Roman Zinchenko: "Los frikis de la energía son sexis en Ucrania"

Artículo publicado el 22 de Noviembre de 2015
Artículo publicado el 22 de Noviembre de 2015

Cuando los padres de Roman compraron una casa de campo cerca de Kiev, Ucrania, el joven diplomático no esperaba que aquel edificio, que necesitaba una reforma, cambiase su vida. Actualmente, Greencubator (una empresa que creó junto a su hermano Andrij) es una de las armas ucranianas más interesantes para luchar contra la hegemonía energética rusa. 

Cuando se le pregunta por qué se interesó por el activismo energético, Roman Zichenko, de 38 años, explica: "Soy un diplomático entrenado". 

Roman es el co-fundador de Greencubator, una plataforma que conecta y apoya a los emprendedores ucranianos que trabajan en el sector de las energías renovables. La empresa arrancó en el 2009 y hoy en día funciona como una eficiente red operativa al servicio de las nuevas empresas ecológicas en Ucrania. Han organizado varios eventos, como hack-a-thons (N. del T.: encuentro de programadores cuyo objetivo es el desarrollo colaborativo de software) y talleres, entre los que se encuentran TeslaCamp, Hack4energy Smart Energy Forum & Hackathon. 

¿Cómo surgió Greencubator? Tras graduarse y realizar algunos trabajillos en el sector de los negocios y las relaciones públicas, entre los que se incluye un puesto como representante de Vitaly Klitschko (N. del E.: el alcalde de Kiev), Roman se dio cuenta de que no sabía qué hacer con su vida. 

Tanto él como su hermano Andrij, profesor de historia, tenían sus propias empresas, que según Roman "no tenían ni beneficios ni pérdidas". Por suerte, sus padres habían comprado una casa de campo cerca de Kijov y los hermanos tuvieron la idea de utilizar energías renovables para distanciarse de los corruptos proveedores energéticos locales. Tras mucho tiempo (mucho del cuál lo pasaron aprendiendo cómo funcionaba el sector energético) y mucho esfuerzo, nació la idea de Greencubator.  

Educando a una nueva generación de emprendedores energéticos

Roman explica: "Nuestra idea inicial era una locura, teníamos un presupuesto de 100 dólares y decidimos organizar una reunión en mitad de la nada. Pero conocer a mucha gente y tener dotes para las relaciones públicas nos ayudó mucho". 

Sin embargo, los efectos de su iniciativa no fueron inmediatos. Greencubator comenzó a tomar forma tras haber organizado una docena de reuniones. Aunque Roman se encarga de enfatizar que no están buscando ser populares, sino desviar la atención hacia las nuevas empresas ecológicas, aumentar la conciencia energética y cambiar la cultura ecológica en Ucrania. 

"El sector energético ucraniano está hecho un desastre por culpa del monopolio y la hegemonía rusa. La única manera de cambiar eso es educar a una nueva generación de emprendedores energéticos", explica Roman, a la vez que añade que son muchos los jóvenes que participan en Greencubator. "Al principio, cuando Greencubator todavía no existía, participábamos en conferencias increíblemente aburridas. Así que decidimos que había que crear algo nuevo y más fresco, para convencer a la gente de que los frikis de la energía son sexis" [Energy geeks are sexy: Este es el lema que podemos leer en las camisetas de Greencubator]. 

¿Y cuáles son los planes para el futuro? Lo más importante es desarrollar Greencubator. En segundo lugar, mantener el entusiasmo existente sobre las alternativas que las energías renovables pueden ofrecer al país. En tercer lugar, aumentar la conciencia energética a través de programas educativos y clases en universidades, entre otros. 

Según Roman, la conferencia COP21 en París es un evento que puede tener efectos positivos para empresas como Greencubator. De acuerdo con Zinchenko, "es un símbolo de que algo está ocurriendo, de que se está innovando". Añade también que la participación de Estados Unidos podría significar que hay cambios positivos en camino: "Tan sólo me gustaría que mi país pudiera involucrarse más en todo esto". 

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Este artículo forma parte del proyecto #21Faces: hemos reunido 21 historias de 21 jóvenes para contar sobre una Europa “verde”, original e innovadora en vistas de la COP21, la gran conferencia mundial sobre el cambio climático, organizada en París del 30 de noviembre al 11 de diciembre de 2015.