proceso de ampliación no tiene un apoyo demasiado elevado en los países de la UE. Más del 50% de los encuestados sobre este proceso fueron incapaces de nombrar un solo país candidato.

Si queremos construir un nuevo espíritu europeo de cooperación entre todas las naciones europeas democráticas es necesario que nos conozcamos unos a otros.