¿Qué vas a hacer el 29 de abril? Los republicanos ganan adeptos gracias a la histeria real

Artículo publicado el 27 de Abril de 2011
Artículo publicado el 27 de Abril de 2011
Soy una británica que actualmente reside en Alemania. Últimamente mucha gente me pregunta con emoción acerca de la próxima boda del Príncipe Guillermo. La mayoría se sorprende, o bien queda decepcionada, cuando les digo que no, que no me quedaré viendo la boda, sino que probablemente organizaré una fiesta para los amigos con el lema '¡vamos a ignorar la boda real!'.

¿Cómo reaccionarán los europeos el próximo 29 de abril? Se barajan múltiples posibilidades: algunos asistirán a la boda real del Príncipe Guillermo y Kate Middleton desde su sofá con una taza de té entre las manos; otros puede que, incluso, se desplacen hasta Londres para intentar ver a la novia y comprobar si el vestido que luce merece la inversión de ese gasto público; a otros les dará igual y se irán a tomar una pinta a un bar. Pero otros aprovecharán la ocasión para alzar su voz en contra de la monarquía británica para acabar con ella de una vez por todas.

Zhou Minwang tuvo la idea de fabricar réplicas del anillo de compromiso de Lady Di desde su factoría de joyas MingWang en Yiwu, Zhejiang, China

Este último grupo de republicanos no es tan insignificante como pudiera parecer. A pesar de que las encuestas de los últimos años indican que sólo el 18% de la población británica está a favor de abolir la monarquía (fuente: Ipsos Mori), el incremento del 50% producido durante los últimos cuatro meses a favor de la campaña de los republicanos británicos da que pensar: la boda real, lejos de provocar indiferencia, tendrá una gran repercusión directa sobre la política del Reino Unido.

Pero, ¿qué tienen que ver la boda y la política inglesa?

Regent Street, LondresEste es el tipo de pregunta que surge a raíz de los resultados de las encuentas sobre la monarquía, donde muchos marcan la casilla 'no sabe, no contesta'. Los que contestan así, esos que estarán en el pub el 29 de abril, a menudo opinan que “les da exactamente igual la familia real, pero tampoco hace daño a nadie”. ¿Que hay de cierto en esa respuesta? Entre otras cosas, la monarquía británica representa el patrimonio político de un país que se jacta de ser la democracia más antigua del mundo moderno, pero que aún confiere poder político a los nacidos en un rango social determinado. Esto no sólo tiene que ver con el apoyo estratégico que la familia real recibe (véase el caso del Príncipe Andrés como Representante Británico designado para los asuntos internacionales relacionados con la inversión y el comercio), sino con la omnipresente categoría nobiliaria en la Cámara de los Lores, la cámara alta del Parlamento Británico. Se trata sólo de algunos ejemplos que ponen de manifiesto cómo la aristocracia continúa ejerciendo su poder en la sombra, ya sea por herencia de sangre o por mera influencia económica. Y como principal emblema de este mundo, en el que los derechos por nacimiento y el poder aún están inexorablemente unidos, la monarquía sigue erigiéndose como el principal obstáculo en el camino de la política progresista.

Con todos estos argumentos en mente, la Campaña Republicana no solo espera contar con nuevos seguidores en la calle el próximo 29 de abril, sino que puede que haga reaccionar a algunos de los que piensan pasar el día en el pub o quedarse sentados ante el televisor. El apoyo no sólo se espera dentro del Reino Unido. El día 30 de abril, la Alianza de Movimientos Republicanos Europeos se reunirá en Londres para dar a conocer su planteamiento sobre una Europa sin monarquías. Así que, la boda del Príncipe Guillermo tendrá un coste para los bolsillos de los contribuyentes, pero si contribuye a que un mayor número de personas se evadan de semejante estado de histeria colectiva y favorezca la toma de conciencia sobre el significado que la monarquía tiene en la Europa del siglo XIX, habrá merecido la pena.

Foto portada (cc) garryknight/Flickr; Foto anillos(cc) Remko Tanis/Flickr (read his blog Life From China); foto banderas (cc) DG Jones/Flickr; video cortesía de Youtube