Salir del infierno como un murciélago, moverse como un pollo sin cabeza

Artículo publicado el 31 de Octubre de 2012
Artículo publicado el 31 de Octubre de 2012
¿Qué decimos los europeos en esas situaciones de apuro en las que uno va a toda prisa? Para hacernos entender en prácticamente cualquier idioma, necesitaremos un elenco de bestias formado por una tarántula, un murciélago, un gato, un cerdo e incluso un demonio.

No hay duda de que tener que pasar el día en la embajada de la Federación de Rusia en Minsk por cuestiones burocráticas es una auténtica tortura. Como yo, algunos georgianos, mongoles y vietnamitas —entre otros— también hacen cola bajo la lluvia. Por si fuera poco, no puedo evitar perder los nervios al ver cómo una histérica intenta colarse con un descaro insólito después de que el portero haya llamado a un tal molodoi chelovek (en ruso, hombre joven). Mi amigo español casi se tropieza con ella al entrar a toda leche en el edificio. Ya dentro de la embajada, la mujer –casi al borde de un ataque de nervios— nos empuja mientras se abre paso a otra puerta. Se mueve de un lado para otro con tanta ofuscación que me recuerda a un murciélago salido del infierno —como dicen en el Reino Unido, like a bat out of hell—. “Esta mujer está como Pedro por su casa”, suelta mi amigo más convencido que nunca.

Como los británicos, parece ser que los españoles también andan como pollos sin cabeza en estas situaciones. Casi me partí de la risa ante la perversión española del dicho británico (like a headless chicken). Y a todo esto, ¿qué sentido tiene comparar a un tipo español que anda tranquilamente por casa con un animalejo nocturno que revolotea en el cielo? Para los alemanes, lo único que podría bajar de allí arriba lo suficientemente rápido para describir a esta mujer es un relámpago de aceite (wie ein geölter Blitz). Sin embargo, según una leyenda del sur de Italia, resulta que la mujer en cuestión en realidad está bailando por la embajada como una histérica porque le ha picado una tarántula (come morso dalla tarantola o wie von der Tarantel gestochen, en alemán).

Un francés igual pensaría que se trata de un mismísimo demonio salido del fondo de su caja (elle a jailli comme un diable au fond de sa boite), relacionando la frase con el infierno del que salió volando el murciélago británico. Incluso podría ser el hermano del payaso de ese juguete típicamente inglés llamado jack-in-the-box en el que cuando se le da cuerda a la caja, la tapa se abre y el payaso escondido sale de sopetón asustando a cualquier niño. Los polacos verían a la mujer apresurándose de un lado para otro como si fuese —atención— un gato con vesícula de cerdo (biegać jak kot z pęcherzem). La expresión proviene originalmente de la tradición popular de atar la vesícula de un cerdo a la cola de cualquier gato desprevenido para que se largue corriendo del susto. En lugar de murciélagos, resulta que los polacos tienen gatos en el infierno.

Imágenes: portada, (cc) ★ spunkinator/Flickr; texto, © Henning Studte/studte-cartoon.de.