Red Bull: ¡Ahora la taurina también es antiislámica!

Artículo publicado el 27 de Julio de 2011
Artículo publicado el 27 de Julio de 2011
Primero eran las dudas sobre la taurina y la dosis de cafeína. Ahora, la religión: en Chechenia ha sido declarado antiislámico, y estará sujeto a las mismas restricciones que las bebidas alcohólicas. Siempre hay un motivo para prohibir el Red Bull. ¿Qué ideará esta vez Dietrich Mateschitz para convencer a las autoridades chechenas?

Mitos que traen fortuna

En mi época de adolescente había diversos mitos. El primero, que difundieron los padres, se refiere a la cafeína: “¡La dosis equivale a doce tazas de café!”. El segundo, a la taurina: “Se extrae de los testículos del toro”. Beber Red Bull en la discoteca, quizás acompañado de vodka, hacía que te sintieras una bestia. Por no hablar de su prohibición en Francia, Dinamarca y Noruega: publicidad gratuita para la bebida austriaca. Lo mismo sucederá en Chechenia, donde el ministro de Sanidad la ha declarado “comparable a la cerveza”. Se venderá sólo durante el día, estará prohibida para los menores de edad y desaparecerá los días de Ramadán. Quién sabe cuántos adolescentes intentarán quebrantar la prohibición sólo por desafiar el despotismo del presidente filorruso Ramzan Kadyrov.

Es una buena ocasión para desacreditar todos los mitos. Religión aparte, parece ser que el Red Bull es una bebida como cualquier otra si se bebe una cantidad moderada, y los misterios que la rodean a menudo la han beneficiado. Nos cuenta una fuente de información interna, que durante mucho tiempo estuvo recorriendo Europa a bordo del mítico Mini Cooper distribuyendo latas gratis de acá para allá: “Todo lo que se dice sobre la taurina son chorradas. Es una sustancia que produce nuestro organismo y, al igual que los otros ingredientes presentes en el Red Bull, es química al 100%”. Pero Mateschitz, quien descubrió la bebida en Tailandia y empezó a producirla en Austria, supo alimentar el mito: “Una vez en una rueda de prensa le preguntaron sobre el esperma de toro. Él respondió 'es probable'. Funcionó a la perfección”.

La resistencia transalpina

En Francia, donde el principio de precaución que impedía al Red Bull introducirse en el mercado estuvo vigente bastante tiempo, la bebida se legalizó en 2008. El componente principal, arginina; después, la taurina misma. No se basaba en estudios que probaran efectos negativos sobre la salud humana, sino sobre todo en experimentos con animales, tan excitados por un trago de Red Bull que se roían las patas. Pero hay más: “Los altos cargos de la empresa nos han contado que Coca-Cola hacía todo lo posible por obstaculizar su avance, amenazaba a Francia con incrementar el precio de las importaciones si se legalizaba la venta del Red Bull”.

A diferencia de la Coca-Cola, el Red Bull se produce únicamente en el pueblo austriaco de Fuschl am See y todas las latas se envían desde allí al resto del mundo. Los mismos ingredientes para todos, o casi. En Colombia, se usa hoja de coca en lugar de taurina. “Y en Estados Unidos –explica nuestra fuente– todo es doble, acorde con el índice de obesidad. Lata gigante, dosis doble de cafeína, taurina y glucuronolactona (el azúcar responsable del aumento de energía)”. En cuanto a la cantidad de cafeína, la sustancia más peligrosa si se toma en dosis importantes, “se ha llegado a un acuerdo: una taza y media de café”. Misterio desvelado.

Fotos: florian_aut/flickr