República Checa y Unión Europea: siempre en desamor

Artículo publicado el 27 de Mayo de 2009
Artículo publicado el 27 de Mayo de 2009

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La presidencia checa de la Unión Europea debía firmar “la vuelta de los checos a Europa" y la República Checa iba, por fin, a hablar de nuevo de Europa… Desgraciadamente, se produjo lo contario: después de errores múltiples, el gobierno de Mirek Topolánek, el 'presidente' de la UE, cayó y, con él, la esperanza de una presidencia exitosa.
Ahora, es la Unión Europea quien habla de la República Checa y hoy, solo el 20 % de los checos afirma querer ir a las urnas, el 5 y 6 de junio, con ocasión de las elecciones

Mientras que el interés por Europa era casi nulo en la República Checa en los cinco últimos años, en enero de 2009, la Unión le vio cierto interés gracias a su presidencia. En un sondeo del diario Lidové Noviny, el 60 % de los checos se declaraba entonces "europeos orgullosos" y el semanario Respekt clamaba: "el principio de nuestra presidencia fue un éxito". Pero después, una tarde de primavera, a finales de marzo, el Primer ministro, Mirek Topolánek, planteó la cuestión de confianza al Congreso de los diputados y la perdió.

Después, nadie en Europa, parece tomar en serio ni a la República Checa ni a su nuevo gobierno 'técnico' de transición, que administra los asuntos corrientes hasta las elecciones legislativas anticipadas de octubre. Los checos se volvieron de nuevo muy antieuropa: estos últimos días, raras son las portadas de periódicos que hablan de las elecciones de junio próximo.

Estas disputas al nivel nacional parecen haber provocado, sobre todo, el cansancio de los checos hacia su clase política. Las luchas entre los partidos toman un carácter cada vez más violento y los debates en la asamblea, a menudo, acaban con insultos del tipo "retrasado mental" o " pequeña crápula”. Los extremos resurgieron, primero bajo la forma de la extrema izquierda del partido comunista (KSCM). En este sentido, la declaración populista del líder socialdemócrata Jiri Paroubek de querer incluir a “los comunistas en el gobierno, si hacía falta", hace temer lo peor.

Solo hay una buena noticia ante este escenario siniestro: los eslóganes antieuropeos no parecen tener más valor en la República Checa. Si el partido comunista, a menudo, recurrió a eso, eslóganes como "Para el pueblo, contra Europa" desaparecieron de su programa con vistas a una coalición eventual con los socialdemócratas. Por otro lado, la escisión checa del partido Libertas del millonario irlandés, Decan Ganley, obtendrá solo el 0,8 %, según un sondeo publicado por la televisión checa el 5 de mayo, que da también como vencedores de la votación al partido socialdemócrata CSSD, con el 31 % de los sufragios, y los comunistas del KSCM con el 12 %. Queda por saber qué tipo de legitimidad podrán tener estos resultados, debido al índice de abstención.

Image cédée par l'Europe en DébatLa publicación de este artículo es el fruto de una colaboración entre Eudebate2009.eu y el blog ARTE - L'Europe en débat - editado por los alumnos del Collège d'Europe de Brujas.