Recuperar la pasión (española) para salir de la crisis

Artículo publicado el 4 de Abril de 2011
Artículo publicado el 4 de Abril de 2011
A pesar de la crisis y unas políticas nacionales en torno al trabajo que, durante años, no han favorecido la inserción de este sector de la población, el paro juvenil en España ronda el 40%, doblando la media de la Unión Europea que se encuentra en un 20%..
La reciente Reforma Laboral impone medidas específicas para atajar estas tasas de desempleo- algunas voces, como la del catedrático de Estructura Económica de la Universidad Ramón Llul, Santiago Niño, alertan sobre la posibilidad de un “paro estructural” o personas que nunca trabajarán porque no será necesario que lo hagan.

Sin embargo, pese a las circunstancias actuales, todos los expertos en economía y empresa avisan que la formación y el pensamiento creativo serán el epicentro de la sociedad; donde el poder de las ideas será lo que hará mover las empresas y las personas. José Luis Casado, Director de la Business Marketing School ESIC en Sevilla, apunta que quienes escapen a ese porcentaje de parados de por vida serán los que aporten valor y tengan, por un lado las “3 S”: Saber (conocimientos), Saber-Hacer (experiencia) y Ser (aptitudes) y por otro, las “3 M”: Mentalidad creativa -la capacidad de tener nuevas formas de ver y hacer las cosas-; Mentalidad comercial –la permanente orientación hacia el mercado, pues, en palabras de Casado, todo lo que hagamos tiene que ser vendido- y por último, la Mentalidad Financiera, para buscar la sostenibilidad y rentabilidad económica de esa idea o negocio.

Romper para crear

Si no queremos ser ese parado de por vida que premoniza Santiago Niño y queremos atisbar nuevas formas de hacer las cosas y ver posibilidades en otros mercados, José Luis Casado señala que en pensamiento creativo se utiliza a menudo un método que consiste en “romper y pegar de forma distinta las piezas de tu negocio con otras de un negocio diferente”.

El_Enigma.jpg Para él, “Cirque du Soleil” es uno de los ejemplos más destacados de esta estrategia: “cogieron lo mejor del teatro y del circo y lo unieron”, creando un nuevo mercado u “océano azul”- en contraposición, un “océano rojo” es un mercado con excesiva competencia, donde todos luchan por vender el mismo producto- en el que todavía nadie está ofreciendo lo que los canadienses.

España tiene grandes potencialidades “ya que somos un pueblo muy subjetivo y por tanto, creativo” asegura Casado. Sin embargo, lo que ha fallado históricamente, matiza, han sido los planes formativos orientados a fomentar el espíritu emprendedor: la capacidad de arriesgarse e innovar para poner en marcha un proyecto de valor añadido, que genere en su momento empleo y riqueza. Aquí, lamenta Casado, a lo que la mayoría aspira es a “montar un negociete o un bar”.

La economía industrial del siglo pasado estaba fuertemente ligada al capital pues los recursos tecnológicos y productivos eran excesivamente caros, recuerda Juanma Barrios, Secretario de CEPES Andalucía (Confederación Empresarial Española de la Economía Social. Sin embargo, la empresa del siglo XXI y el modelo de Economía Sostenible son “antropocéntricos”, es decir, “las personas son su fuerza principal”, coincide el Secretario de CEPES con el Director de ESIC. “Tenemos una tecnología que avanza a gran velocidad, más barata y accesible y respetuosa con el medio ambiente” la disponibilidad a casi todos de estos recursos, facilita más que nunca cualquier proyecto emprendedor.

Juanma Barrios defiende que modelo de trabajo autónomo y el de la economía social son los más flexibles y los que más futuro tienen, pues tienen un compromiso con su ámbito territorial y por tanto se ajustan más a la realidad de las personas. En la economía social, el capital se subordina al trabajo, por lo que facilita la implicación del trabajador en su proyecto. El problema sigue siendo cómo capitalizar las ideas emprendedoras, sin embargo, se revela indispensable ser creativos y apasionados. Así que no hay que deprimirse, sino prepararse.

Y en Europa...más pasión

Aunque no tan escandalosas, las estadísticas tampoco son optimistas en el resto de Europa; Suecia se sitúa detrás de España con una tasa de desempleo entre los jóvenes por encima del 25%. El tercer país en la lista es Irlanda, con un el 24% de paro juvenil, casi la mitad que el que tiene España. Otros países como Reino Unido o Alemania tienen una tasa de desempleo entre los jóvenes cercana al 20% y de poco más del 10%, respectivamente.

Rosa Barrera

Fotos: IU Colmenar Viejo/El_Enigma//Flickr