Rusia y Europa: ¿con o contra?

Artículo publicado el 16 de Diciembre de 2014
Artículo publicado el 16 de Diciembre de 2014

Si buscamos ejemplos de lo ajena que es Rusia a otros países europeos, podemos encontrar cientos. Sin embargo, especialmente hoy en día, es crucial contemplarnos no como ciudadanos de determinados países, sino como gente única, pero similar. “¿Son los rusos tan distintos de los europeos?” Esa fue la cuestión que me pregunté a mí misma y a varios europeos que viven en Moscú.

Soy rusa. Tengo la típica cara rusa, y aun así tengo apellido ucraniano, novio lituano, mejor amiga es italiana y mi carnet de estudiante suizo. Más de una vez me han dicho que he cambiado la opinión que otros tenían sobre los rusos. Me solía sentir orgullosa de eso. Ahora me pregunto cuántos rusos conocen a esa persona. Normalmente, el número es cero.

Mientras tanto, los medios de comunicación y los usuarios de Internet suelen generalizar sobre Rusia, ya sea sobre accidentes en Siberia relacionados con el alcohol, sobre películas con criminales rusos, o acerca de artículos de Internet que hablan de las  "diez cosas extrañas sobre los rusos". Rusia es un país enorme y algunas de estas cosas puede que sean ciertas. Pero si nos centramos en las cosas negativas, siempre las vamos a encontrar y aun así no van a reflejar la realidad. A veces es importante cambiar la perspectiva de la conversación, centrarse en algo positivo como nuestras semejanzas. 

Cultura que une

Una de las semejanzas más conocidas entre Rusia y Europa es la cultura. "Rusos y europeos comparten una historia de intenso intercambio cultural dentro del arte: en la música, en la pintura, pero especialmente en la literatura," dice Eleonora Milazzo, de Italia. "El amor de los rusos hacia la literatura italiana y francesa refleja la pasión europea por los grandes clásicos rusos como Dostoyevski y Tolstói. Compartir esta herencia cultural nos ayuda a ser más cercanos."

Hoy en día, sus palabras son incluso más exactas que en la época de Dostoyevski: la mayoría de los lectores rusos están familiarizados con los libros de Ian McEwan, Alessandro Baricco, Michel Houellebecq y otros autores europeos. Pero ¿los rusos disfrutan con la lectura? Sí, muchos sí. Para Elodie Testa, de Francia, es una de las cosas comunes entre rusos y franceses. “Creo que tanto los rusos como los franceses son personas cultas, especialmente en el campo de las artes: literatura, música, etc. Tanto en Rusia como en Francia, la pasión por los libros y el arte no depende de tu profesión: físicos y abogados pueden hablar de un libro de George Orwell tan apasionadamente como si fueran estudiantes de literatura.”

Podríamos continuar con la lista de música, películas, programas de televisión, bailes (¿a alguien le apetece bailar tango o salsa en Moscú?), pero la cuestión sigue siendo la misma: los jóvenes rusos y europeos tienen códigos culturales muy similares. Además de estar abiertos al mundo exterior, también tienen un sentido de profundo orgullo cultural en Rusia y en países europeos como Francia. "Tanto rusos como franceses sienten un gran apego hacia la historia, cultura y prestigio de su país. Estamos orgullosos de ser diferentes y en eso somos muy parecidos," explica Elodie. “Creo que compartimos los mismos valores tradicionales: familia, matrimonio...Nunca he sentido que haya una brecha cultural entre mis amigos rusos y yo, exceptuando el idioma."

La mayoría de los extranjeros encuentran dificultades al aprender ruso, al que consideran increíblemente difícil y diferente. Pero ¿lo es tanto? Depende del país de origen, explica Alexandar Bliznashki, de Bulgaria. “El ruso y el búlgaro a veces son muy, muy similares, y me fascina ver cómo un concepto expresado en una de las lenguas se refleja en la otra. Hablo ruso con fluidez, y es una lengua preciosa." Pero hasta los franceses pueden encontrar similitudes entre el ruso y su idioma nativo: “En francés no tenemos todos esos horribles casos, pero supongo que en cierto modo nuestra lógica y estructura oracional es bastante similar," dice Elodie. "Además, tenemos casi las mismas expresiones idiomáticas."

El alma rusa y otras peculiaridades

Los europeos en Moscú señalan el carácter que comparten rusos y europeos. "Estoy viviendo en Rusia desde hace un año y medio, pero antes de venir, pensaba que los rusos eran muy diferentes de otras naciones europeas," explica Adam Lesak, de Eslovaquia. "Principalmente porque nos imaginamos que los rusos son fríos hacia los demás. Pero de hecho, son grandes amigos y sus familias significan mucho para ellos, como en Eslovaquia, ¡y no hay frialdad ni nada por el estilo! Puedes ver claramente cómo aman y se preocupan.”

Laura Parilla Saez, de España, comparte este punto de vista. “Trabajé en Rusia durante un tiempo, y era curioso ver cómo los rusos, especialmente los del sur, eran muy emocionales y se comportaban de manera similar a los españoles o a los italianos. Una vez que un ruso te conoce (y esto puede llevar solo cinco minutos), él o ella de repente sentirá que siempre has sido su mejor amigo, y siempre te ayudará."

Los jóvenes rusos y europeos son muy parecidos en su comportamiento diario. "Creo que tanto a rusos como a europeos les gusta aprender idiomas extranjeros, la historia y la cultura de otros países, dice  Aleksandar Bliznashki. "También creo que un rasgo de la generación joven rusa y europea es que no quieren vivir para trabajar, como en las generaciones anteriores. Hoy en día prefieren trabajar para vivir; aunque eso signifique tener menos dinero, quieren pasar el tiempo disfrutando de la vida, y me gusta que las personas no quieran ser esclavos del trabajo."

Aleksandar ve algunas tendencias muy positivas. "La juventud en Rusia y en Europa se está volviendo más tolerante hacia los otros. El hecho de que la élite política esté constantemente discutiendo entre ella no significa que la gente normal comparta su opinión: todos queremos vivir en paz y armonía. Además, la juventud no quiere formar parte de la destrucción del planeta, se preocupan más por los problemas globales. Esto se refleja en el número de voluntarios jóvenes que viajan por los lugares más pobres del mundo intentando ayudar a sus gentes."

Más cercanos de lo que pensamos

Cuando le pregunté a mis amigos europeos si los rusos eran muy diferentes de ellos, no me sorprendí de que todos ellos respondieran "No". Sin embargo, me quedé asombrada del entusiasmo que tenían al describir las semejanzas entre la vida en Moscú y en sus países natales. “Quizás solo es mi percepción, pero me siento cercana a la cultura y a la mentalidad rusa," dice Elodie. "Algunos aspectos de Rusia me recuerdan a momentos de mi infancia. Esto puede sonar ridículo, pero en Rusia me siento como en casa.”

Aunque no todos los extranjeros comparten los sentimientos de mis entrevistados, sus respuestas ilustran muy bien la principal semejanza: Europa y Rusia son inmesamente diversos y, por ello, parecidos. La Unión Europea está formada por 28 países con más de 87 grupos étnicos. Rusia tiene 85 sujetos (que incluyen 21 repúblicas y varias comunidades autónomas) y más de 185 grupos étnicos, incluyendo alrededor de 40 con poblaciones superiores a 100,000.

Hoy en día, cuando los políticos y los periodistas ponen a rusos y a europeos en posiciones opuestas, tenemos que mirar más allá de sus palabras. No hay una nación donde todo el mundo sea bueno o malo, y no hay una nación donde todo sea correcto o incorrecto. Si nos centramos en las diferencias que hay entre nosotros, nunca veremos lo cerca que estamos realmente. Es "con" y no "contra" nosotros que podemos cambiar la realidad.  Nuestras naciones son hermanas, no enemigas.