Quedarse en bragas

Artículo publicado el 3 de Abril de 2008
Artículo publicado el 3 de Abril de 2008

Los calzones siguen siendo calzones, y si no ¿qué visten los jóvenes europeos de hoy? ¿Pantalones caídos o bermudas? ¿Pantalones pitillo o de pata ancha como los que puso de moda Marlene Dietrich?

En cualquier caso, no se puede negar que no hay fracasos, ¡desde luego no en la moda ni en la lingüística! Los pantaloni del italiano, los broek del neerlandés, los püksid del estonio, los trousers en inglés y el pantalon francés siempre ofrecen buenos motivos para creaciones literarias poéticas.

Cuando éramos pequeños se llevaban los dungarees (del inglés, originario del hindi, tela de algodón fuerte y resistente), los salopette (del francés saloper, “ensuciar”). Vamos, unos petos. El pantalón de inspiración zoológica de patte d’éléphant, del francés “pata de elefante”, aburrió en Europa y acabó llamándose flared trousers, broek met slag o pantalones campana. Ahora vuelven a llevarse los pantalones pitillo, mientras que ya casi nadie se acuerda de esos pantalones tipo chándal tan fáciles de quitar en momentos de fogosidad incontenible, una metedura de pata española de los ochenta.

Los alemanes van a la última, quizá hasta por debajo de la línea del cinturón. ¿Dónde quedan tantas bellas palabras como bragueta? A los franceses, por el contrario, les gusta llegar a la ropa interior y se permiten una elegante fête du slip (expresión que podría sustituir al “buen rollo” español y que literalmente significa “fiesta en ropa interior”). Las bragas germánicas tienen la mala reputación de bajar la libido (unas bragas largas de algodón, como las que llevaba la abuela).

Europa a golpe de click :

Inglés: « dungarees »

Alemán: « In die Hose gehen »

« Latzhose »

« Jacke wie Hose »

Francés: « salopette»

« pantalon patte d’éléphant »