Recuerdo de una tarde de apoyo a Roberto Saviano

Artículo publicado el 16 de Diciembre de 2008
Publicado por la comunidad
Artículo publicado el 16 de Diciembre de 2008
Place d´Italie, sábado 6 de diciembre. Una carpa instalada delante de la Place d´Italie en el 13º distrito de París, en mitad de los abetos y de la efervescencia de un fin de semana que, para muchos, estaba destinado a las primeras compras de Navidad. Tras el ruido de los coches que pasan a gran velocidad por la rotonda, el relato de una plaga llamada “mafia”.

Soutien à Roberto Saviano et contre les mafias

La Asociación Democratici Parigi, en colaboración con la sección parisina de Libera y el blog I sono fratello di Saviano, abrió al público los textos de Saviano y de otras personalidades que, como él, se han atrevido a denunciar el crimen organizado. Algunos lo han pagado con su vida. Tal es el caso del juez Falcone, que fue asesinando por la mafia siciliana Cosa Nostra el 23 de mayo de 1992. Para que la historia no se repita más y para oponerse al fatalismo que, con demasiada frecuencia, empuja al silencio, todos se dieron cita el sábado en la plaza parisina.

Había muchos italianos ocupando las primeras filas entre los asistentes, lo que muestra que los exiliados también se sienten afectados. Un comité de apoyo que desafió al frío y a la indiferencia para ir a escuchar e incluso a leer los textos “prohibidos”. Sin florituras, sin victimismo por parte de las asociaciones y de los grupos de apoyo presentes. Además de ellos, también participaron investigadores, actores de teatro, afectados... Entre los transeúntes y para denunciar la acción sobre el terreno, alguien hace circular los “pizzino”, que son los pequeños billetes que utilizan los mafiosos para hacer pasar discretamente sus órdenes.

Una de las principales organizadoras parece satisfecha: esta reagrupación asociativa y ciudadana ha llamado la atención de un público interesado, sensible con la causa del escritor y consciente de la amenaza que las mafias suponen para la libertad de expresión, principio fundamental de los derechos del hombre. El objetivo era remover las conciencias, denunciar los crímenes y animar a las víctimas silenciadas por el miedo y el fatalismo a hablar porque, como escribe Roberto Saviano en uno de sus textos: “El dolor se vuelve mudo, la hostilidad impide saber a quién hablar […] El miedo es una coartada culpable que lleva lentamente a la ruina”.

Sophie Helbert

Traducción: Alfonso C. Cobo Espejo