Renaud de Chazournes: “Europa no se vende con Barroso en portada”

Artículo publicado el 10 de Agosto de 2009
Artículo publicado el 10 de Agosto de 2009
¿Son mejores los fontaneros polacos? ¿Y los yogures búlgaros? En junio de 2009 los franceses lanzaron una nueva revista: L'Européen, que nos propone conocer mejor a nuestros vecinos en el día a día, un proyecto osado en plena crisis de la prensa. Entrevista con su editor jefe

Junio de 2009: Mientras las elecciones europeas ocupan el terreno mediático, en la redacción de la revista L'Européen, en París, se decantan por poner a los “héroes europeos” en portada: Penélope Cruz, Cécile de France, Lilian Thuram, Carla Del Ponte... Barroso está entre los suscriptores ausentes. Esta decisión muestra la tendencia editorial de esta nueva publicación: aquí se da prioridad a la Europa “del día a día”. La revista mensual francesa, de aproximadamente cien páginas, llena de reportajes inéditos y disponible en los kioscos, también cuenta con su propia página web. Renaud de Chazournes, su editor jefe, nos habla más sobre esta iniciativa privada tan atrevida.

En un momento en el que la prensa escrita parece hundirse, ¿no hay algo de utópico en el lanzamiento de esta nueva revista europea?

Mantener una página web no resulta nada fácil sin subvenciones, así que nos hemos decantado por un modelo que abarque dos medios diferentes: la prensa escrita es más cara, pero permite una visibilidad complementaria de la página web que desarrollamos simultáneamente. En internet encontramos artículos originales y más noticias de actualidad que completan la revista. Además, la página contará pronto con una versión en inglés. Está claro que estos dos soportes están concebidos para complementarse. Si el lector consulta la página web, también podrá comprar la revista, el día que coja el tren, por ejemplo. En lo que respecta a la financiación, nos mantenemos independientes: no recibimos ninguna subvención y ninguno de nuestros inversores posee más de un 10% del capital. Estos pequeños inversores, franceses y belgas, ‘ángeles de los negocios’, tienen dinero, sin duda, pero ante todo están con nosotros porque le encuentran un sentido a nuestro proyecto.

¿Dónde se distribuye la revista y cuáles son sus objetivos de ventas?

(Leuropeen-web.eu)Además de en Francia, donde la revista se distribuye muy bien, L'Européen se vende en Bruselas, sobre todo en el casco urbano. Hemos vendido algunos miles de ejemplares en Suiza y también tenemos una cierta demanda de Portugal e incluso de Canadá. Ya contamos con varios miles de suscriptores y nos hemos fijado un objetivo de 45.000 ejemplares en total (entre las ventas en los kioscos y las suscripciones). Según un estudio realizado por Ipsos, nuestro prototipo de lector es un francófono de entre 35 y 55 años que viaja al menos una vez al año dentro de Europa. Esto supone una media de edad relativamente elevada, por lo que hemos incluido una parte llamada ‘Estudiantes sin fronteras’ y hemos desarrollado la página web para atraer más a los jóvenes. Por el momento solo tenemos estimaciones pero estamos contentos con las primeras cifras.

Háblenos un poco de lo que busca esta revista

"Nuestro eslogan es ‘Vivir y moverse en Europa’"

Nuestro eslogan es ‘Vivir y moverse en Europa’. Nos interesamos por los europeos de a pie más que por los políticos. Partimos del principio de que hay muchas iniciativas en Europa de las que no se habla. Por ejemplo, se hacen muchas cosas en áreas como la cultura, la creación de empresas o incluso el medioambiente, y es precisamente de esto de lo que nosotros hablamos. Somos 500 millones de europeos y nos enfrentamos a problemas muy parecidos, así que inspirándonos en nuestros vecinos podemos encontrar soluciones a nuestras propias preocupaciones. En L'Européen tenemos una visión comparativa y nuestros 22 corresponsales en Europa nos hacen llegar la información. Por ejemplo, en el segundo ejemplar de la revista realizamos un dossier sobre la seguridad en la carretera. En algunos países europeos hay de dos a tres veces menos de muertes por kilómetros recorridos que en otros. En Francia hemos optado por los radares pero en los Países Bajos, por ejemplo, se suprimen algunas señales ¡e incluso semáforos!

Entonces, ¿cómo trata L'Européen la actualidad comunitaria?

Hablamos de las decisiones europeas siempre que estas conciernan realmente a los ciudadanos europeos. Por ejemplo, hemos hablado de las elecciones al Parlamento Europeo, pero para señalar que aún no son demasiado ‘europeas’. Partimos de lo concreto y no de las instituciones, porque es muy difícil vender Europa poniendo a Barroso en portada. Nuestro objetivo es concretar esta Europa abstracta. Personalmente creo que los fundadores sentaron las bases de esta Europa que se concretiza día a día a través de los intercambios, seamos federalistas o no. El entorno mediático-cultural francés nos mantiene aislados cuando en realidad la base de la creación es Europa. En fin, me gustaría compartir mi convicción de que Europa es nuestro universo cotidiano.

¿Cuál es su sueño más loco en relación con L'Européen?

Que la revista se haga eco en Europa, que aparezcan otras revistas ‘gemelas’ en el continente a raíz de este proyecto para que los no francófonos también puedan disfrutarlas.