Remedios anti resaca

Article published on 23 de Septiembre de 2009
Article published on 23 de Septiembre de 2009

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Más vale prevenir que curar, pensaréis. Pero cuando ya es demasiado tarde, cuando la cabeza pesa demasiado y la boca está toda pastosa… ¿Qué hacer? Las respuestas europeas, de Oriente a Occidente.

Recapitulemos. ¿Qué es la resaca? La ciencia (de barra de bar) tiene para esta pregunta respuestas contradictorias. Algunos afirman que la resaca es en realidad una desecación del cerebro, poco hidratado tras una noche bien regada de alcohol. La solución para compensar esta falta de agua es inyectar una buena dosis en el organismo. ¡Hidratarse! Otros prefieren la teoría del envenenamiento de metanol (el alcohol de madera) que contienen algunas bebidas, ya que si el organismo asimila primero el etanol, la oxidación del metanol coge el relevo justo después.

Curar el mal con el mal

Por todo el continente existen remedios para curar la resaca. Uno de los más populares es el que consiste en volver a beber al día siguiente: alimentar el cuerpo de etanol para así evitar la acción del metanol. No obstante, cada país tiene su receta particular. Los franceses del sur recomiendan, por ejemplo, un vasito de Pastis (anís), mientras que los ingleses abogan por un cóctel Hair of the dogs compuesto de ginebra y tabasco. Las más elaboradas son la Byczy Strzal de los polacos (un caldo de verduras condimentado con tabasco, vodka, zumo de limón y sal) y la Prairie Oyster de allende el canal de La Mancha (huevo, brandy, salsa Worcestershire y sal).

Otras bebidas, esta vez sin alcohol y algo repulsivas a primera vista, son conocidas por sus virtudes anti resaca. En Polonia recomiendan el zumo de pepinillos; los italianos se reponen con ayuda de un café cargado (¡y su cucharadita de sal!), lo que no es una muy buena idea teniendo en cuenta sus propiedades diuréticas. Re hidratarse o hacer pipí, ¡hay que elegir! Los letones y los italianos coinciden en la Coca sin burbujas.

Para desayunar

Siguiente etapa en el arte del desengaño: el desayuno. Ante todo, debe ser rico en glucosa y fácil de digerir. Según los franceses, el consumo de pan tostado es eficaz; los italianos recomiendan pasta o patatas, y los alemanes optan por lo salado como, por ejemplo, rollmops (pescado marinado con cebollas sobre un bastoncillo) de arenques (todo con mucha sal). Los polacos hacen lo contrario, es decir, prefieren un postre del siglo XVII: el kogel-mogel, compuesto de dos yemas de huevo, tres cucharadas de azúcar y, si gusta, un poquito de miel o pasas. Y si a pesar de todo todavía estáis en lo más profundo del hoyo (o de vuestra cama), solo os queda frotaros las axilas con zumo de limón. ¡Dichosos ingleses!

Receta del puchero español

El premio a la receta anti resaca más complicada se lo llevan los españoles. ¡Y es la que hemos decidido daros! Éstos 'restauran' su organismo engullendo un puchero que se parece bastante al bigos polaco o al letscho húngaro. Vamos, ragú de carne al estilo de Robert Makłowicz, un periodista polaco muy aficionado a la gastronomía europea.

Ingredientes:

-1 kg de carne de buey en filetes

-300 g de espalda de cerdo

-100 g de longanizas

-100 g de chorizo

-100 g de tocino

-2 cebollas

-2/3 zanahorias

-2 patatas

-2 boniatos

-1 calabaza pequeña

-1 puerro

-2/3 mazorcas de maíz

-Sal

-Pimienta negra recién molida

Calentar en una cacerola unos 3 litros de agua salada. Cuando el agua empiece a hervir, añadir la carne de cerdo y de buey y dejar cocer durante una hora a fuego lento. Añadir las zanahorias peladas y cortadas en trozos grandes, las cebollas cortadas por la mitad, el puerro (solo la parte blanca) bien lavado y cortado a lo largo, y las mazorcas de maíz cortadas en trozos; justo después, el chorizo, el tocino y las longanizas. Cocer a fuego lento (como una sopa de verduras) durante otra hora. Media hora antes de que acabe el tiempo de cocción, añadir las patatas, los boniatos (todo pelado y cortado en trocitos pequeños) y la calabaza (pero sin pelar, ya que si no se deshace). Para acabar, salpimentar.