Reacciones elecciones EE UU: “Durmiendo un poco mejor” con la victoria de Obama

Artículo publicado el 5 de Noviembre de 2008
Artículo publicado el 5 de Noviembre de 2008
De Londres a Nueva York el 4 de noviembre, una serie de corresponsales relatan la histórica noche en la que Obama se convirtió en el primer presidente negro de Estados Unidos

Barcelona

(Imagen: Zachary Shtogren)1:28am: “Me ha sorprendido el gran interés que han demostrado americanos y no americanos, que querían ser parte de un evento histórico” – Rebecca Glazer (EE UU) Organizadora del comité de Demócratas en el extranjero.

1:01am: “Le diría a Obama que mantuviera la atención internacional para conseguir que los EE UU se reconecten al mundo. Los EE UU solían tener buena reputación en el extranjero y solían hacer cosas buenas. Hemos renunciado a mucho de eso en los últimos ocho años” - Christian Suojanen (EE UU), fundador de Demócratas en el extranjero España

0:12am: “Es muy embarazoso tener que defender un país gobernado por Bush durante los últimos ocho años. Si Obama gana, dormiré un poco mejor”- Annie Wilson (EE UU)

"Es muy embarazoso tener que defender un país gobernado por Bush durante los útlimos 8 años"

11:34pm: “Hoy, con Obama, es un gran paso para el mundo, para América y para Europa. Eso espero” - Fransicsco Agoerre (Chile)

Zachary Shtogren, 30 años, estadounidense, periodista

Nueva York

El ambiente histórico se ha sentido durante todo el día, con los neoyorquinos pendientes de los periódicos o Internet. El cambio llegará durante la noche. En el Rockefeller Center y en Times Square, se reunieron miles de personas para ver los resultados que estaban por llegar. La gente gritaba, hacían sonar sus cláxones y mostraban carteles con las palabras ‘Cambio’ y ‘Obama’ escritas. Los transeúntes decían que se acercaba una nueva era donde los Estados Unidos darán un mejor ejemplo al mundo. “Al menos algo bueno le pasa por fin al país”, se oía.

Krisztian Gal, 22 años, húngaro, universitario y becario

(Foto: p_c_w/ Flickr)

Massachusetts

7:00pm: Una fiesta organizada por el departamento de Ciencias Políticas de la Universidad de Harvard. En medio de la inquietud y los rumores, hay un cauteloso sentido de autocomplaciente optimismo sobre cómo van a salir las cosas hoy. A pesar de que algunas de las facultades aquí representadas pagarán sin duda mayores impuesto bajo un gobierno de Obama, dudo que haya muchos seguidores de McCain aquí esta noche.

1:30am: Plaza de Harvard. Atmósfera de euforia. La policía cesa en su intento de impedir a la masa de estudiantes que invadan la calzada de la calle, que bloquean el paso de vehículos. Los taxis de la ciudad, muchos de ellos conducidos por inmigrantes de África, hacen sonar sus cláxones y chocan sus manos con los viandantes. Los estudiantes cantan a coro el eslogan de Obama “Yes we Can” (Sí, podemos) y se organizan en una especie de procesión espontánea. El ruido de la multitud en el centro es ensordecedor. Sin duda, al futuro presidente le esperan elecciones difíciles que afrontar. Con Europa, las relaciones transatlánticas se encuentran lejos de estar totalmente reparadas. Esta noche, como sea, la gente celebra el triunfo de la esperanza.

Roberto Foa, Británico, candidato al doctorado

Washington DC

(Foto: sixes & sevens/ Flickr)Desde por la mañana, siento el rumor en el aire mientras camino hacia la creciente fila de gente que espera para votar en la escuela elemental de mi barrio. Mi oficina se llena de historias no concretas sobre cuantas horas había que esperar para votar. Cada voto parece decisivo, incluso si se da en un Estado completamente demócrata como es el caso del Distrito de Columbia. Vuelvo a mi casa justo después del trabajo para ver las noticias.

Poco después de las 11:00pm: Obama gana. Mis compañeros de piso y yo –un afroamericano, blanco americano y asiática, todos en el sofá- saltamos de alegría, celebrando la llegada de un futuro más brillante.

Lyn-Ni Lee, 22 años, malaya, becaria de investigación en un laboratorio de ideas

Londres

(Foto: melvinheng/ Flickr)04:00am: “Yuju”, recibo un mensaje de un amigo en Nueva York. Me despierto temprano para ver las elecciones desde la cama. Este evento tiene el potencial para cambiar, no solo el sentimiento de los americanos sobre sí mismos, sino la manera en la que el resto del mundo ve a Estados Unidos. Es necesario que nos pruebe a todos que Barack Obama merece ostentar el cargo del hombre más poderoso del mundo, y demostrar que fue elegido por mérito propio, y no a causa de la raza a la que pertenece o a la retórica.

Catherine Neilan, 26 años, británica, periodistas