Ruta BBVA: intercambio cultural y aventura

Artículo publicado el 23 de Julio de 2016
Artículo publicado el 23 de Julio de 2016

Treinta ediciones y más de 9.000 jóvenes de todo el mundo han tenido la oportunidad de viajar y descubrir las dimensiones humanas, geográficas, sociales e históricas de otras culturas. Un proyecto que combina la educación en valores, el intercambio cultural y la aventura.

La Ruta BBVA, que para nosotros será siempre la Ruta Quetzal , forma parte de nuestra infancia. Una aventura capitaneada por el, entre otras muchas facetas, periodista Miguel de la Quadra-Salcedo. Todos lo veíamos por la tele y soñábamos con formar parte de ese grupo de chicos de entre 16 y 17 años que compartían experiencias con chicos de toda iberoamérica conociendo otras culturas y costumbres. 

Este año, el primero tras el fallecimiento de su impulsor, Miguel de la Quadra-Salcedo, participan 180 jóvenes de 20 nacionalidades distintas, en su mayoría de Iberoamérica, Portugal y España. La expedición se divide en dos fases, una primera en un país iberoamericano y una segunda en ciudades españolas.

Los jóvenes han llegado a España tras la Expedición Aventura en las Selvas Mayas de Yucatán con la que han recorrido gran parte de México y esta semana han pasado por Sevilla donde han acampado en el CEAR de Remo y Piragüismo La Cartuja.

Los expedicionarios han tenido la oportunidad de visitar el Real Alcázar de Sevilla donde fueron recibidos por la delegada de Igualdad, Juventud y Relaciones con la Comunidad Universitaria, Myriam Díaz, además de participar en el Edificio CREA en programas de emprendimiento social así como visitar enclaves culturales y patrimoniales de Sevilla y alrededores.

Uno de los momentos clave de la ruta ha sido la visita a la población onubense de Palos de la Frontera, el punto de partida de las tres carabelas que lideradas por Cristóbal Colón llegaron en 1492 a América.

Es en definitiva una experiencia formativa en la que los participantes, además de ampliar sus conocimientos, desarrollan un espíritu de cooperación internacional, con el fin de crear una nueva y más real escala de valores, que va más allá de la riqueza y la pobreza.