Retos y placeres de vivir en una casa flotante

Artículo publicado el 15 de Octubre de 2010
Artículo publicado el 15 de Octubre de 2010
Tras la eliminación de las barreras comerciales en la Unión Europea, las embarcaciones con matrícula comunitaria pueden circular con libertad y anonimato por todos los canales y vías navegables del continente. Y así lo demuestra la última moda en alojamientos: las casas flotantes. Estelle nos cuenta su historia

Estelle y Espen viven en el estado de Baja Sajonia, al noreste de Alemania. Actualmente, Espen trabaja como perito construyendo buques para la compañía alemana AIDA Cruceros; mientras, Estelle hace pequeños trabajos esporádicos y pasa la mayor parte del día dedicada a su casa flotante de acero de alta tecnología, aunque lo más curioso es que también tienen una casita. Su romántica adaptación de La historia interminable se hará realidad en mayo de 2011, cuando iniciarán un viaje con su velero hasta la ciudad natal de Espen, Vestfold, al sur de Noruega. De allí partirán hasta el canal de la Mancha y más tarde continuarán hasta las Islas Canarias pasando por Francia (de donde es Estelle), Portugal y Marruecos. Tras navegar por las Antillas, tienen planeado quedarse un tiempo por las islas del océano Pacífico. A continuación, presentamos la entrevista de Cafebabel.com a Estelle.

Cafebabel.com: Estelle, ¿siempre habéis estado unidos a la industria naval?

Estelle: Nos conocimos cuando estudiábamos en la Universidad de Southampton, donde nos titulamos en Geografía Marina y en Arquitectura Naval. Nos mudamos a la costa atlántica francesa para trabajar en la construcción del transatlántico Queen Mary 2, lo que abrió una nueva trayectoria profesional para Espen en la industria naval. En Europa sólo hay cuatro países que cuentan con astilleros lo suficientemente equipados como para construir y reparar buques tan grandes: el astillero de Saint Nazaire en Francia, el de Papenburgo en Alemania, el de Helsinki en Finlandia y tres más en Italia. Más tarde le ofrecieron trabajo en el astillero de Papenburgo y, como nos hacía falta el dinero, decidimos mudarnos allí. Si no, nunca nos habríamos planteado esa posibilidad.

Cafebabel.com: ¿Qué tiene de especial una casa flotante?

Estelle: Vivir en un barco es tener libertad. Si no te gustan tus vecinos sólo tienes que cambiar tu casa de sitio. Si te cansas de un país, coges y te vas a otro diferente. No tenemos que estar pendientes de facturas. Si hay algún problema con la instalación eléctrica, con las tuberías, etc., nosotros nos encargamos de solucionarlo. Es nuestra propia inversión: risas, sudor y lágrimas. Vivir en un barco hace que te sientas insignificante y vulnerable. Además, estamos a merced de la ira de los elementos, del mar, del viento y de las corrientes, lo que nos ayuda a ver la vida con cierta perspectiva. Después de todo, tan sólo somos pequeñas gotas de agua en un inmenso mar.

Cafebabel.com: ¿Dónde aprendisteis el arte de la navegación?

Estelle: Los noruegos aprenden a navegar incluso antes de nacer. Ambos obtuvimos nuestro Certificado de Astronavegación noruego en julio de 2010. También hicimos el curso de Patrón de Navegación Diurna en Reino Unido hace unos años. No obstante, decidimos seguir el sistema noruego en el que debe haber un capitán a bordo y un segundo de a bordo. Yo soy la segunda y el capitán es el que delimita las tareas.

Cafebabel.com: Mentalmente hablando, ¿qué les recomendarías a aquellas personas que quieren vivir en casas flotantes?

Estelle: Mentalmente sufrirán muchas crisis nerviosas, se quedarán sin dinero enseguida y les llevará mucho más tiempo del que pensaban hacer cualquier tarea. Cuando no consigas alcanzar tus expectativas, no te machaques demasiado. Hazte con algún libro que te inspire y que haya sido escrito por gente que haya pasado por tu misma situación tiempo atrás, como el navegante británico Robert Knox-Johnston. Visualízate navegando por el mundo. Si lo que te imaginas no te gusta, entonces no lo hagas. Socialmente hablando, si la gente no entiende por qué quieres hacer algo así y no te apoya, pasa de ellos. Navegar es uno de los 'deportes más sociales' que uno puede hacer. En cada puerto siempre se hacen nuevos amigos. Creo que es mucho más difícil hablar con tus vecinos si vives en un bloque de pisos de quince plantas que hablar con la gente que pasea o trabaja en un muelle. Además, puedes usar teléfonos vía satélite y diferentes equipos de servicio móvil marítimo para estar en contacto con otras embarcaciones, con la familia y con los amigos. El mundo está lleno de gente que está bloqueando su instinto social. Según mi propia experiencia, puedo decir que la gente que vive alejada de la tierra no se ha contagiado de la decadencia social.

Cafebabel.com: ¿No sientes cierta desconexión con el mundo que te rodea?

Estelle: Mi espacio personal es mi velero, así que me siento muy conectada a él. Si te refieres a los vecinos y al medioambiente, existe cierta distancia con respecto a lo que uno puede llegar a aprender si está influenciado por otros. Definitivamente no me arrepiento de lo que dejo atrás. Este mundo tan globalizado y materialista es justo todo lo contrario de lo que uno puede encontrar viviendo en un barco: pura simplicidad.

Cafebabel.com: ¿Cómo suele ser la vida en un barco un día normal?

Estelle: Ningún día es normal. Me dedico principalmente a la fotografía y también estoy estudiando cómo fundar una empresa antes de nuestro gran viaje en mayo de 2011. En los próximos tres meses tengo que traducir un documento técnico de 120 páginas para una empresa que se dedica al software cartográfico. A cambio, recibiremos mapas digitales y software para nuestro viaje. Por lo demás, el resto del día suelo pasarlo en nuestro velero. Estoy esperando a que llegue el buen tiempo para poder terminar los trabajos de exterior antes del invierno, esto es, pulir y pintar la cubierta, barnizar y dar aceite a las superficies de madera, ocuparme del mantenimiento de la veleta y del mástil, fabricar la lancha y el tanque de gas de fibra de vidrio, acondicionar el sistema de calefacción y el motor para el invierno y encontrar un proveedor de acero y de suelos resistentes. También nos estamos planteando la idea de utilizar el barco a nivel comercial. Hay que hacer tantas cosas que la lista se vuelve interminable. Debes pensar en ello con antelación.

Cafebabel.com: Tres aspectos generales de las casas flotantes en Europa

Estelle: Los Países Bajos están a la cabeza a la hora de vivir en casas flotantes. De hecho, en este país hay unas 10.000 viviendas de este tipo, de las cuales 2.400 se encuentran atracadas en Ámsterdam, ciudad que en la actualidad alberga el único museo de casas flotantes de Europa.

Aspectos generales de las casas flotantes en Europa

1.- Los Países Bajos están a la cabeza a la hora de vivir en casas flotantes. De hecho, en Holanda hay unas 10.000 viviendas de este tipo, de las cuales 2.400 se encuentran atracadas en Ámsterdam, ciudad que en la actualidad alberga el único museo de casas flotantes de Europa.

2.- Según la asociación británica de propietarios de casas flotantes, cerca de 15.000 personas vivían en ríos, canales y estuarios del Reino Unido en 2009. El organismo británico encargado de la gestión de canales y ríos es el único que puede expedir permisos para vivir en este tipo de viviendas. Además, hay que pagar una contribución municipal.

3.- La casa flotante más cara del Reino Unido fue comprada en Francia y se encuentra actualmente en Londres. Su precio está fijado en 1 millón de libras esterlinas (1,15 millones de euros).

4.- Las leyes de la Unión Europea establecen que toda nueva embarcación debe construirse según la Directiva de embarcaciones de recreo (RCD) para cumplir con las normas de seguridad establecidas. Si se desea traer una embarcación para su venta en la Unión Europea, será necesaria su validación como marca de conformidad europea (marca CE).