República Checa: de satélite soviético a la presidencia de la Unión Europea

Artículo publicado el 31 de Diciembre de 2008
Artículo publicado el 31 de Diciembre de 2008
El uno de enero Francia pasó el relevo de la presidencia semestral al este. Vaclav Klaus, el presidente checo sin pelos en la lengua,  es bien conocido por su aversión hacia la Unión Europea y considera la Presidencia checa como algo meramente decorativo. ¿Será acaso su actitud el problema principal en 2009?

El 13 de junio, el presidente Vaclav Klaus acogió de buen grado el no irlandés al Tratado de Lisboa, que habría de racionalizar las instituciones de una Unión Europea ampliada, calificándolo de "una victoria de la libertad y la razón sobre los proyectos elitistas artificiales y la burocracia europea”. La República Checa podría ratificar el Tratado de Lisboa en el primer trimestre de 2009. Sin embargo, se corre el riesgo de que las luchas internas en el frente doméstico desvíen la atención de las negociaciones con Irlanda en su papel de presidente de la Unión Europea a partir del primero de enero.

 Tratado de Lisboa y República Checa

Bertelsmann Stiftung/ FlickrKlaus es una figura no carente de influencia dentro del Partido Democrático Ciudadano (ODS), integrante de la coalición gubernamental, partido que fundó y del que era hasta hace poco presidente honorario. Los miembros del ODS de la cámara alta del parlamento checo, el Senado, recurrieron el Tratado de Lisboa ante instancias judiciales, poniendo en duda su compatibilidad con la constitución checa. El tratado recibió la luz verde el 26 de noviembre. El primer ministro Mirk Topolanek, aunque no es el más firme impulsor, está decidido a que se apruebe el tratado. Sin embargo, advierte del riesgo de aplicar una presión excesiva para acelerar el proceso, siendo por el momento incapaz de garantizar el apoyo de todo el ODS.

Por otro lado, el principal partido de la oposición (CSSD) exige una pronta ratificación del acuerdo de Lisboa. Su líder, Jiri Paroubek, amenaza con hacerle la vida difícil al ODS si no se aprobase el tratado. El ODS sufrió una derrota importante en las elecciones regionales y al Senado de octubre y está negociando una tregua con el CSSD durante la presidencia de la Unión Europea. Sin embargo, Paroubek ha dejado claro que el posible acuerdo no sería un “acto de reconciliación o una patente de corso”. El 12 de diciembre afirmó que el acuerdo no descartaría la posibilidad de presentar un voto de no confianza durante la presidencia.

¿Una presidencia de la Unión Europea ‘modesta’ como la eslovena?

Vlastula/ Flickr

LinksmanJD/ FlickrEl presidente checo duda que un país pequeño como la República Checa pueda tener influencia alguna en la Unión Europea. "Sabes muy bien que nadie se dio cuenta que la pequeña Eslovenia presidía la Unión Europea la primera mitad del año”, comentó el 26 de octubre en un programa de debate, Sunday Match, del canal de televisión checo Prima. La presidencia eslovena fue considerada, por lo general, un éxito. Mantuvo la paz y la estabilidad en los Balcanes Occidentales, tras la autoproclamada independencia de Kosovo en febrero. “Los países pequeños pueden llegar a acuerdos al nivel de la Unión Europea más fácilmente dado que su ‘agenda nacional’ es mucho más corta” dijo el portavoz Anže Logar en junio.

Sin embargo, hay un riesgo, que los países grandes fuera de la Unión Europea, como Rusia, no tomen a la pequeña República Checa en serio. Muchos creen que Moscú se hubiese negado a negociar si el conflicto del verano entre Georgia y Rusia hubiese tenido lugar durante la presidencia checa. Las relaciones entre la República Checa y Rusia están empañadas. El Kremlin reaccionó con furia cuando Praga firmó un acuerdo de estacionamiento de radares de defensa antimisiles estadounidenses en suelo checo. La Unión Europea negocia en la actualidad un nuevo acuerdo de cooperación (PCA en sus siglas en inglés) con Moscú. La Francia de Nicolas Sarkozy introdujo un tono más distendido durante la cumbre de noviembre entre la Unión Europea y Rusia en Niza. Condenando los planes estadounidenses, respaldó la idea del presidente ruso Dimitri Medvedev de un sistema paneuropeo de seguridad.

La próxima cumbre entre la Unión Europea y Rusia tendrá lugar bajo la presidencia checa. Sin embargo, es poco probable que el gobierno checo de continuidad a la actitud amistosa. “Cuarenta años de dominación soviética no pasan en balde”, según recoge el New York Times en palabras atribuidas al ministro de exteriores checo, Karel Schwarzenberg, el 11 de abril.

Si la República Checa no está en condiciones de asumir la presidencia no es porque sea un país pequeño sino por falta de ambición

Asumir la presidencia después de Francia nunca puede ser una tarea fácil. “Hablando con gente del gobierno, tengo la sensación de que tan solo quieren salir de ello con vida como sea”, comentó en Praga el 11 de septiembre David Král, presidente del Instituto de Política Europea (EUROPEUM). Sin embargo, los políticos eslovenos dicen que una motivación extrema es el principal factor de éxito. Los que sugieren que la República Checa no está en posición de asumir el liderazgo de la Unión Europea pueden estar en lo correcto. Sin embargo, no es porque el país sea pequeño, o relativamente un recién llegado al club, sino porque le falta ambición.