Rollitos de una noche y sexo con resaca

Artículo publicado el 2 de Septiembre de 2009
Artículo publicado el 2 de Septiembre de 2009
Para bien o para mal, la forma de relacionarse de los europeos ha cambiado. Los ‘sí quiero’ también están en crisis y dejan, cada vez más, paso a unas relaciones fugaces, que si bien siempre han existido, ya han dejado de ser tabú

Decía Woody Allen en la surrealista Boris Grushenko, que el sexo sin amor es una experiencia vacía, pero que como experiencia vacía es una de las mejores. Y parece que no son pocos los que comparten su opinión. Para los interesados conviene apresurarse, el verano, que con la llegada del calor y el tiempo libre favorece una vida más nocturna, es la época por excelencia de las relaciones esporádicas. Los llamados rollitos de una noche son un clásico de las vacaciones para muchos jóvenes, y como tal, abarcan un amplio abanico de expresiones.

En alguna playa perdida siciliana, un joven moreno al que le guste presumir de sus conquistas, cuenta en estos momentos a sus amigos con aires de superioridad, como la noche anterior tuvo una botta e via (un golpe y adiós, es decir, una relación esporádica) con una guapa española junto a la orilla. Pero al poco de empezar su historia susurra advirtiendo a sus amigos: “Fue una scapatella de la que no debe enterarse Rosella”, es decir, que no conviene que la incauta novia se entere del percal.

Los remordimientos al volver a casa pensando en Rosella quizá incomodaron su conciencia durante unos segundos. Los ingleses, aun cuando la relación de usar y tirar se da entre personas libres y solteras, llaman a la vuelta a casa por la mañana tras despertarse en cama ajena, the walk of shame, (la caminata de la vergüenza), y es que volver a casa con la ropa del día anterior a plena luz del día tras haber estado con un desconocido no es motivo de orgullo para algunos. Menos aún para los polacos, que apelan con su Moralniak (resaca moral), a lo profundo de la conciencia humana para explicar lo que se siente a la mañana siguiente. La resaca, sin embargo, es en ocasiones más ‘mortal’ que moral, todo depende de la cantidad de alcohol ingerida. Y es un detalle a tener en cuenta, las bebidas de alta graduación tienen bastante culpa de más de un one-night stand (rollito de una noche), como dicen en tierras británicas, y la sorpresa al despertar puede no ser demasiado agradable en ocasiones.

Los alemanes, dándoselas de decentes, tiran en ocasiones de la misma one-night stand usada por los ‘pervertidos’ ingleses, pero en su vocabulario tienen el dicho Seitensprung, que no es 'saltar a un lado' como su significado literal indica, sino más bien a la cama o al sitio dónde se desee consumar el 'pecado'. También pecan los franceses, que reconocen que a veces tienen un coup d’un soir, (golpe de una noche), lo que dicho en boca de personas menos sensibles y sutiles sería un plan cul(plan sexual).

Lo que está claro es que en Europa la temporalidad no solo se da en los contratos de trabajo, los “vamos allá y mañana si te he visto no me acuerdo son una realidad. Y es que como dice Woody Allen en Annie Hall: “El sexo es lo más divertido que se puede hacer sin sonreír”.