Robert Aymar: “Tenemos que dominar el universo”

Artículo publicado el 10 de Septiembre de 2008
Artículo publicado el 10 de Septiembre de 2008

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Respaldado por 20 Estados miembro, el 10 de septiembre se realizará uno de los mayores y más polémicos experimentos de la Historia: la recreación del Big Bang. Entrevista exclusiva con Robert Aymar, director general del Consejo Europeo para la Investigación Nuclear (CEIN)

Ocho mil millones de dólares es el dinero invertido por el CEIN en el proyecto del Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés), que comenzó a construirse en 1991, con el fin de realizar un experimento sin precedentes. El 10 de septiembre, los físicos del CEIN intentarán revelar los secretos de un universo de catorce mil millones de años haciendo colisionar partículas (quarks) con cuatro detectores (ATLAS, ALICE, CMS y LHCb). Los ‘mini Big Bangs’, nombre que los físicos del CEIN han atribuido a estas colisiones, se realizarán en el interior del LHC, construido entre 100 y 127 metros bajo tierra a lo largo de 27 kilómetros, donde se alcanzará una velocidad cercana a la de la luz. 

Auténtico turismo científico 

El 6 de abril visité en Ginebra, junto con otros 50.000 curiosos de todo el mundo, la sede del CEIN en su día de puertas abiertas. Nos equiparon con cascos y tubos de oxígeno. Nadie verificó mi pasaporte turco al pasar a la segunda célula de centros experimentales, que comunica con 27 kilómetros de túneles entre Francia y Suiza. Quizá ya habrán oído hablar del CEIN en la novela de ciencia ficción de Dan Brown Ángeles y demonios, o puede que les suene el nombre de uno sus colaboradores, Tim Berners-Lee, fundador de la World Wide Web.

Algunos científicos han denunciado el experimento aduciendo que puede provocar el fin del mundo

Leonard Vetra, científico del CEIN y ex sacerdote enfrentado con el Vaticano, será el responsable de la llegada del día del Juicio Final si la partícula que ha creado toma contacto con el aire. Sin embargo, a efectos reales, el experimento no es tan peligroso. Aun así, el 1 de septiembre se hizo un llamamiento al Tribunal Europeo de los Derechos Humanos para parar el experimento, ya que algunos científicos consideran que la posible aparición de agujeros negros podría llevar a la extinción de la humanidad en cuatro años. El director general del CEIN, Robert Aymar, tiene su propia opinión.

El 21 de marzo dos científicos solicitaron en un tribunal de Hawái la suspensión del experimento por temor al fin del mundo. ¿Cómo se siente?

Sorprendido. Es arriesgado denunciar a un cuerpo internacional como el CEIN. Es como demandar a Turquía, pero en el fondo nos da igual.

¿Cree que realizaron la denuncia con la intención de darse a conocer?

Sí. Por lo visto intentaron hacerse publicidad. Estas personas ya denunciaron anteriormente otros experimentos realizados por el Fermilab (laboratorio de física de altas energías en Chicago). Es ridículo. El sistema legal de Honolulu es todo un misterio.

Los periódicos ingleses describen el experimento del LHC como la búsqueda de la "causa divina"

Se refieren al bosón de Higgs, también conocido como ‘partícula divina’, como la obra del Premio Nobel de 1988, Leo Lederman. El Nobel estadounidente intentó encontrar un nombre pegadizo para su libro sobre física (La partícula divina: si el universo es la respuesta, ¿cuál es la pregunta?, 2006). Decepcionado por no descubrir la partícula Higgs durante años, la llamó la partícula de la divinidad molesta, y su editor pensó que ‘divino’ era pegadizo.

¿Está buscando la causa original?

Sí, sería un gran hallazgo. ¡Peter Higgs estaría muy contento! Si no, ya encontraremos algo que proporcione esta partícula. ¡Puede que hasta consigamos el Premio Nobel!

¿Cuál es el mayor descubrimiento que el LHC puede hacer?

Durante los últimos 30 años hemos hecho progresos sorprendentes en cuanto a partículas elementales se refiere. Nuestro objetivo se construye sobre esta base. Es cierto que debemos estar muy satisfechos de la situación en que nos encontramos (solo hay que pensar en los premios Nobel que se nos han unido durante años) pero nos falta comprender qué hay más allá de esta energía y no hay nada mejor que un experimento para encontrar lo que nos falta. 

No sabemos por qué un litro de leche tiene una masa diferente a un litro de agua. El modelo más antiguo data de 1963, y ya hemos probado que este modelo es erróneo y que hay otro que funciona. Tras la creación del universo, la densidad era suficiente para proporcionar el equilibrio entre radiación y partículas. Esto significa que la radiación no puede escapar, que absorbe partículas, etc.

¿Qué inspira a los científicos del CEIN (2.500 empleados y 8.000 científicos visitantes de 580 universidades y 85 nacionalidades diferentes) a trabajar día y noche para descubrir los secretos del universo? 

El hecho de no saber a ciencia cierta cómo se creó el universo. Tenemos que dominar el universo, es nuestro deber. Además, la diversidad de nacionalidades entre los científicos hace que las relaciones en el seno del CEIN sean muy distendidas y abiertas. Estamos muy contentos de conocer a gente diferente, incluso aunque a veces no entendamos su idioma.