Referéndum en Reino Unido: ¿Debo quedarme en la UE o debo irme?

Artículo publicado el 2 de Febrero de 2016
Artículo publicado el 2 de Febrero de 2016

[OPINIÓN] Políticos y empresarios siguen discutiendo sobre los pros y los contras económicos y políticos del llamado brexit, la posible salida de Reino Unido de la Unión Europea. Sin embargo, la batalla ideológica debería preocuparnos más.

Empiezo con una confesión: A menudo tengo sentimientos ambivalentes acerca de los detalles más sutiles de la política en Reino Unido. Quizá esté relacionado con el hecho de haber crecido fuera del país por ser hija de un diplomático, o con que las divisiones ideológicas y políticas entre los principales partidos políticos de Reino Unido cada vez me parecen más borrosas.

También podría estar relacionado con mi naturaleza más bien indecisa: ¿Debe uno votar un partido, un líder o unas políticas concretas? Sean cuales sean mis incertidumbres acerca de la política en general, no me enfrento a tales dudas con respecto al inminente referéndum del país sobre la Unión Europea. Estoy totalmente convencida de que Reino Unido debería quedarse en la UE.

Economía, política y vieja ideología

La cuestión de cómo se vería afectada la economía de Reino Unido ha sido protagonista, con razón, en el debate. Aunque hay división de opiniones entre los empresarios británicos, la mayoría todavía votarían por permanecer en la UE. Empresas importantes de EE.UU. con sucursales en Reino Unido, como JP Morgan y Goldman Sachs, también han apoyado la campaña de la permanencia.

Sin embargo, quizá sería más convincente hacer hincapié en los altos niveles de incertidumbre acerca de cómo sería exactamente la relación de Reino Unido con Europa tras abandonar la Unión. ¿Qué pasaría con programas paneuropeos como el Erasmus, momento álgido de mi Grado en Lenguas Modernas? Conocer a estudiantes de toda la Unión Europea así como de Rusia y de Estados Unidos ha dejado una profunda huella en mí. El hecho de que la mayoría de esos estudiantes no estuviera, como sí lo estaba yo, estudiando idiomas de forma activa los convirtió en aún más extraordinarios.

Aprender una lengua extranjera me impulsó a ver mi propio país de un modo menos apasionado y me ha dado amigos para toda la vida. Experiencias como estas han contribuido a mi oposición al brexit: Creo apasionadamente en los valores ideológicos de la Comunidad Económica Europea y me atemoriza el aislamiento de Reino Unido si llegara a abandonar la UE en este momento de crisis en Europa.

No creo que sea la única con esta visión tan "instintiva" del proyecto europeo. La cuestión polariza porque no se trata simplemente de un tema económico o político. Es precisamente esta falta de consenso político lo que llevó al primer ministro británico, David Cameron, a declarar una amnistía a los euroescépticos que hay dentro de su Partido Conservador. Se les permitirá hacer campaña a favor de la salida de Reino Unido de la UE, mientras que el propio Cameron abogará por las reformas antes que por el abandono. Las últimas encuestas (de diciembre de 2015parecen indicar una división de opiniones al 50% sobre la cuestión.

¿Le importa al resto de Europa?

Seamos claros: Reino Unido llegó tarde a la CEE, se unió 16 años después de que fuera concebida inicialmente por BélgicaFranciaAlemaniaItaliaLuxemburgo y Países Bajos a raíz de la Segunda Guerra Mundial. Reino Unido también decidió no formar parte de la eurozona, una decisión que bien puede haberse demostrado sensata a la luz de las varias crisis financieras en Europa, con el reciente rescate de Grecia en un lugar destacado.

Con todo, también ha habido cambios y retos como resultado de la participación de Reino Unido en la Unión Europea. La ampliación de la UE en 2004, por ejemplo, llevó a un aumento de inmigrantes procedentes del Este de Europa en busca de trabajo en Reino Unido. Cameron ha abordado directamente la cuestión de la libre circulación de personas en su propuesta de reforma y plantea que se pongan límites a las prestaciones sociales que reciben los inmigrantes europeos durante los primeros cinco años de residencia en el país. Como era de esperar, esta propuesta se ha encontrado con la oposición categórica de los líderes de los países afectados y se ha considerado en gran medida inviable.

Cameron no lo ha tenido fácil durante las negociaciones. En algún momento parecía poco probable que se fuera a aceptar alguna de sus propuestas. El resto de Europa se ha sentido frustrada por la falta de voluntad de Reino Unido por acordar una cuota de refugiados. También existe la percepción de que Reino Unido ya goza de una relación única con la UE que incluye muchos privilegios, algo que se destaca en el programa satírico alemán ZDF Heute.

Sin embargo, al mismo tiempo, a la mayoría de líderes europeos les gustaría que Reino Unido se quedara en la UE. Después de todo es la segunda economía más importante de los países presentes. Es decir, que el brexit podría ser extremamente perjudicial para la Unión.

A los jóvenes les debería importar, de lo contrario otros decidirán por ellos

Otro aspecto a tener en cuenta en este debate es la división generacional. De acuerdo con el periódico The Telegraph: "El 63% de los británicos de entre 18 y 29 años quiere permanecer en la UE, mientras que el 56% de los mayores de 60 años se muestra favorable a la salida". Esto es enormemente significativo. Si la gente joven no se implica en el tema del brexit, podrían ser sus abuelos quienes decidieran su futuro por ellos.

Para los indecisos, la cuestión del referéndum europeo puede parecer, en el peor de los casos, un debate irrelevante e incomprensible, o en el mejor, algo sumamente confuso. Y si ni los políticos de un mismo partido se ponen de acuerdo, ¿cómo pueden los jóvenes británicos tomar una decisión informada? La respuesta está en analizar los datos y pensar en el impacto que el brexit puede tener sobre la economía, los vínculos comerciales y la relevancia de Reino Unido tanto en Europa como a nivel mundial. 

Aun así, si no estamos comprometidos con los valores ideológicos de la Unión, estos hechos pueden dejarnos indiferentes. La idea de solidaridad europea, tal como se ha visto de forma vívida tras los atentados en París, es algo que se debería valorar y no abandonar.

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Este artículo ha sido publicado por nuestro equipo local de Cafébabel London.