República Checa: “Dejamos los huevos y vamos a votar”…a la derecha

Artículo publicado el 5 de Junio de 2009
Artículo publicado el 5 de Junio de 2009
La nueva generación de la derecha checa se lanza a la lucha política. Sus armas: huevos y contactos en Facebook. Prácticas de sospechosa ideología. ¿El resultado? Una gran tortilla de ideas que mezcla anticomunismo, liberalismo y el apoyo tanto al Tíbet como a Israel. La máxima que encontramos a la orden del día: no hacemos la revolución sin huevos. Muchos huevos

Toda personalidad política se expone a una contestación popular. Las protestas estudiantiles contra el gobierno de Sarkozy, de Berlusconi o, más aún, de Karamanlis, son frecuentes. No obstante, en República Checa los jóvenes siempre se revelaron poco politizados. Una muestra de ello fue la manifestación contra la guerra en Irak, a la que acudieron menos de 1.500 personas en la plaza Venceslao.

Foto: Matteo De SimoneLa brutalidad de la campaña electoral ha reportado tensiones sociales a un punto hasta entonces inédito: chaparrones de huevos sobre el partido de la oposición social demócrata, el CSSD, y, en particular, sobre su secretario general, Jiri Paroubek, por su arrogancia y su populismo. Aunque no es el único. Estas cualidades no faltan en el ultra-mediático ODS, el partido conservador mayoritario. No obstante, sus actos suelen ser perdonados, incluso cuando su primer ministro califica de “feo y malo” a su adversario en los anuncios electorales. 

Las hostilidades, que comenzaron en mayo de 2009 vía Facebook, se transformaron en toda una moda, hasta el punto de que la red social de las juventudes de derechas alcanzaró la impresionante cifra de 52.000 miembros. Pero ¿quién compone esta red? Se trata de un grupo heterogéneo compuesto de jóvenes, como otros cualesquiera, con rastas y pantalones anchos, adolescentes que inmortalizan sus actos “armados” con sus teléfonos móviles y los miembros del 'blue team' de ODS. Se declaran de derechas, anticomunistas y (neo)liberales, así como defensores del Tíbet y de Israel. Muchos son proamericanos y casi todos se muestran favorables a la creación de las tasas universitarias y sanitarias que figuran en el programa del ODS.

El laissez faire capitalista

Es la generación de jóvenes checos menores de 25 años, cuyo lazo de unión se encuentra en el rechazo a la izquierda. No han conocido el comunismo, son pocos los que se interesan en la política y no temen los atajos ideológicos. Así podemos leer en una pancarta: "socialdemócratas = comunistas” . “No tienen ni idea de lo sucedido en 1989, por no hablar de los eventos de 1968”, lamentan Jan, miembro de las juventudes socialdemócratas, y Robert, simpatizante de ODS, ambos oponentes de las “acciones violentas e impulsivas”.

Foto: Matteo De SimoneTodo esto podría extrañar a un joven alemán, italiano, francés o español, acostumbrados a descender a la calle por razones radicalmente opuestas. No hay que olvidar que, en un país en el que la retórica anticomunista está de actualidad y donde la Historia debe estar contemplada según las distintas perspectivas, es normal confundir la revolución de Terciopelo con un laissez faire capitalista inspirada en prácticas occidentales.

El punto crítico fue alcanzado en Praga el último 27 de mayo. Ese día los discursos de CSSD fueron constantemente interrumpidos por el lanzamiento de centenas de huevos y ofensas. El conjunto de la clase política ha condenado estos incidentes y los jóvenes han terminado por cerrar la campaña izando una pancarta en la que podíamos leer: “Dejamos los huevos y vamos a votar”…a la derecha. La que, por su parte, se prepara sin duda a festejar su victoria alrededor de una tortilla.